Julio fue el peor mes para el dólar en el mundo en una década

2 de agosto, 2020

dollar dólar

Durante julio el dólar retrocedió en promedio 4,4% contra una canasta de monedas y fue su peor  mes en una década.  El euro subió más del 5%  y el yen tuvo una revaluación superior al 2% contra el dólar el mes pasado. ¿Seguirá el retroceso? Para los analistas de Goldman Sachs, el euro seguirá avanzando y ese movimiento no debería sorprender porque está recuperando el terreno que perdió frente al dólar en los últimos años, pero sí sorprendió la velocidad que adquirió durante julio.

La decisión de la Fed de bajar la tasa y un desempeño de la economía estadounidense similar al europeo, hicieron que se redujera la ventaja del dólar frente al euro, y como ninguno de esos datos se va a modificar en el corto plazo, no hay motivos para que la tendencia de las cotizaciones vaya a modificarse sustancialmente. Además, se estima que la recuperación de la zona euro será más intensa y, en ese contexto, muchos analistas estiman que el euro podría subir hasta 1,20.

Pero de estos movimientos coyunturales en las cotizaciones no puede deducirse que la preeminencia global del dólar esté en riesgo porque seguirá siendo la moneda dominante en las transacciones comerciales y en la que los otros países constituirán la mayoría de sus reservas. Además, las otras monedas también pueden enfrentar situaciones complejas, como en el caso del euro que puede ser víctima de las diferencias entre los países que sólo parecen aflojar frente a situaciones críticas como la actual.

Por otra parte, la incertidumbre en torno al resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el mal manejo de la pandemia que hizo el Gobierno de Donald Trump, tampoco ayudan en este momento a sostener al dólar.

Un dólar más débil es una buena noticia para Argentina porque implica que los precios de las  commoditties se sostendrán y, por otra parte,  sus ciclos alcistas provocaron devaluaciones bruscas del peso, como ocurrió, para tomar el ejemplo más reciente, a partir de abril de 2018. Un dólar estable es consecuencia, en parte, de tasas de interés bajas y ese es otro dato que puede favorecer a la economía argentina en la pospenademia.

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