Preocupó más el 41 a 0 del Senado que el 145 del blue

17 de septiembre, 2020

Por Luis Varela

De arremetida, sin dar muestras de pretender retroceder ni siquiera un milímetro, el Gobierno continuó avanzando de atropellada.

Por supuesto, la aplicación del súper cepo cambiario recargado tuvo ayer fuerte impacto en el mercado de divisas y también generó un fuerte deterioro en la cotización de las acciones y de los bonos argentinos, con una nueva suba del riesgo país.

Pero lo que más preocupó en todo el espectro del sector privado fue la novedad de un Estado que deja a su suerte a un cúmulo de empresas privadas que tienen deudas en dólares por Obligaciones Negociables emitidas que llegan a US$ 18.000 millones, y que a partir de ahora se las verán muy complicadas para enfrentar sus compromisos.

El cambio en las reglas del juego pone en gran riesgo, incluso de quiebra a 54 empresas con ON emitidas, con un plantel que llega a 62.000 empleados. Todos esos privados se encuentran, de un plumazo, con la obligación de tener que afrontar sus compromisos pagando cifras en dólares que serán muy difíciles de cubrir.

Pero, para sorpresa de todos los analistas, cuando hubo contacto con algunas de esas compañías, para entender cuál era el daño, el número que más miraban no fue el duro salto que pegaron el dólar ahorro o el récord histórico del dólar blue, ni la caída de las acciones o de los bonos, sino un número completamente diferente. Cuando en esas compañías se les preguntaba, cómo los afecta un dólar blue de $145, la respuesta sorprendió: “lo que más nos preocupa es el 41 a 0, y no el valor del blue”.

¿A qué se referían los dueños de las empresas condenadas? Ayer, Cristina Kirchner, junto al Frente de Todos, impuso otra vez todo lo que quiso en el Senado, al desplazar a los tres jueces (Bruglia, Bertuzzi y Castelli), ya que estorbaban con las causas de corrupción que venían investigando. El 41 a 0, con la oposición retirada, muestra que el Gobierno aprueba, al menos en el Senado, todo lo que quiere, sin ninguna participación de ningún referente de la oposición, ni siquiera los mira o los escucha. Y ahora todo queda en manos de la Corte, que dijo hace dos días que recién daría su veredicto sobre el tema una vez que el Senado definiera la cuestión.

“No importa tanto el desplazamiento de los jueces, sino que se pone en evidencia que al Gobierno no lo frena nada. En su objetivo de poder, no toman en consideración que dañan a empresas privadas, ni que dejan a la mitad de la población debajo de la línea de la pobreza, o al 20% en la indigencia. Ellos arremeten, para consolidar su poder como sea, sin retroceder en nada, y eso garantiza que el súper cepo cambiario que se aplicó ayer no será la última medida que se aplique desde el sector público en contra del sector privado”.

Concretamente, con un mundo titubeante y una Reserva Federal que asegura que la tasa seguirá en 0% hasta 2024, ya que Wall Street va mostrando algunos datos preocupantes, en el exterior el dólar volvió a ceder contra las principales monedas, pero en Argentina el billete verde sigue volando y el peso argentino se desintegra, cotizando bien por debajo de la paridad de decenas de monedas, incluso africanas.

En el exterior, el dólar subió 0,3% contra el euro, pero bajó 0,4% contra el yen y el chileno, cedió 0,6% contra la libra, bajó 0,7% contra el real y achicó 0,9% contra el mexicano. Pero los números de Buenos Aires fueron todos para arriba: el dólar turista saltó $28,09 hasta $131,26, el oficial subió 19 centavos hasta $79,55 y el blue saltó $14 hasta $145. El dólar mayorista subió 6 centavos hasta $75,25. El BCRA logró ganar US$ 26 millones para las reservas que ahora llegan a US$ 42.521 millones. Pero el dólar MEP subió $5,41 hasta $127,61. El contado con liquidación subió $3,64 hasta $132,04 y con eso la brecha entre el oficial y el blue saltó hasta el 82,3% y la del CCL y el mayorista fue del 75,5%. Y medidos en pesos, el euro bajó 19 centavos hasta 88,84, el real bajó 11 centavos hasta 14,35 y la libra subió 65 centavos hasta 97,50.

Ayer también se conoció el dato de inflación de agosto. La variación que dio el Indec fue del 2,7%, por lo cual casi se duplicó en los últimos cien días. Y Samuel Kaplan de Econométrica manifestó que la inflación se está acelerando “alimentos dio mucho más, para el último trimestre todo irá con mayores aumentos y calculamos que en 2021 podremos ir a una inflación anual del 80%. Así y todo, las tasas de interés siguen inmóviles: por las Leliq el BCRA le pagó a los bancos 38% anual (45%ef.) y los bancos le pagaron a los ahorristas por los plazos fijos al 33% (38%ef.).

Detrás de eso, con un volumen que no fue nada destacado, hubo una dura caída de casi 6% para los titulos públicos argentinos, con un salto de 66 puntos en el riesgo país, hasta 1.185 puntos básicos, desde los 1.056 de punto de partida que tuvieron el jueves pasado los bonos nuevos. El papel más negociado fue otra vez el AL30, con casi 45% del monto total operado. Y la otra novedad difícil de digerir fue un estiramiento del parking.

La CNV puso en práctica una serie de requerimientos en vistas de favorecer la tramitación de operaciones financieras en el mercado local, aseguró en BCRA en el comunicado en donde se anunciaron las nuevas restricciones del cepo. En ese sentido se instaurará un parking de dos semanas para la transferencia de títulos al exterior. O sea, “se elevarán los plazos de tenencia mínima que deberán respetar las transferencias receptoras de títulos valores desde el exterior para su liquidación en moneda local hasta los 15 días hábiles”, cita el comunicado oficial. Asimsimo, se prohibirá “que las ALyCs (Agentes de Liquidación y Compensación) puedan realizar operaciones por fuera de los mercados institucionalizados del país”.

Todas estas estocadas del mercado local se mostraban con un mercado global que va mostrando fisuras y preocupación. Ayer Wall Street estuvo mixto, con el Dow sostenido, pero con el Nasdaq otra vez en baja, y (lo más problemático) es que hay algunos bancos que empiezan a teclear, por lo que la Fed sale como un bombero repartiendo dólares desde helicópteros. Detrás de ese sostén para la Bolsa de New York, las bolsas latinoamericanas cedieron otra vez, no mucho, pero tuvieron bajas al fin.

Y, como viene ocurriendo desde hace rato, la Bolsa de Buenos Aires fue nuevamente la peor de todas, con alto volumen de $1.500 millones de pesos y con un desplome del 5,5% en los papeles locales. Mientras que en los ADR argentinos que cotizan en NY, llegaron a verse caídas de hasta el 9%, con Edenor, TGS, Pampa E, Macro e YPF como las peores de todas.

El reparto infinito de dólares que está haciendo la Fed empieza a provocar una inflación mundial. De ahí que ayer el petróleo subió fuerte. Los metales estuvieron sostenidos. Los granos siguen ganando terreno. Y, como todo es tan inestable y volátil, las posiciones de riesgo también se afirman: oro, plata y criptomonedas vuelven a apuntar hacia arriba, por ahora no de manera muy consistente, pero con un movimiento que debe ser seguido muy de cerca.

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