Una noche agitada ( y también en Twitter)

9 de septiembre, 2020

Por Mauro Becerra

La última sesión de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, donde el oficialismo intentó extender de hecho la vigencia del protocolo para sesiones remotas que había vencido, no fue una más. Sesión intensa, con discursos encendidos desde la oposición y hasta un furcio presidencial. Es que tras tanta discusión sobre si la sesión tenía validez o no, el Presidente sostuvo la mañana siguiente que no se había podido aprobar una ley, cosa que sí había ocurrido y que la oposición reclamaba como inválido.

Como siempre que algo sacude a la política argentina, su correlato es inmediato en las redes sociales. Esto nos ofrece detalles para analizar. La Fundación CiGob realiza escucha inteligente sobre redes sociales. A través de la captura de grandes cantidades de datos abiertos y públicos, se pueden construir indicadores para trabajar posibilidades de mejoras. Y también, como en el caso que nos convoca, detectar tendencias.

Lo primero que hay que remarcar es que, según los datos de esta fundación, la comunicación digital del Gobierno tuvo su día más álgido desde el inicio del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. Entre las cero horas del del día en que fue la sesión y las 12 horas del día siguiente, el episodio superó los 500.000 tweets. Más que los 400.000 que generó la conversación sobre Vicentin y los 169.000 ocurridos durante la liberación de presos por la pandemia de coronavirus.

La avanzada twittera estuvo dominada por mensajes de la oposición al Gobierno del Frente de Todos, sobre todos de sectores afines a Juntos por el Cambio. De los diez tweets más virales durante estas 36 horas estudiadas, siete  pertenecen a este sector y tan sólo tres, emitidos por figuras de gran relevancia política como Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner, son emitidos por el Frente de Todos.

La conversación en Twitter se centró en los siguientes aspectos.

-Denuncia de una ruptura en el orden institucional, al realizarse una sesión con un acuerdo vencido.

-Existencia de un “Congreso paralelo” que le daba la espalda a la población que había votado fuerzas opositoras.

-Posturas más radicales, que denunciaron un #GolpeDeEstadoK, instalando ese hashtag. Acumuló 99.560 menciones, convocando a la ciudadanía a movilizarse a las puertas del Congreso.

Otro eje discursivo que los actores de Juntos por el Cambio supieron instalar en el debate es el rol de los legisladores: una clase política sin privilegios que, por tratarse de trabajadores esenciales, deberían afrontar los mismos riesgos que otros trabajadores esenciales, como un médico o un repositor de supermercado.

El FdT, por su parte, si bien buscó instalar una lectura contraria de los hechos, no logró el mismo nivel de actividad. Es llamativa la baja respuesta de la militancia digital del espacio, que en otras ocasiones demostró una gran capacidad de generar tendencias movilizantes. Los actores oficialistas presentaron una postura reactiva que se basó en dar explicaciones de los eventos ocurridos esa noche, como se dio la reunión de presidentes de bloque, la falta de consenso y el acuerdo con otros bloques opositores para renovar el sistema de sesiones remotas. Quizás por razones de complejidad técnica de los mecanismos de funcionamiento de la cámara, los argumentos no pregnaron lo suficiente. Tampoco el motivo de fondo de las sesiones virtuales (medidas sanitarias) logró imponerse por sobre la premisa de la defensa de la normalidad institucional.

Acá, otro punto alto: los defensores de la postura del FdT tuvieron un comportamiento similar al sostenido por los defensores de JxC en la sesión que cambió el cálculo de la movilidad jubilatoria, en diciembre de 2017. Intentos de explicación, mezclados entre silencio y avallazamiento opositor.

Sergio, el culpable

Otro hecho que llama la atención al analizar los datos es el fuerte protagonismo de Sergio Massa en la conversación, acumulando 52% del volumen total de menciones a actores políticos. Le siguen Cristina Fernández de Kirchner con 12% y Alberto Fernández, con 8%. Representando a JxC aparecen Mauricio Macri y Fernando Iglesias en torno al 4% de las menciones.

La centralidad que ocupa Massa se puede explicar por su rol en los eventos dado su cargo como Presidente de la Cámara Baja, pero la preponderancia de Cristina sobre Alberto parece ser indicio de un fenómeno más complejo. Uno de los principales argumentos de la oposición para oponerse a la virtualidad fue el rechazo a la tratativa de temas de gran impacto en el funcionamiento de las instituciones, como la reforma judicial. A esta se la juzga en las comunidades cambiemitas de Twitter como un proyecto impulsado por la vicepresidenta para librarse de las causas judiciales que le pesan. A pesar de las reiteradas alusiones de Fernández al proyecto como producto de su autoría y parte de su plataforma de campaña, estas declaraciones parece que no logran convencer a un sector de la opinión pública. No ven una mejora al funcionamiento de una institución con una baja reputación en Argentina, sino de un pacto de gobernabilidad con su jefa política.

La estocada inicial del coronavirus allá por marzo, abril y mayo congeló todo atisbo de discusión política, para centrar los esfuerzos de los distintos espacios en enfrentar el nuevo peligro a la salud de los argentinos. Desde el intento oficial de avance sobre Vicentin a la fecha, la agenda política de nuestro país ha incorporado temas álgidos, que no muestran de momento la existencia de consensos firmes. El horizonte sigue mostrando grieta y más grieta para nuestro país. Las redes sociales, como emergente de la sociedad que interactúa en ellas, nos devuelven la misma imagen: falta de construcción institucional y constante chicana política en nuestra dolida Argentina.

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