Todas las luces, en el Estadio Da Luz

14 de agosto, 2020

Por Nicolás Piñon

En pleno verano europeo, Lionel Messi arribó a las tierras prometidas. Encabezando el sueño blaugrana en una semana a pura Champions, La Pulga se prepara para realizar una proeza más en una tierra en la que siempre que jugó, ganó. Sin embargo, en la capital de Portugal, elegida por la UEFA para definir la Champions a modo Mundial (con partidos a eliminación directa para que el ajustado calendario no se ajuste mucho) el 10 argentino tendrá esta tarde una prueba de fuego ante el temible Bayern Munich bávaro. Riesgo máximo para el Barcelona, sí, más allá de lo que las estadísticas marquen.

Porque si bien los catalanes cuentan con un Lionel Messi que no sabe de bajar su nivel ni sus estelares actuaciones, las alarmas están encendidas por el modo en que el Barca viene transitando este fútbol pandémico: con más vaivenes que de costumbre. Lo contrario, por decirlo de alguna manera, a cómo viene su rival: el Bayern Munich. Desde que se reinició el fútbol en Alemania, se ha transformado en algo así como una trituradora hostil de rivales, tenga el color de camiseta y escudo enfrente que tenga. Porque no sólo se coronó campeón de la Copa de Alemania y la Bundesliga con inusitada anticipación, sino que en el partido de vuelta de octavos de la Orejona destrozó al Chelsea inglés como si fuera un indefenso conjunto de una categoría inferior. El 7-1 total entre el ida y vuelta tornan el andamiaje del equipo alemán un veredicto irrefutable. Sin  dudas, un motivo que por cierto podría explicar porque las casas de apuestas den como amplio favorito al Bayern sobre el Barca. Por tal razón, el partido a jugarse desde las 16 argentinas en el Estadio da Luz, asoma como una final anticipada.

Sin embargo, en el camino de estos cuartos se sucedieron dos hechos importantes: la sorpresiva eliminación del Atlético de Madrid del “Cholo” Simeone, baldazo de agua helada si los hay,  en manos del modesto Leipzig alemán, por un lado. Y, por el otro, la milagrosa clasificación del económicamente opulento PSG francés, cuyo juego demuestra que el dinero no es garantía de buen fútbol en este deporte, ante el incómodo Atalanta, en los segundos finales de juego. Para completar la acción, Manchester City y el Lyon francés completarán el cuadro de la actual fase del torneo mañana, también en tierra lusa a eliminación directa.

Lo cierto es que para desafiar la lógica y como buen presagio para calmar una actualidad deportiva difícil para el Barca, al menos tuvo la buena noticia en los últimos días de saber que contará con un Messi pleno desde lo físico. Vale recordar que en el triunfo culé del sábado sobre el Nápoli por octavos, el 10 terminó cuasi rengo tras un temible patadón de un bestial defensor napolitano.  Sin embargo, tras entrenar algunos días con un vendaje cubriéndole la mayor parte de la pierna, el rosarino fue furor ayer en las tierras de su archirrival Cristiano Ronaldo: una multitud lo ovacionó en su arribo al hotel donde el Barcelona se hospeda.

Y así, las dudas generadas por lo fácil que el equipo blaugrana entregó recientemente la última Liga española en manos del Real Madrid y las supuestas internas que habían entre Messi y su entrenador, Quique Setién, parecen haberse diluido últimamente, al menos por unos días. Y recordar que si Messi llegara a necesitar alguna motivación extra que saque lo mejor de sí en las difíciles, tendrá nuevamente enfrente nada menos que al arquero que lo privó  de la gloria en la final de Brasil 2014 con la Selección Argentina, el alemán Manuel Neuer, y otra vez en un duelo a eliminación directa, pueden ser motivos que alimenten la ilusión culé.  Una ilusión que podría encender las luces del Barcelona en el Estadio Da Luz.

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