El costo de un viaje inoportuno a Europa

3 de agosto, 2020

Mauricio Macri decidió viajar a Europa en un momento inoportuno y costoso, y lo sabe. Con su familia y una agenda difusa. Un poco de trabajo bajo el paraguas de la FIFA y otro poco, quizás más, de turismo. Hasta ayer, la duda era si seguía en la Ciudad Luz antes de ir a Suiza o si iría a la región balnearia del sur de Francia, la famosa Côte d’Azur, antes.

En un breve intercambio con un medio en el Charles de Gaulle, el sábado, ponderó, en clave política, aterrizar en “una una sociedad donde se vive en libertad y con responsabilidad”. Una línea argumental que ya había usado en su última aparición pública, en la que alertó sobre los riesgos de los “autoritarismos light”. ¡Perdón, O’Donnell!

El viaje de Macri demuestra poca empatía con los sufrimientos del pueblo argentino en un contexto en el que arrecia la pandemia y la economía se desploma a dos dígitos. Inoportuno. También costoso políticamente. A muchos cambiemitas (los menos amarillos) les costó defender el viaje y la gran mayoría no puso el cuerpo por el líder del 41%.

Macri sabe que este viaje le será echado en cara, como se notó claramente en la sesión del viernes en la Cámara Baja y en las redes sociales. ¿Por qué lo hizo, entonces? Puede ser porque ya tomó la decisión de no competir en 2021 y que es muy improbable que lo haga en 2023. Es decir que su ubicación en el sistema político será de la un expresidente y líder político “en los hechos” de su espacio, y no la de un futuro candidato.

Eso no implica que él dos veces jefe de Gobierno de la Ciudad y Presidente de la República entre 2015 y 2019, no vaya a tener influencia política. En octubre pasado, obtuvo, pese a las dificultades de su gestión, el 41% de los votos. Ese porcentaje fue nutrido por distintos sectores, pero una parte importante tiene una fuerte identificación con Macri, sus ideas y su visión de país. Si la oposición pretende volver a gobernar debe conformar una coalición amplia en la que el expresidente también tendrá un lugar. Su actual viaje lleva a suponer que no se concibe como la cara electoral de ese espacio.

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