Merkel fue la figura clave en el acuerdo de UE

23 de julio, 2020

En el tramo final de su gestión, dado que no se presentará en las elecciones del año que viene, la figura de Angela Merkel sigue creciendo. A pesar de que siempre fue considerada como una abanderada de la austeridad fiscal extrema que chocaba contra los reclamos de otros países, tuvo un papel decisivo para destrabar las negociones sobre el paquete de asistencia económica por 750.000 millones de euros que permitió que la Unión Europea lograse un acuerdo histórico. De esa manera, se aprobó, no sólo un monto de ayuda sin condicionalidad muy superior a lo que pretendía los países llamado frugales liderados por el primer ministro de Holanda, Mark Rutte, sino que también se acordó la emisión de deuda conjunta, una decisión trascendente. Se trata de iniciativas que la canciller de Alemania rechazó durante mucho tiempo por el temor a que muchos gobiernos aprovechasen el respaldo de la Unión Europea para poner en marcha políticas fiscales irresponsables. De esta manera, Europa cuenta, a partir de ahora, con poder de fuego para enfrentar a la crisis económica generada por la pandemia que no es tan distante del que tiene Estados Unidos que siempre marcó el rumbo en ese sentido. Ahora falta la aprobación de lo acordado por parte del Parlamento Europeo cuyo presidente, David Sassoli, no descarta introducir algunos cambios.

La convicción de Merkel en el destino europeo se ratificó una vez más. No sorprende porque es indudable que Alemania ha sido la gran ganadora del proceso de integración dado que le dio un mercado enorme para sus exportaciones y la existencia de una moneda común impidió que otros países pudiesen recurrir a devaluaciones para mejorar su competitividad. Merkel sostuvo “que si los países del sur quiebran, eventualmente podemos quebrar todos” y que por lo tanto “Europa debe actuar de manera conjunta”.

La actuación de Merkel fue muy importante en un contexto en el que se pronostica una caída de 9% para la economía europea en 2020. Pero ese porcentaje esconde diferencias en el desempeño esperado en los distintos países porque la caída del PIB de España e Italia en 2020, por ejemplo, sería de casi el doble que la de Alemania. En el primer semestre esos países, y también Francia, habrían tendido contracciones económicas en torno al 20%, en tanto que la economía alemana habría retrocedido 10%. Y las mismas diferencias se observan al comparar las tasas de desempleo.

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