Otro día complicado para el mercado financiero local

23 de septiembre, 2020

Por Luis Varela

Con 287 días de gobierno y 210 días de cuarentena, la población fue observando a lo largo de todo este tiempo de qué modo se fue incrementando la puja de puestos de poder clave entre albertistas y cristinistas.

En las últimas semanas, a medida de que empezó a comprobarse que el exitoso canje de deuda no resolvió nada, sino que postergó vencimiento, dejándole todo el problema al Presidente que esté en el cargo en 2025, las tensiones entre una y otra parte se fueron intensificando.

Y lo que terminó de poner al mercado en punto de hervor fue la discordancia entre el titular del Banco Central, Miguel Angel Pesce y el ministro de Economía, Martín Guzmán, cuando se decidió el martes pasado la aplicación del supercepo recargado en el mercado cambiario.

Dos días antes de que Pesce pusiera todos los cerrojos, y con Guzmán iniciando el proceso de presentación del Presupuesto, el ministro de Economía había asegurado que el cepo no se iba a ampliar, y a las 48 horas el titular de Reconquista 266 hizo todo lo contrario.

Y desde el martes pasado, otra falta de coordinación entre la titular de la Anses, Fernanda Raverta, y el titular del BCRA  Pesce hizo que la promesa de que la posibilidad de compra de dólar ahorro quedara completamente vedada, por lo que en medio de esta crisis, el mercado cambiario entró en un virtual feriado, lo cual complicó todavía mucho más las cosas.

En medio de semejantes contradicciones, entidades como Libertad y Progreso aseguraron que al BCRA le quedan sólo US$ 1.100 millones de reservas de rápida disponibilidad.

En medio de esa decisión política imparable, se supo también que el presidente de la Corte convocó a un acuerdo para tratar en una semana el caso de los jueces trasladados pedidos específicamente con una votación 41 a 0 en el Senado.

Y como si todo eso fuera poco, ayer a última hora se conoció un comunicado conjunto del Banco Central y la Anses, donde se especificó que “El BCRA solicitó a la Anses la información para que el BCRA valide a los bancos los datos necesarios a los efectos de habilitar a personas humanas la compra de divisas para atesoramiento”.

Supuestamente, a partir de ese acuerdo, las entidades financieras dejarán de consultar en la página de Internet de la Anses para obtener la certificación negativa denegada y realizarán esa certificación contra la base de información del BCRA. Es decir, la Anses compartirá la información con el BCRA dentro del marco de un acuerdo de colaboración que resguarda la privacidad de la información. Y el BCRA indicó además que también eliminará la validación que disponía para las transferencias que se cursan entre cuentas.

Y ciertamente, el susto llegó a tal punto, que la cotización del dólar fuga subió sin parar, hasta un precio insólito, de $148, con el contado con liquidación superando por primera vez en la historia al dólar blue, que saltó hasta $145, con el dólar MEP también muy firme pero más abajo. Y con las brechas cambiarias disparadas: casi 82% entre oficial y blue y un notable 95% entre el CCL y el dólar mayorista, una diferencia que congela por completo las operaciones de exportación, que se hacen con precios de $75 en la mayoría de los casos y con $53 en algunos renglones agropecuarios.

Este verdadero caos argentino se dio con el mundo otra vez desarrollando un día bastante tranquilo. Wall Street terminó con subas del hasta el 1,7% y las bolsas latinoamericanas cerraron 0,5% arriba. Variación que mostró también la Bolsa de Buenos Aires, con más negocios, pero con los ADR argentinos que operan en NY bajando en bloque, todas, sin excepción, con caídas de hasta el 6%, con YPF, Telecom y Macro y Banco Francés como las más perjudicadas, y con un fuerte rumor que dice otro golpe: que en breve un banco importante del país plantará bandera y seguirá los pasos de Falabella.

Obviamente, la sensación es que la Argentina está sin ningún tipo de coordinación. Incluso el ministro Guzmán cometió un blooper en el Congreso, al presentar el Presupuesto: un power point se demoraba en aparecer, y creyendo que estaba fuera de micrófono y de cámara, le dijo a Sergio Massa, “no hay problema, yo también puedo zaracear”, lo que terminó haciendo que las burbujas del hervor generaran una fuerte baja de los bonos, de hasta el 3%, caen 22% desde que arrancaron, por lo que el riesgo país saltó hasta 1.357 puntos, 300 unidades por encima del debut que tuvieron los nuevos bonos, que de iniciar su camino con una tasa a vencimiento del 10,5% anual, terminaron ayer con una TIR del 14,5%.

El mundo, mientras tanto, sigue mirando atentamente qué pasa con el Covid-19 y con los tiempos de llegada de las vacunas. Inquieto, ayer Vladimir Putin salió a decir que tiene las vacunas listas para repartir en las farmacias, pero eso no alcanzó para modificar el valor del petróleo, que cerró sin cambios, sin hacerle caso al amague del eternizado mandatario ruso.

Con ese marco, las posiciones refugio como el oro y la plata se siguieron desinflando: ya bajan 8% desde el pico del mayor susto hace seis semanas. Los metales básicos están mixtos, atados a las demandas de las industrias que crecen lentamente. Los granos se siguen afirmando, lo cual es bueno para  Argentina: “Está pasando como con Néstor, pero sin Néstor; ahora suben los granos como en 2004 y 2005, pero en esos años los bonos subían; pero con Alberto suben los granos, pero los bonos no paran de caer”. Y las criptomonedas, que siempre son una promesa, se sostienen sin mucha dirección, aunque algunas variables como el Neo están retrocediendo.

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