Argentina está metida en un laberinto del que no logra salir

29 de julio, 2020

Por Luis Varela

Mañana, 30 de julio, vence el plazo para pagar dos bonos clave del Canje de 2005, que se realizó con Néstor Kichner y Lavagna de una manera que dejó una herencia muy difícil para los años siguientes, y el Gobierno ya anunció que ni el Discount ni el Par serán pagados, por lo que se reabrirán causas de aquella reestructuración que ya había sido cerrada.

Además, ayer mismo, tres grupos de bonistas, agrupados y seguidos por otros tres fondos menores, volvieron a reiterar que siguen sin aceptar la última oferta que hizo la Argentina en la SEC. Y tras el no pago en el fin de semana de otros dos títulos, la calificadora Standard & Poor’s pasó a nota de default otros dos papeles argentinos, por lo que ya son nueve los bonos que están con esa calificación.

Con ese marco, el Índice Global de Complejidad Coporativa destacó ayer que Argentina es el tercer país del mundo más complejo para hacer negocios, detrás de Indonesia y Brasil, en un ranking de 77 países. Y con un cepo cambiario que congela la importación de insumos para un cúmulo de industrias y pymes, salvo el dólar blue, los otros cinco dólares de Alberto siguieron subiendo ayer, con una devaluación que no parece terminar.

Efectivamente, mientras el dólar sigue débil en el mundo por una emisión también gigantesca de parte de la Reserva Federal, sigue subiendo en Argentina, por lo que el valor del peso y de los salarios de los argentinos se siguen hundiendo cada vez más.

En el exterior, el dólar subió 0,3% contra el euro y 0,2% contra el real, pero bajó 0,1% contra el mexicano, 0,3% contra el yen y la libra y cayó 0,4% contra el chileno. Y en la Argentina el dólar turista subió 13 centavos hasta $98,93, el oficial subió 10 centavos hasta $76,10, el blue bajó $1 hasta $135 y el mayorista subió 6 centavos hasta $72,14. El Banco Central sumó US$ 23 millones en las reservas que ahora llegan hasta US$ 43.408 millones. El dólar MEP subió 22 centavos hasta $115,89. El contado con liquidación subió 50 centavos hasta $118,48. Y con eso, la brecha entre el dólar oficial y el bue fue del 77,4% y la brecha entre el CCL y el mayorista subió al 64,2%. Y medidos en pesos, la libra saltó 42 centavos hasta 93,18, el real cedió 1 centavo hasta 13,99 y el euro bajó 15 centavos hasta 84,46.

Por supuesto, el cepo al dólar, el bloqueo de la importación en casi todos los frentes, hace que el comercio exterior siga dando superávit comercial, pero con volúmenes cada vez más chicos, con una Argentina que se va hundiendo en el concierto de participación de negocios en el mundo.

Ayer el Indec confirmó que el saldo comercial argentino del primer semestre tuvo un superávit de US$ 8.097 M, 44% más que en el último primer semestre con Macri. Pero ese buen número logrado viene con una trampa. Al medir junio de 2020 contra junio de 2019, las exportaciones caen 8,6% y las importaciones se desploman 20,8%. Y al comparar el 1° semestre 20 vs 1° semestre 19, las exportaciones bajan 11% e importaciones caen 23,3%.

Frente a eso, a pesar de que en promedio los bonos argentinos lograron ayer alguna mejora, acercándose al mejor nivel de este año, sobre todo por los precios de los bonos ley Argentina, el riesgo país volvió a subir: creció 34 puntos, hasta 2.253 puntos básicos.

Es cierto, el clima no es sencillo. El virus castiga todas las naciones y empiezan a llega a todos los mercados presentaciones de estados contables ciertamente malos.

Con esos números, más la debilidad del dólar, la Bolsa de Nueva York volvió a tener ayer un mal día. Hubo bajas sensibles en todos sus índices y las bolsas regionales también estuvieron débiles.

Y lo más sobresaliente del caso, es que los papeles privados argentinos, que iban a subir por la inmediatez del canje, también empiezan a mostrar signos de debilidad. Ayer, con un alto volumen de negocios, casi $2.100 millones, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1%, con descensos de hasta el 7% en algunos papeles, con Clarín como el más afectado. Y los ADR argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron todas para abajo, en bloque, con descensos de hasta el 5,6%, sólo se salvó IRSA P, que viene algo más desahogada por el repunte de los shoppings.

Pero probablemente lo más complicado de todo es que en medio del rebrote global del coronavirus, los commodities se están aflojando: solo suben los refugios. Ayer bajó el petróleo, los metales básicos estuvieron débiles y los granos estuvieron muy para abajo tanto en Chicago como en Rosario. Y, como fondo de todo lo que ocurre, los inversores siguen buscando refugio: el franco suizo se convierte en la mejor moneda del año, el oro subió un poco más, ya rozando un precio de nunca jamás de US$ 2.000 por onza y el bitcoin, con los inversores huyendo de los Fiscos, superando los US$ 11.000, el mejor precio de los últimos doce meses.

Mientras eso sucede, hoy, imposibilitado de pedir más emisión, con el Banco Central adjudicando en un día la friolera de $ 366.572 millones en Leliq, el ministro Guzmán sale a hacer su licitación de colocación de deuda número 42. Guzmán, que sigue sin resolver la deuda, sale a licitar hoy, entre las 10 y las 15 nuevas Letras y Bonos del Tesoro Nacional en Pesos.

Ayer Pampa Energía informó que logró colocar una Obligación Negociable por $6.355 millones, con tasa Badlar para bancos privados, actualmente en 29,56% anual, más un margen de 2,50 puntos porcentuales. Y además, el grupo Newsan obtuvo de la misma manera $ 1.083 millones. Y la Comisión Nacional de Valores informó que le permitirá a las empresas canjear deuda privada por colocación de bonos, lo cual puede abrir una Caja de Pandora con derivaciones insospechadas, en momentos en que la Justicia demora la apertura de la primera instancia por temor a avalancha de pedido de juicios.