¿Se puede volver a la oficina después de 160 días de home office?

31 de agosto, 2020

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La pandemia modificó la forma de trabajar de aproximadamente 3 millones de argentinos, sobre todo la de aquellos que de un día para el otro dejaron sus oficinas para comenzar a trabajar desde sus casas. A más de 160 días de que el Gobierno haya decretado la cuarentena obligatoria el 20 de marzo, muchos ya se acostumbraron y ven un posible regreso a la oficina con muy poco entusiasmo. 

Pese a que para el 58% de los argentinos el home office fue algo totalmente nuevo, hoy el 50% quiere seguir trabajando desde su casa cuando la pandemia termine. Además, para casi el 80% de los encuestados por Adecco Argentina, habrá un antes y un después en cuanto a la realización del teletrabajo.

“El trabajo remoto ha llegado para quedarse. Sin duda, trabajar desde casa hará que nos replanteemos cómo mantener el trabajo en equipo, la colaboración, la comunicación y la productividad. En este sentido, podremos darnos cuenta de si estábamos o no sacando el máximo provecho a la tecnología con la que ya contábamos. Esta crisis servirá para convencer de sus ventajas a aquellas empresas reticentes a fomentar este tipo de trabajo”, afirmó Alexandra Manera, directora de recursos humanos del Grupo Adecco Argentina & Uruguay.

La posible llegada de la vacuna en el horizonte, la Ley de Teletrabajo sancionada recientemente y la apertura de actividades, comercios e industrias en distintos lugares del país comienzan a poner en agenda la posibilidad o no de la vuelta a la oficina.

 

¿Cuáles son los factores que podrían influir en esa decisión?

A favor del home office: la comodidad, evitar los traslados (para el 42% el colectivo es el transporte público más inseguro a la hora de pensar en un contagio) y la flexibilidad para equilibrar la vida laboral y la personal (6 de cada 10 afirman que trabajan más relajados desde su casa).

En contra: la dificultad de la desconexión, la mayor cantidad de horas trabajadas (el 42% sostiene que trabaja más tiempo), la falta del equipamiento técnico adecuado, la cantidad excesiva de reuniones con los equipos de trabajo.

Según el relevamiento de Adecco, los trabajadores consideraron que las empresas, para poder realizar su teletrabajo correctamente, deberían proveer al empleado de una computadora (70%), internet (56%), silla ergonométrica (33%) y el pago de la factura de luz (19%). Sin embargo, sólo el 4% de los que hacen home office indicaron que la empresa decidió hacerse cargo de algunos de sus gastos.

Mientras que, respecto a los cambios que deberían adoptar las empresas a la hora de volver a la oficina, los empleados consideraron que no deberían trabajar todos juntos sino por tandas (39%), poner alcohol en gel en todos los espacios (39%), permitir el trabajo remoto hasta que pase la crisis sanitaria (34%), entregar barbijos (33%), poner servicio de combis para el traslado de los empleados (13%) y poner box o divisiones en los espacios de trabajo para mantener una distancia prudencial entre los trabajadores (12%).

La preferencia por el teletrabajo no ocurre solo en Argentina. En el caso de Londres, se incentivó la vuelta a los trabajos presenciales.Pero, según un estudio publicado por el banco americano Morgan Stanley, solo el 31% de los empleados volvió a su oficina. 

 

La “nueva” jornada laboral

“Estar en línea todo el tiempo cambia la jornada laboral tradicional. En un futuro no muy lejano dejarán de existir las jornadas laborales de ocho horas. Esto requiere que los empleados establezcan límites claros, distribuyendo de manera adecuada su tiempo familiar, tiempo personal, tiempo libre y horas de sueño. De lo contrario, corren el riesgo de perjudicar su calidad de vida”, indicó Adecco Argentina.

En ese sentido, remarcaron que es el momento de que las empresas capaciten y formen a sus empleados para ser más efectivos virtualmente y que todas las fuerzas laborales actualicen sus habilidades digitales. Además, los líderes deberán incorporar nuevas rutinas que fomenten la colaboración, la productividad y el bienestar de los equipos de trabajo.

“Muchos líderes deberán aprender a liderar de forma remota, en lugar de hacerlo presencialmente. Tendrán el desafío de alinearse, motivar y seguir de cerca los proyectos y el desempeño de los trabajadores”, concluyó el informe.

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