Oxígeno con los granos, con rueda en suspenso por el canje

26 de agosto, 2020

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Por Luis Varela

En un día completamente atípico, a las puertas del cierre del canje de los bonos ley NY, el parking al que obliga la Comisión Nacional de Valores para hacer operaciones con títulos públicos dejó al mercado argentino sumergido en una especie de pausa, que volvió a mostrar un dólar tranquilo y nuevas bajas en el precio de las acciones y los bonos.

Con el Ministerio de Economía realizando una licitación para intentar conseguir pesos del mercado y no seguir exprimiendo la emisión sin fin de parte del Banco Central. Y con la fecha de cierre para canjear los bonos ley extranjera en el mercado local. Miles de inversores pasaron buena parte de la mañana y las primeras horas de la tarde intentando comunicarse con los centros de inversiones de los bancos.

“¿Qué hago, canjeo o no canjeo?”, “Si me decido por canjear, ¿qué bono me conviene?”. Los los operadores contestaban a dos manos, pero eran tantos los llamados que llegaban y tan complicadas las respuestas que tenían que dar, que cada conversación se hacía eterna y los llamados que no entraban se quedaban colgados con música de fondo, que terminaba con la señal intermitente, de teléfono ocupado.

“¿Qué hago, canjeo o no?”, era la pregunta principal. “¿Te parece que se alcancen las mayorías necesarias el viernes en Nueva York? ¿Se hará el canje?”, se interrogaba con ansiedad. Y, en ese sentido, la respuesta era contundente: “Al haber aceptado los bonistas más duros, es altamente posible que el canje se haga”.

Pero detrás de esa posición pesimista venía la realidad: “muchos de los bonistas que estuvieron negociando el canje, están vendiendo los bonos ahora, por eso hay caídas importantes, de hasta el 15% en dólares, desde el lunes de la semana pasada, y eso indica que salen de Argentina, y que no piensan volver, porque la actual política económica del presidente Fernández, si no cambia, desembocará en un nuevo default”. Ante semejante respuesta, se consultaba, entonces ¿qué hago, vendo? “No, yo haría el canje, ya que posiblemente los nuevos bonos vayan a cotizar con una tasa a vencimiento más baja que la actual y se puede producir alguna mejora, pero habrá que ver como sigue la película”.

¿Y qué bono debería elegir? “Yo iría corto, es decir, cambiaría los papeles por el Bonar 2030, que aunque tiene tasas más bajas permitirá cobrar algo antes de que llegue el irremediable default que viene”.

“Pero el Bonar 2035 tiene tasas que triplican a las del Bonar 2030…”. “Si, en rendimiento, sin dudas, el Bonar 2035 es mejora que el Bonar 2030, pero llevará a Argentina a no tener un nuevo default en los próximos quince años. Además, “¿usted qué edad tiene? ¿cuántos años va a tener dentro de quince?”. Fueron tantas y tan cruzadas las conversaciones que todo lo demás pasó casi a segundo plano. Se operó poco con dólares MEP y contado con liquidación, por lo que perdieron precio. Pero el blue se mantuvo inmóvil, y los dólares oficiales siguieron con el crawling peg, con un Miguel Angel Pesce ratificando que el tipo de cambio no está atrasado, “no esperen una devaluación”. Sin embargo, mientras las tasas de interés locales siguieron sin cambios (leliq al 38% anual (45% ef.) y plazos fijos al 33% (38% ef.). Y con el billete verde débil en el exterior: el dólar subió 0,4% contra el yen y 0,1% en Chile, pero bajó 0,4% contra el euro, 0,5% contra el mexicano, 0,6% contra la libra y cayó 1,8% en Brasil. En Argentina la música cambiaria siguió siendo la misma.

Por el parking, los dólares financieros libres se trabaron, pero el Banco Central siguió perdiendo reservas, y una cantidad significativa. Así, el dólar turista subió 3 centavos hasta $101,32, el oficial subió 4 centavos hasta $77,94. El blue se mantuvo sin cambios en $137 pesos y el mayorista subió 7 centavos hasta $73,81.

Hubo una fuerte baja de US$ 64 millones en las reservas del BCRA, que ahora acumula US$ 42.984 millones. Y se anotó una baja de $2,30 pesos para el dólar MEP hasta $127,69. Y una baja de $ 2,15 pesos para el contado con liquidación hasta $130,54. Por lo que hubo una brecha del 75,8% entre el dólar oficial y el dólar blue y otra de 76,9% entre el CCL y el mayorista. Al tiempo que, medidos en pesos, la libra subió 76 centavos hasta 96,99, el euro subió 45 centavos hasta 87,29 y el real subió 26 centavos hasta 13,39. Hubo señales externas positivas para el país: los granos anotaron fuertes subas tanto en Chicago como en Rosario, aquí con los mejores precios en dos años. Y se conoció que se cumplió el mes número 23 consecutivo con superávit comercial, toda una novedad en Argentina.

Pero los títulos locales siguieron débiles. Los bonos cayeron otro 1,5% y el riesgo país se mantuvo estacionado en 2.142 puntos, por la baja de los dólares financieros. Mientras que la Bolsa porteña repuntó algo en volumen, se transaron $1.357 millones en acciones locales, pero el Merval cedió otro 0,3%, y con cada vez más inversores metiendo dinero en Cedears (el corral aumenta y en cualquier momento vendrá el impuestazo, aseguran algunos operadores). Los ADR argentinos en Estuvieron mixtos, con Telecom e YPF resucitando después de duras estocadas, y con bajas para TGS y Edenor.

Y, atención, todo esto se está dando con un gran cambio de posiciones en las Bolsas del Mundo. Los índices mucho no se mueven, pero hay ventas en las adelantadas y compras en las atrasadas, por lo que el escenario es de rotación de carteras. Así, ayer hubo leve baja para el Dow y el Nasdaq siguió enarbolado.Por último, en commodities, la cercanía de las vacunas sigue sosteniendo al petróleo y a los metales básicos. Oro y plata no cambiaron. Las criptomonedas tropezaron, algunas muy fuerte. Y una bocanada de aire fresco vino para el maíz, la soja y el trigo, tanto en EE.UU. como en Argentina, y eso permite respirar algo, a la espera de la gran incógnita: qué pasará con el canje el viernes.

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