Por firme demanda de verdes, resucitan los argendólares

11 de septiembre, 2020

Reservas BCRA

Por Luis Varela

Desconcertados, viendo de qué modo se mueven de un lado a otro miles de millones de pesos con un plumazo, quitándole a unos para darle a otros, a dedo, en emergencia, sin discusión administrativa pensada y correcta, empresas, ahorristas e inversores volvieron a vivir ayer otro día histórico en el mercado financiero argentino.

La gran novedad del día fue la aparición de nuevo número de riesgo país, con nueva nomenclatura, adaptado a los bonos surgidos del canje: y la tendencia en el día fue de mejor a peor. Durante los primeros negocios, con los bonos Alberto cotizando en Buenos Aires y los bonos Globales cotizando en Nueva York, el riesgo argentino abrió la jornada a 1.053 puntos básicos y terminó a 1.104 unidades.

Este movimiento hacia arriba durante el día evidenció que no se cumplió el pacto de caballeros que se había hablado con el intermediador Bank of América, que iba a tratar que los inversores mantuvieran los nuevos títulos argentinos durante al menos tres meses, hasta que se estabilice la negociación con el FMI, pero por la dirección del riesgo, y lo sucedido en Argentina, los precios de los titulos fueron perdiendo fuerza con el correr de las horas.

Es cierto también que los bonos nuevos recién están debutando, y habrá que ver en qué nivel se consolidan, ya que los frenos de parking (días de demora para compra y venta) determinados por la Comisión Nacional de Valores están ensuciando los negocios, y haciendo que las cifras de mercado no sean exactamente puras.

Pero el verdadero foco de todo este movimiento no debe ser mirada desde la oferta y demanda de inversores, por títulos argentinos que prometen una tasa a vencimiento superior al 11% anual, sino por miles de observadores que se quedan con los ojos abiertos por la manera en la que se desarrollan los eventos en Argentina.

El miércoles, con una prepotencia que no tiene ninguna lógica, la policía presionó al Presidente para que les mejore el sueldo. Y Alberto Fernández resolvió tapar el agujero en un segundo, sacando dinero de un lado para ponerlo en el otro. Sin pensar que los reclamos salariales de las restantes policías provinciales, maestros, empleados de la salud, etcétera, se seguirán sucediendo.

“¿Qué hará el Presidente si la Policía de San Juan rodea al gobernador con sirenas pidiendo aumento? ¿Le va a sacar un punto de coparticipación a Mendoza?”, preguntaban los analistas, sin que les entre en la cabeza la manera de administrar que está ejecutando el titular de la Casa Rosada.

Con ese marco, el mercado argentino tuvo un día relativamente bueno en comparación con lo que pasa en el mundo, pero las movidas de fondo se desperezan con movimientos que ponen al mercado en riesgo. Muy volátiles, los bonos argentinos estuvieron sostenidos. La Bolsa local pudo terminar hacia arriba, con buen volumen, evitando otra baja en la Bolsa de Nueva York. Pero el mercado cambiario mostró al blue inmóvil, pero a los dólares financieros libres subiendo, mostrando que el mar de fondo continúa.

Todos estos problemas, por supuesto, siguen siendo guiados por la marcha de la pandemia. En el mundo los muertos ya suman 913.000. Y Argentina, con más de medio millón de contagiados detectados, ya superó los 10.700 fallecidos, con situaciones tensas y desconcierto en los centros de salud y en los avances y retrocesos de las cuarentenas.

Las vacunas no llegan y la volatilidad de todo sigue creciendo. Ayer hubo otro chispazo peligroso entre Estados Unidos y China. Estados Unidos decidió revocarles las visas a más de 1.000 estudiantes chinos que están en territorio norteamericano, sospechados de ser espías. Y China respondió liberando dólares y amenazando con soltar bonos del Tesoro norteamericano si la presión no cesa.

Además, la pandemia sigue complicando mucho a Gran Bretaña, que además se complica con el Brexit duro, por lo que la libra resbaló. Con todo eso, ayer en el exterior el dólar saltó 1,6% contra la libra y subió 0,9% en Chile, 0,3% en México, 0,2% en Brasil, no cambió en yen y cedió 0,1% contra el euro.

En Argentina, con un mercado teórico, ya que no dejará de estar sucio hasta que no terminen los frenos del parking, la demanda de dólares de parte de la población continuó. Así, el dólar turista subió 2 centavos hasta $102,79, el   oficial subió 2 centavos hasta $79,07, el blue, sin cambios, siguió a $131 mientras que el mayorista subió 7 centavos hasta $74,84.

Y al Banco Central obligado a perder más reservas, ayer se le fueron 19 millones, le quedan US$ 42.550 millones teóricos, ya que las reservas netas están apenas arriba de US$ 4.300 millones, los dólares financiero volvieron a entonarse: el MEP saltó $4,15 hasta $123,82 y el contado con liquidación saltó $4,18 hasta $129,49.

Así, la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 65,7% y la del CCl y el mayorista subió al 73%. Y, medidos en pesos, el euro subió 29 centavos hasta 88,36, el real bajó 2 centavos hasta 14,05 y la libra bajó $1,36 hasta 95,72.

Es tan sostenida la demanda de dólares que el Banco Central decidió recrear una vieja receta que se usó varias veces en la Argentina y que siempre terminó mal: la autoridad monetaria sacó una circular a través de la cual autoriza a los bancos a que los inversores coloquen pesos atados al dólar.

Con todos esos movimientos, los bonos estuvieron muy volátiles, con títulos que subieron hasta 2,4% y otros papeles que cayeron hasta 3,3%, con los inversores viendo de qué modo los títulos TC21 y AL30 se van consolidando como los papeles más negociados de todo el espectro: entre los dos reúnen el 40% de las operaciones.

En la Bolsa de Nueva York el panorama siguió complicado. Los expertos siguen augurando una baja adicional de entre el 10% y el 20%, si es que no hay una ronda de pánico, dependiendo de cómo siga el virus y las vacunas. Por lo tanto, ayer los índices principales de Wall Street perdieron entre 1,4% y 2%, con las tecnológicas del Nasdaq como los más castigados. Pero sorprendió que, además de una baja en Netflix, también se viera una estocada en General Motors. La Bolsa de México pudo eludir la baja neoyorquina, pero la  San Pablo terminó con una caída de 2,4%.

Y la Bolsa de Buenos Aires, con algunos expertos afirmando que se viene una suba de los papeles argentinos, porque “están con precios por el piso, y este nuevo riesgo país puede favorecer”, tuvo su mejor volumen de negocios en cinco semanas. Con $2.062 millones operados el Merval logró subir 0,7%, pero con los ADR argentinos dominadas por bajas. Sólo se salvó Telecom, pero hubo caídas de hasta el 4,6%, con YPF, IRSA I y Tenaris como las más perjudicadas.

Los retrasos en las vacunas hacen que las proyecciones de actividad económica mundial sigan siendo pobres. Las reacciones en forma de “V” van desapareciendo y las commodities sienten ese impacto: El petróleo volvió a caer de manera consistente. Los metales básicos también cedieron. Hubo bajas para el oro y la plata, con repuntes en las criptomonedas. Y lo mejor del día, al menos para Argentina, fue una nueva suba en los granos, que suben en Chicago y en Rosario a los mejores niveles en dos años.

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