Las reservas caen más de US$ 300 M desde que comenzó el supercepo

24 de septiembre, 2020

Supercepo

Según fuentes del mercado, el BCRA habría vendido unos US$ 10 millones ayer para atender el desbalance en el mercado de divisas. Según reportó la propia entidad, las reservas brutas bajaron en US$ 50 millones: terminaron el día en US$ 42.177 millones y, así, caen más de US$ 300 millones desde que arrancó el supercepo la semana pasada. Con un “agravante”: aún no se reactivó la compra minorista que, se presume, será tan alta como permita el cupo y el bolsillo.

El pánico que generaron las medidas (más allá de que sea justificado o no) continuó ampliando la brecha. Con el “blue” en la zona de $145, el MEP avanzó 0,2% hasta $134,69 y el CCL, 0,8% hasta $148,65.  Así, la brecha entre el oficial y el CCL bordea 100%. Según un informe de pxq consultora, es casi como un círculo vicioso que se retroalimenta. “La ampliación de la brecha y la caída de reservas se retroalimentan y se explican mutuamente: a mayor brecha, más incentivo a adelantar importaciones, atrasar liquidación de exportaciones, cancelar deuda y comprar divisas para ahorro y, a su vez, a mayor caída de reservas, aumenta el incentivo a comprar dólares en el mercado paralelo a un mayor precio (y a su vez a no vender), con la expectativa de que la situación insostenible terminará en una devaluación”, dijeron desde la consultora que lidera Emanuel Alvarez Agis.

El reporte agrega: “Sin embargo, si la ciencia y el sentido común coincidieran, la ciencia carecería de sentido. La causa real que se encuentra por detrás de la caída de las reservas y la ampliación de la brecha no se resuelve con estas medidas: se sigue apuntando a restringir la demanda sin incentivar un aumento de la oferta. Los incentivos al ahorro en pesos por parte de las personas físicas sigue brillando por su ausencia y, aunque se fijen restricciones a la compra de dólares, lo más probable es que la demanda de divisas se mantenga firme y, en el peor escenario, se activen ciertos monstruos que permanecían dormidos, sobre todo, los depósitos en dólares”.

Ayer, Bloomberg informó que en los 3 días posteriores a la instauración del supercepo, los ahorristas retiraron US$ 205 millones de los bancos. La tendencia, creen en el mercado, continuará. El riesgo de un “corralito” es muy bajo y, para decirlo en criollo, “los dólares están”, pero poco importan los datos cuando lo que impera es el pánico.

Según algunos privados, la devaluación (aquello que el Gobierno, con buen tino, busca evitar) se acerca. “Cuando las cantidades no alcanzan, el precio tiene que corregir”, señaló ayer LCG en un informe. Agregaron: “No se le puede pulsear al mercado inundado de pesos con un brazo escuálido de dólares. No se trata de abogar por una devaluación, sino de advertir que es mejor hacerla antes que luego sin reservas. Los costos son mucho más bajos. Para ello no hace falta una gran demostración, solo note el lector que hace una semana si el dólar se unificaba en $ 130, posiblemente la tendencia iba a ser bajista”.

En el mercado piden “medidas para incentivar la oferta”. Por cierto, es algo más fácil de decir que de hacer.  “Mientras más se restringe la demanda, lo único que se consigue es perder menos reservas por reducción del mercado y no por aumento de la oferta”, dicen desde pxq.

En el Gobierno no abundan los recursos. Las promesas de que “las medidas serán transitorias” son tan inefectivas como fútiles las invocaciones a “ahorrar en pesos y guardar los dólares para la producción”. La necesidad de salir a aclarar que no viene un nuevo “corralito” demuestra que las medidas cambiarias, supuestamente diseñadas para dar tranquilidad sobre el rumbo del dólar oficial, salieron por la culata. Los acontecimientos, además, van horadando la palabra oficial y la capacidad de las autoridades de anclar expectativas. No es casual, por ende, que algunos sectores algún recambio de nombres.

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