El GCBA busca un alivio para comercios afectados por crisis

1 de julio, 2020

La extensión y endurecimiento de la cuarentena en el AMBA (ciudad de Buenos Aires y conurbano), normativa que entra en vigencia a partir de hoy y que abarca hasta el 17 de julio, seguirá golpeando a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, las cuales ya vienen muy afectadas económicamente luego de más de tres meses de confinamiento. Se estima que la normativa generará la inactividad de unos 60.000 locales en la ciudad de Buenos Aires.

En ese marco, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envió ayer a la Legislatura porteña un proyecto de ley con el objeto de implementar medidas de generen algo de alivio económico para aquellos comercios considerados como “no esenciales”, cuyas actividades se vieron afectadas durante el período de aislamiento social obligatorio. Según detallaron desde la administración que conduce Horacio Rodríguez Larreta, entre las medidas que forman parte del proyecto se destaca la condonación del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) durante junio y julio para los comercios “no esenciales” y que estén relacionados con la venta de bienes y la prestación de servicios.

“Esta acción beneficiará a más de 110.000 comercios, entre los que se destacan bares, restaurantes, librerías, peluquerías, jugueterías, hoteles y gimnasios, entre otros”, indicaron desde el gobierno porteño a través de un comunicado que fue difundido ayer, luego del envío del proyecto de ley.

Asimismo, según indicaron, también durante los mismos meses se condonará el impuesto al uso del espacio público para las actividades comerciales en la vía pública. También comprenderá la prórroga de la suspensión de embargos, la cual se extiende hasta el 31 de agosto.

Adicionalmente, gobierno porteño impulsará una nueva línea de créditos blandos a través del Banco Ciudad, destinada a la recomposición del capital de trabajo para estos comercios. Se trata de una propuesta de financiamiento con tasas fijas del 12% (un subsidio del 50%), diferidas en hasta 18 cuotas y con un período de gracia de seis meses (se empieza a pagar desde enero del próximo año). El monto máximo es de $ 500.000 por comercio.

Según afirmaron, para la administración ciudad de Buenos Aires la implementación de estas medidas representará un costo fiscal total de $ 600 millones. A pesar de ellos, claramente se trata de medidas que lograrán mitigar un poco situación de las pymes de la ciudad, por lo que la situación seguirá siendo grave.

“Las medidas constituyen sólo un paliativo en medio de una catástrofe económica que provoca el cierre masivo de pymes”, apuntó el presidente de la Federación de Comercio e Industria de la ciudad de Buenos Aires (Fecoba), Fabián Castillo, luego de la reunión que mantuvo con el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, José Luis Giusti, y el subsecretario Pyme, Christian Bauab, en la que anunciaron las iniciativas.

Según indicó la entidad a través de un comunicado, las medidas anunciadas ayer forman parte de un esquema de ayuda solicitado por Fecoba a las autoridades porteñas y nacionales en el marco de la crisis que está agravando notablemente la situación de las pymes. De hecho, según Fecoba, esta crisis ya provocó el cierre definitivo de 20.000 locales comerciales, una situación que es compartida por el resto de las entidades del sector.

“La situación actual es muy dura, cuando vemos que muchos carteles en locales en alquiler y negocios que se han ido. Estamos luchando para intentar contener esto. Las pymes en Argentina somos el 90% (de las empresas)”, resaltó Castillo anoche durante una entrevista televisiva, en la que señaló que destacó la alternativa de vender por internet.

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Más testeos y controles en CABA

El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, anunció ayer la ampliación de testeos y el seguimiento de contactos estrechos en toda la ciudad. “Sabemos que no son fáciles. Son medidas que generan angustia, pero tenemos que reducir al mínimo el contacto personal”, expresó Rodríguez Larreta en una conferencia. “La combinación de restringir el contacto personal con una política de detección temprana, testeo y aislamiento en otras ciudades del mundo ha probado que eso aplana y después reduce la tasa de contagios”, afirmó. “Por eso es que decidimos que el transporte público va a ser sólo para trabajadores que cumplen tareas esenciales. También reforzamos desde el día de ayer (por anteayer) los accesos a la ciudad y estamos trabajando para controlar la circulación dentro de la ciudad”, agregó, al tiempo que señaló que la actividad física quedará restringida entre hoy y el 17 de julio, y que sólo quedarán abiertos los comercios “esenciales”.

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