El 22% de las pymes de CABA cerró de modo definitivo en cuarentena

17 de julio, 2020

Hoy finaliza otro tramo de la cuarentena, en el cual se implementó nuevamente un endurecimiento de las medidas de aislamiento social en el AMBA (ciudad de Buenos Aires y conurbano). Para hoy está previsto que el Gobierno anuncie cómo seguirá la nueva fase de la cuarentena en esta zona y en el resto del país, que según anticiparon fuentes oficiales retornará la flexibilización de los controles a la movilidad y sobre algunos rubros “no esenciales”.

Mientras tanto, las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, están sintiendo cada vez más los efectos de la cuarentena. Con el paso de los días y los bajos o nulos niveles de facturación, sigue en incremento la destrucción de los negocios y, como consecuencia, de puestos de trabajo. Especialmente en la zona del AMBA, la más afectada por los controles.

Según el último relevamiento realizado la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), el cual fue difundido ayer, desde que comenzó la cuarentena el 22% de los locales comerciales de la ciudad de Buenos Aires cerraron de forma definitiva. Esta proporción, según la entidad, equivale a 24.200 pymes.

De esta manera, de acuerdo con la entidad, durante las últimas semanas se observó una aceleración en el nivel de los cierres definitivos de pymes en la ciudad, mostrando un incremento del 2% respecto al relevamiento anterior elaborado por Fecoba, que fue difundido el 16 de junio. En ese sentido, la entidad resaltó que la destrucción de empresas no se detuvo a pesar de las perspectivas de reapertura.

“Estamos muy preocupados por el cierre definitivo de las pymes. Nosotros no tenemos todavía un dato concreto, pero nuestras encuestas muestran que el 10% de las pymes en el país, aproximadamente unas 60.000, están en situación crítica, ya sea que cerraron o que están por cerrar”, indicó en diálogo con El Economista el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Pedro Cascales.

Según sus estimaciones, esas aproximadas 60.000 pymes que están en situación crítica podrían implicar entre 300.000 y 600.000 puestos de trabajo menos en caso de que llegaran a cerrar. “El Indec reportó que van 280.000 puestos de trabajo que se perdieron desde el inicio de la cuarentena, pero ese número puede crecer”, advirtió.

De acuerdo con Cascales, esta situación abarca a todos los rubros. Pero uno de los más afectados, obviamente, es el turismo junto a toda la cadena vinculada. También la gastronomía y el comercio, especialmente en el AMBA y en Chaco, donde la cuarentena tiene más de 120 días de vigencia y con retrocesos en las fases de la misma. En estos dos distritos, según afirma, el riesgo de cierre definitivo de las pymes que están en situación crítica es muy alto.

En ese sentido, ante esta grave situación, Cascales remarcó que desde la entidad afirman que el Estado deberá seguir ayudando al sector privado mediante el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), porque “más de que eventualmente se levante la cuarentena el consumo sigue amesetado en un nivel muy bajo y la mayoría de las pymes no están pudiendo cubrir los costos operativos”.

En esa misma línea, Fabián Castillo, titular de Fecoba, Castillo manifestó ayer su preocupación por la etapa que viene. “La eventual reapertura comercial de los locales de proximidad puede traer algo de alivio, pero nos vamos a encontrar con un mercado tan deprimido que podemos advertir que el cierre definitivo de comercios no se detendrá”.

Al respecto, Castillo resaltó que la imposibilidad que actualmente tienen las pymes para seguir afrontando sus costos fijos, sumado a la incertidumbre que persiste en torno a una eventual recuperación económica local pospandemia generó “la inviabilidad de muchos comercios”.

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Vuelven los brotes verdes

Según un informe difundido ayer por el Ministerio de Desarrollo Productivo, en junio la actividad industrial mostró signos de recuperación y “ratificó la tendencia durante los primeros días de julio”, al tiempo que el consumo, medido a través de las compras realizadas mediante el programa Ahora 12, “fue mejorando semana a semana tras una caída inicial al principio de la pandemia”, y dicha mejora mostró una mayor intensidad afuera del AMBA (ciudad de Buenos Aires y conurbano). “Si bien el país hoy funciona a dos velocidades distintas, los primeros datos de junio muestran que la recuperación de la actividad iniciada en mayo se consolidó”, afirmó el informe correspondiente a julio elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), que dirige Daniel Schteingart, entidad que es parte del Ministerio de Desarrollo Productivo.

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