Trump y el Nobel de la Paz: ¿una candidatura justa?

11 de septiembre, 2020

Por Damián Cichero

Como era de esperar, la nominación de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz de 2021 ha generado una gran controversia a nivel internacional. El motivo que desembocó en dicha designación es la mediación del presidente estadounidense en los tratados entre Israel y Emiratos Arabes para formalizar sus relaciones bilaterales.

El acuerdo es de gran importancia, ya que Israel no tenía relaciones diplomáticas con países del Golfo y solo había logrado alianzas de paz con Egipto (1979) y Jordania (1994). Además, se establecieron vínculos aéreos y de telecomunicación entre los países de Medio Oriente y se determinó que Israel suspendería sus planes de anexar partes de Cisjordania. Este pacto puede considerarse como la piedra angular que, a futuro, podría resolver el conflicto árabe-israelí, aunque el pueblo palestino ha mostrado su disconformidad con este. Este acercamiento se explica posiblemente porque muchos países del mundo árabe se encuentran preocupados por la política exterior de Irán en la región y ya no ven a Israel como un enemigo, y por ello se hayan conformes respecto a cómo Trump manejó el conflicto con la República Islámica.

La intervención norteamericana nos trae a la memoria los acuerdos de Camp David firmados por Egipto e Israel en septiembre de 1978 en la Casa Blanca. La mediación de Jimmy Carter fue trascendental para que estos países lograran la paz y por ello el ex presidente estadounidense fue premiado justamente con el Premio Nobel en 2002.

Sin embargo, la actual nominación del mandatario norteamericano ha sido muy cuestionada, principalmente por los problemas raciales que EE.UU. atravesó este año. ¿Pero es este un argumento válido para criticar la candidatura de Trump? Cabe aclarar que el premio instituido por el sueco Alfred Nobel en 1901 busca destacar a las personas que más hayan trabajado en la búsqueda de la fraternidad entre las naciones, la reducción de los ejércitos alzados y la promoción de acuerdos de paz.

El presidente de EE.UU. ya había sido nominado en varias ocasiones. En 2016 fue parte de esta terna por su “ideología vigorosa de la paz”, utilizada como un arma de disuasión contra el Islam radical, Irán y China. Justamente uno de los logros de la actual gestión ha sido su nueva forma de relacionarse con China, aceptando el ascenso de este país, pero mostrándole que no tolerarán sus acciones poco democráticas en el sistema internacional (autoritarismo en Hong Kong o “abusos” en la OMC/OMS). Respecto a la guerra contra el ISIS, esta no fue iniciada por Trump, pero en parte logró terminarla. En 2019 una coalición liderada por EE.UU. permitió derrotar territorialmente al Estado Islámico, aunque la ideología seguirá viva. Justamente en Siria, durante 2018, EE.UU. con el apoyo de Francia y el Reino Unido, bombardearon en conjunto el país liderado por Bashar alÁsad, en represalia por el uso de armas químicas contra la población civil. El estadounidense catalogó el uso de este tipo de armas como “atroz” y dijo que su país no permitiría barbaridades como estas. Un fuerte, pero efectivo mensaje para el sistema internacional, ya que no se han registrado ataques con armas químicas desde esa fecha. Este año, con el terrorismo “derrotado”, se informó que las tropas norteamericanas comenzarán su retirada de la región, ya que según Trump “era hora de retirarse de ridículas guerras sin fin”, puesto que los conflictos entre los países de la región continuarían.

En 2018 estuvo nuevamente entre los candidatos por sus intervenciones en el conflicto de Corea. Ese mismo año se celebró la famosa cumbre de Singapur con Kim Jong-un, que fomentaba la desnuclearización de la península y la cooperación para la búsqueda de la paz.

Pero los logros de Trump relacionados con la paz continúan. El 4 de septiembre, Serbia y Kosovo, a través de la mediación estadounidense, resolvieron la normalización de sus lazos comerciales. El mandatario serbio Aleksandar Vučić y el primer ministro de Kosovo Avdullah Hoti firmaron en Washington el acuerdo que estipula el desarrollo de proyectos de infraestructura, con la participación de EE.UU., y el establecimiento de convenios comunes de libre circulación de ciudadanos y comercio. Esto es un paso clave en la búsqueda del reconocimiento definitivo de la independencia de Kosovo por parte de Serbia, que aun la consideran una “provincia rebelde”, pese a su independencia en 2008.

Otro hecho a destacar es que Trump se convertirá, desde que Carter abandonó su cargo en 1980, en el primer presidente que no inició ninguna guerra durante su primer mandato. Barack Obama, predecesor de Trump, ganó el Premio Nobel de la Paz en 2009 por sus esfuerzos en fortalecer la diplomacia internacional y por sus constantes pedidos para reducir el armamento nuclear mundial. Aunque no deja de llamar la atención que haya pasado literalmente todo su mandato en guerra. Emprendió acciones militares en Yemen, Pakistán y Libia, y completó sus 8 años de presidencia con tropas en combate activo, superando incluso a F. D. Roosevelt, presidente durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero, además de no comenzar nuevos conflictos bélicos, Trump continuamente reduce sus tropas en Medio Oriente. El miércoles se informó que se sacarán miles de soldados de Afganistán e Irak durante noviembre, mes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. La idea es bajar de 5.200 soldados a 3.000 en Irak y de 8.600 a 4.500 en Afganistán.

Quizás el Premio Nobel de la Paz más controvertido ha sido Henry Kissinger (1973). El ex secretario de Estado recibió el premio por sus esfuerzos para lograr un alto el fuego en la guerra de Vietnam. Sin embargo, la implicancia de Kissinger en el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende le “quitó” validez a ese reconocimiento, llegándose a insinuar que el premio debía serle retirado. En el caso de Trump, constantemente es destacado y valorado por mucha gente, pero criticado por muchos otros. Resultad difícil creer que un personaje tan polémico obtenga un premio de tal magnitud. Más allá de esto, su candidatura resulta totalmente válida.

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