El Gobierno quiere más exportaciones: expertos piden cambios integrales para lograrlo

11 de agosto, 2020

Ayer se realizó la primera reunión de gabinete de comercio exterior, en la que se analizó cómo impactará sobre la balanza comercial del país la renegociación con los acreedores deuda bajo ley extranjera, cuyo acuerdo fue anunciado por el Gobierno la semana pasada. En ese sentido, durante el encuentro se planteó la necesidad de incrementar las exportaciones y se avanzó en la idea de reducir las importaciones de bienes e insumos.

La reunión fue encabezado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, junto a la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, y participaron los titulares del Ministerio de Relaciones Exteriores, Felipe Solá; de Economía, Martín Guzmán; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; de Agricultura, Luis Basterra; de Ambiente, Juan Cabandié. También estuvo presente el presidente del Banco Central, Miguel Pesce.

“Lo que hicimos fue realizar un repaso de todas las opciones de aumentos de exportaciones que tiene Argentina y en los próximos encuentros cada ministro planteará las necesidades particulares y que sean trabajadas en este ámbito”, explicó Solá tras la reunión y apuntó a que el país necesita “aumentar las exportaciones en por lo menos US$ 25.000 millones por año”. Es decir, US$ 100.000 millones más en cuatro años, cuando hoy Argentina exporta cerca de US$ 60.000 millones. Un poco demasiado, parece.

Sin embargo, el consultor en negocios internacionales Marcelo Elizondo señala que esa cifra posiblemente sea demasiado alta, aunque afirma que con una reforma muy profunda que apunte a una notable mejora de la competitividad podría lograrse un incremento importante en el nivel de las exportaciones, aunque no por ese monto anual, sino más cercano al orden de los US$ 15.000 millones adicionales.

“Para aumentar las exportaciones hay que abordar varios aspectos en un sentido integral. Primero hay que estabilizar la macroeconomía: nadie exporta mucho teniendo inestabilidad cambiaria, altísima inflación, tasa de interés que varía por criterios políticos y no por criterios financieros. Para estabilizar la macro hay que poner en orden la situación fiscal, la si tuación financiera pública y obviamente la política monetaria, que es hija de la situación fiscal”, indicó Elizondo ante El Economista.

En tercer lugar, siguiendo análisis, es necesario un régimen regulatorio general de acuerdo con la flexibilidad y la modernidad que exige la economía mundial de hoy, la cual está en saltos tecnológicos constante. “En Argentina tenemos leyes y exigencias por parte del Estado que son muy engorrosas. Tenemos un régimen jurídico intervencionista que desalienta el dinamismo. Las empresas no pueden hacer negocios internacionales con un sistema tan obstructivo”, sostuvo, al tiempo que resaltó el tema impositivo: la presión impositiva sobre las empresas argentinas es la segunda más alta del mundo.

“Hay que trabajar la apertura de mercado: Argentina tiene muy pocos acuerdos de libre comercio, de complementación económica o de integración comercial con otros mercados. Las empresas exportadoras argentinas pagan una tasa arancelaria que en promedio es 50% más alta que la de sus competidores. El vino argentino, por ejemplo, paga más de 14% de aranceles para ingresar a México, mientras que su competidor, el vino chileno, paga 0% porque tiene tratado de libre comercio con ese país. Entonces hay que mejorar la política externa”, remarcó.

En esa misma línea, Rosario Campos, economista y consultora en comercio internacional, agregó en diálogo con El Economista que para incrementar las ventas externas argentinas es necesario eliminar los derechos de exportación y los múltiples tipos de cambio que existen hoy en Argentina, los cuales perjudican al sector.

Por otra parte, la especialista resaltó la necesidad de aumentar las importaciones en el país, con lo cual coincide Elizondo al señalar que hay que abrir más la economía, aunque esto no va en la misma dirección de lo que busca el Gobierno, según lo que ha mostrado hasta el momento y planteó durante la reunión de ayer. “La protección tiene un sesgo antiexportador”, afirmó Campos, que además señaló la importancia de impulsar una baja en el Arancel Externo Común (AEC) y avanzar en la agenda externa del Mercosur.

Dejá un comentario