Una apertura de miércoles en julio: bajan la nota a bonos

2 de julio, 2020

Por Luis Varela

Ciertamente julio abrió con un dia de miércoles. Con los números de contagios y muertes por el Covid rondándole la cabeza a todos, se conocieron decisiones muy fuertes que colocan al mercado argentino en una situación ciertamente delicada, a exactamente cuatro semanas de definirse si el país va de este default raro que tenemos a un default ya totalmente efectivo.

Las malas noticias fueron varias. Probablemente la peor de todas tiene que ver con la deuda. Los bonistas conocieron más en detalle la nueva oferta que presentaría el ministro Guzmán entre hoy y mañana ante la Security Exchange Commision de Nueva York, y las posiciones de rechazo se incrementaron de manera notable.

Según las últimas estimaciones, tras una aceptación del 17% en la primera de las ofertas que hizo Guzmán hace más de dos meses, la aprobación de los acreedores de los bonos ley NY subiría únicamente hasta el 46%. Eso quiere decir que sobre los US$ 62.000 millones adeudados con esa legislación, más de US$ 33.000 millones.

Si eso llegara a cumplirse, a partir del 31 de julio próximo se gatillarán en los tribunales de Nueva York una ola de juicios, con aceleración de la deuda, y reclamos adicionales por incumplimientos de los canjes de 2005 y 2010, que directamente dejarían al país y a sus empresas completamente fuera del crédito y de todos los concursos por trabajos internacionales.

“El Presidente debería escuchar lo que le está diciendo el mercado”, razonaba un analista. Y esa afirmación no es antojadiza. Ayer mismo, en línea con el portazo que dio la aerolínea Latam hace pocas jornadas, ayer se conoció que tres empresas se van del país. Y no se van por el coronavirus: deja de fabricar o trabajar en Argentina y mudan sus estructuras a Brasil, donde por cierto el coronavirus está haciendo mucho más daño.

Con el ministro de Producción mudo, las empresas Honda, Basf y Axalta informaron que dejarán de producir en el país. Seguramente el Gobierno intentará hacer como hizo con Latam, ofreciéndoles ventajas más razonables para que se queden, pero Latam en su portazo sentenció: “la decisión está tomada”.

De fondo, haciendo que muchas otras familias y empresarios empiecen a mirar sus pasaportes, ayer se conoció otra novedad que dejó boquiabiertos a muchos. El gobernador de Santa Fe Omar Perotti decidió bloquear el puerto de Reconquista Santa Fe, donde opera la empresa Vicentín.

Se sabe, el Gobierno está trabajando para quitarle de las manos el concurso de acreedores al juez que trabó la expropiación.

Además de eso, mirándonos desde afuera, observando que la reestructuración de la deuda marcha indefectiblemente a un default efectivo, la calificadora de riesgo S&P le bajó ayer la nota de siete bonos de Argentina denominados en dólares a “D” desde “CC” producto de que el país no pagó el vencimiento de US$ 582 millones en intereses.

Con eso, los bonos argentinos acusaron ayer una baja del 1% en sus cotizaciones y el riesgo país volvió a escalar un peldaño: creció otras 19 unidades hasta 2.513 puntos básicos. Y, lo peor del caso es que el peso argentino se sigue derritiendo, ya que el dólar baja en todo el mundo y en Argentina sigue subiendo, lo cual significa que la moneda local cae a mayor velocidad.

El rumbo del dólar

Ayer se conocieron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, en las que se detalla que la economía norteamericana sufrirá un duro golpe por la pandemia y que tardará muchos en recuperar la enorme caída de empleos que se perdieron.

Ayer, en el exterior, el dólar cayó contra todas las monedas: cedió 2,7% en Brasil, 1,7% en Chile, 1,4% en México, 0,6% contra la libra, 0,4% contra el yen y 0,1% contra el euro.

Y, paradójicamente, en Argentina los seis dólares siguieron subiendo, mucho más los libres que los oficiales. Mientras el IARAF indicó que en junio disminuyó la velocidad de caída real de la recaudación de IVA y Ganancias. El dólar turista subió 8 centavos hasta $96,37 y el oficial subió 6 centavos hasta $74,13. El dólar blue saltó $2 hasta $128.

El dólar mayorista subió 6 centavos hasta $70,52. El Banco Central perdió US$ 20 millones en las reservas y ahora le quedan US$ 43.223 millones. El dólar MEP saltó $4,97 pesos hasta $105,50. pesos. El contado con liquidación saltó $3,96 hasta $108,10. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 72,7% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 53,3%.

Mientras el Gobierno le dijo a los mayoristas que los precios máximos seguirán congelados (con los supermercados advirtiendo que se viene un desabastecimiento), el peso cayó contra otras monedas mucha más que contra el dólar. Medidos en pesos, la libra saltó 67 centavos hasta 87,95, el real subió 37 centavos hasta 13,26 y el euro subió 24 centavos hasta 79,34.

Los mayoristas tienen bajo el brazo subas de precios del orden del 25%, que llevarían inmediatamente la inflación anual reprimida actual desde el 45% al 60% anual. El Gobierno está empecinado en pagar por plazos fijos 30% anual nominal y 34% efectivo, pero lo que el Presidente no quiere ver es que los montos operados en todo se están achicando y la migración a dólares es persistente.

Ayer, mientras los bonos argentinos bajaron más del 1%, lo raro del mundo financiero es que hay muchos papeles con precios ridículos, y después de tres ruedas de bajas, aparecen algunos compradores.

En la apertura de julio, Wall Street mostró un panorama mixto, con el Dow perdiendo posiciones y con el S&P y el Nasdaq aún sostenidos. Y con San Pablo en alza, aunque con México para abajo. Y el dato posiblemente más irrefutable del día es que el volumen operado a nivel local, tanto en acciones como en bonos, fue el menor en diez semanas. Con apenas $598 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires subió 3%, aunque como los dólares libres subieron el incremento en dólares fue mínimo.

Al igual que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, donde se vieron subas, pero mayoría de bajas, en un marco en el que los commodities suben en bloque, presenciando un debilitamiento general del billete norteamericano.