Levitsky: “Argentina tiene polarización moderada”

7 de julio, 2020

Autor de “Cómo mueren las democracias” y profesor de la Universidad de Harvard, el politólogo Steven Levitsky, además, es un experto en Argentina y en el peronismo. En un diálogo con La Capital, Levitsky aporta su visión sobre el estado del país, la solidez de su democracia y el sistema político.

A continuación, sus definiciones centrales.

  • Sobre el peronismo. “Hace muchas décadas que el peronismo está en un proceso de transformación de una base mucho más sindical a una base más heterogénea. No podría haber sido de otro modo, porque Argentina cambió (…) A pesar de todos sus errores y deficiencias, el peronismo sigue siendo la fuerza dominante del país porque, mínimamente, pudo gobernar, mientras sus rivales no”.
  • La democracia en Argentina. “Hay dos maneras de ver la democracia argentina, y las dos tienen mucho de verdad. Tiene cierta debilidad en su institucionalidad, pero ha sobrevivido casi cuatro décadas. Este es el período democrático más largo de la historia argentina y, a diferencia de muchos países de la región, fue una plena democracia por 37 años. Además, logró hacer lo que poquísimas democracias del mundo hicieron: sobrevivir a las crisis infernales de 1989 y 2001. A pesar de todas sus deficiencias, hay cierta fortaleza en la democracia argentina que es impresionante”.

“En parte, tiene que ver con la reacción de la sociedad frente a la última dictadura. A partir de 1982-83, hubo un consenso que sigue hasta hoy en la élite y en las masas de no querer volver a los militares. También hay un consenso alrededor de un sistema electoral: todos los argentinos quieren competir en elecciones. Además, en la comparación con otros países de América Latina, la Argentina no tiene el estado de Derecho que tiene Chile, pero sí una sociedad civil muy fuerte, que moviliza en defensa de los derechos humanos y civiles. Luego de 1983 hay ciertos anticuerpos para salir a defender los derechos. Eso también es una fuente importante de fortaleza democrática”.

  • La grieta. “Todo es relativo. Diría que la Argentina es un caso de polarización moderada. En Brasil y Estados Unidos el nivel de polarización está empezando a amenazar la democracia y en Bolivia la ha tumbado. En la Argentina la polarización entre el kirchnerismo y el centroderecha es seria, pero hasta ahora no se ve una amenaza a la institucionalidad democrática. Alberto Fernández busca un espacio más en el centro del sistema partidario y, si tiene éxito, ayudará a limitar o reducir un poco la polarización. Pero si fracasa, algo muy posible por las circunstancias, se podría terminar reforzando la polarización”.
  • Las elecciones en EE.UU. y las posibilidades de Trump de reelegir. “De 10% a 20%. Hoy Joe Biden está ganando por 9 o 10 puntos y la situación económica probablemente no mejore mucho. De todos modos, faltan cuatro meses y medio, mucho puede cambiar. Lo que sí es cada vez más obvio es que el Gobierno ha fracasado por completo en su respuesta al coronavirus. Igual, la elección será peleada: el electorado yanqui está tan polarizado y las identidades partidarias son tan fuertes que, pase lo que pase, el 40% va a votar por Trump, aún en las peores circunstancias”.

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