El mundo fue una fiesta, pero Argentina tuvo un mal día

13 de agosto, 2020

wall street argentina

Por Luis Varela

Con una política económica que no convencen a los inversores, Argentina tuvo ayer, por lejos, la peor jornada financiera de las últimas semanas: a contramano del mundo, que fue casi una fiesta por el avance de las vacunas, en el mercado local los dólares financiero libres llegaron a otro récord, la Bolsa de Buenos Aires y los ADR argentinos en NY cayeron, los bonos argentinos retrocedieron y el riesgo país volvió a subir, superando nuevamente los 2.100 puntos, siete veces más que el riesgo que tienen casi todos los países vecinos de la región.

Por eso, cada peso que sobra va directamente al dólar, o bien para el colchón o las cajas fuertes, a través de compras en el blue o en el dólar MEP, o bien para fugarlos hacia mercados externos a través del contado con liquidación.

Mientras el Banco Central mantiene las tasas quietas a pesar de la mayor presión inflacionaria (la Leliq se mantuvo en el 38%, 45% ef.y los plazos fijos en 33% anual, 38% ef.), en un mundo en el que los tipos de cambio están en un gran sube y baja. En el exterior, el dólar subió 1% en Brasil, creció 0,3% contra el yen y tuvo un alza del 0,2% contra la libra, pero bajó 0,2% contra el mexicano, 0,3% contra el chileno y 0,4% contra el euro.

A nivel local, sin embargo, todos los verdes subieron. El dólar turista subió 20 centavos hasta $100,52. El dólar oficial subió 15 centavos hasta $77,32. El dólar blue subió 1 peso hasta $132. El dólar mayorista subió 5 centavos hasta $73,05. El dólar MEP subió $ 1,20 pesos hasta 125,73 pesos y el contado con liquidación saltó $2,23 pesos hasta 130. Y medidos en pesos, el euro subió 44 centavos hasta 86,08, la libra bajó 2 centavos hasta 95,21 y el real bajó 11 centavos hasta 13,44.

Pero la señal que más preocupa es que la brecha cambiaria entre el oficial y el blue subió a 70,7% y la brecha entre CCL y el mayorista saltó hasta el 78%, lo cual traba por completo el comercio exterior, situación que impide que Reconquista 266 junte reservas, en un marco en el que Argentina mantiene un superávit comercial notable. Tanto que ayer, de hecho, el Banco Central perdió otros US$ 50 millones de las reservas y por lo tanto ahora le quedan US$ 43.253 millones. Y de las últimas diez ruedas, nueve fueron con posiciones en rojo para las reservas de la autoridad monetaria.

A todo esto, surgió otro dato que generó gran preocupación. Los bonistas ley NY están permanentemente consultando las páginas de la SEC para ver si Guzmán presenta la letra chica de los bonos para el canje que se pretende cerrar el lunes 24 de agosto. De ese letra chica, donde estará el detalle de la legislación que deberán cumplir los bonos, será decisiva para que se alcancen los mínimos de acción colectiva para que el canje se pueda hacer: 60% del sí de los bonistas a los bonos Macri y 75% afirmativo para el caso de los bonos K.

Pero ayer, como una verdadera bomba, se conoció otra novedad. Como forma de presión, para empujar a los tenedores de bonos locales con títulos ley NY, la Comisión Nacional de Valores adelantó que los que estén en este mercado y quieran participar de la operación, no deben esperar hasta el 24, como los bonistas del exterior, sino que deben dar el sí el próximo miércoles 19. Eso generó un gran mal humor y pronunció la tendencia vendedora en los bonos argentinos.

Ayer, con menos negocios, y gran concentración en operaciones en muy pocos papeles, los títulos públicos argentinos retrocedieron otra vez, con otro achicamiento, el quinto seguido desde que Guzmán anunció el sí de los bonistas al canje. Por lo que el riesgo país volvió a subir: creció 15 unidades y se ubicó en 2.108 puntos básicos. Paradójicamente, antes del acuerdo de palabra por el canje ley NY se decía que el riesgo iba a bajar hasta la zona de los 1.200 puntos, pero desde que se dijo que había acuerdo, el riesgo no para de subir.

Y para las acciones argentinas, el panorama fue ciertamente peor. Las bolsas del mundo fueron ayer una fiesta. El anuncio de Putin, adelantando que registraba una vacuna que ya funciona (Sputnik 5), desató el anuncio del avance de muchas otras vacunas, cuando en realidad todas están en fase experimental. Y lo que generó una mueca en los inversores locales es que Fernández llamó a Putin para felicitarlo, pero hizo un acuerdo para que a nivel local y en México se fabrique para toda esta región la vacuna de AstraZeneca y Oxford, con un costo ciertamente bajo.

La cuestión es que, con gran rotación de carteras, las bolsas del mundo estiraron otra vez el cogote. Hubo un salto del 1 al 2,2% en los índices de la Bolsa de Nueva York, con mejoras más marcadas en las bolsas europeas. Aunque hubo una baja del 0,1% para la Bolsa de San Pablo y descenso del 0,2% en la de México.

Lejos de todo ese movimiento, la Bolsa de Buenos Aires sigue sumergida en un gran pesimismo. Con $1.775 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires cayó 3,9%, con bajas hasta el 6,6% en algunos papeles. Al tiempo que los ADR argentinos que cotizan en New York también sintieron el impacto, solo se salvó Globant, pero en el esto hubo caídas de hasta el 5,6%. En un día, además, en el que Aerolíneas Argentina anunció que emitirá una ON para pagar sueldos a un enorme plantel de empleados.

La jugada de Putin, adelantando el anuncio de la vacuna, fue tomado como los analistas como un intento para que las cuarentenas empiecen a flexibilizarse y que el mundo se ponga en marcha. Lo hizo inmediatamente después de que la Opep anunciara que el consumo de petróleo caerá más de lo previsto, y se sabe que el crudo es la principal fuente de financiamiento de los rusos.

Lo concreto es que la movida de Putin sostuvo el petróleo, que repuntó ayer de manera contundente. En un día en el que, sin embargo, rebotaron las posiciones refugio tras las duras caídas del martes (oro, plata y criptomonedas mejoraron). Pero los metales básicos siguen mixtos, lo cual plantea que la industria mundial está en veremos. Y la mejor noticia del día para la Argentina fue una consistente suba para los granos. En Chicago avanzaron la soja y el maíz, no el trigo. Pero en Rosario el trigo brilló, con la soja también firme y, atención, los granos en esa plaza alcanzaron el mejor nivel de dos años, tras un repunte del 16% en dólares desde el pozo que hubo en el primer semestre de 2019, últimos meses con Macri en el poder.

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