Voces regionales piden una América Latina unida y activa para la pospandemia

10 de junio, 2020

 

La crisis multidimensional generada por la pandemia del Covid-19 tiene efectos globales que ya alcanzan a América Latina y ponen en serio riesgo la consecución de sus objetivos de desarrollo sostenible. Así lo sostienen un grupo, tan amplio como selecto, de funcionarios, exfuncionarios,  intelectuales y cientistas sociales de la región, en una carta publicada ayer. “América Latina debe concertarse para participar activamente en la construcción del orden mundial  poscrisis”, se intitula.

El principal foco es la economía, aunque eso no inscribe a los autores en el  campo de la “anti-cuarentena” o las miradas economicistas. Se trata como un problema emanado, en parte, de las restricciones sanitarias (la única manera conocida de mantener a raya la pandemia) y como un problema a  lidiar.

“Las proyecciones indican que nuestra región marcha hacia una contracción del PIB hoy estimada en 5,2%. Será la peor en la historia de sus cuentas nacionales. Tal destrucción de riqueza y empleo, en dimensiones prácticamente desconocidas, aparejará un importante retraso en el proceso de desarrollo y en el común combate a la pobreza y la desigualdad”, dicen los firmantes, entre ellos, el expresidente de Chile, Ricardo Lagos; el exministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna y José Antonio Ocampo, execretario General de la Cepal.

“El volumen del comercio internacional, del que nuestra región depende en una gran proporción, se proyecta que habrá de caer entre un mínimo del 13% y un probable 32%. Ello afectará nuestras exportaciones, habrá menos empleo, impactará en las cuentas públicas y el financiamiento de los  sistemas de seguridad social y traerá repercusiones sociales”, agregan las voces, que incluyen a académicos como Julio Burdman, Félix Peña (padre de “Marquitos”), María Lourdes Puentes Olivera y Rosa Alegria.

Amplían los firmantes: “Nuestros países enfrentan así, por igual, una colosal y doble tarea que es tanto de resistencia como de recuperación. Para ser exitosas, sus políticas requieren un contexto internacional apto. Este entorno debe contribuir a solventar sus necesidades nacionales de asistencia y a evitar que sus esfuerzos individuales se vean neutralizados, tanto por efecto de externalidades negativas como de imposiciones políticas restrictivas, que afecten su seguridad sanitaria y económica”.

En el apartado “Nuestra contribución histórica”, los firmantes pasan revista a los aportes de la región al orden internacional y estimulan a aunar una voz común para la pospandemia. “América Latina está así, nuevamente, ante el reto de contribuir a establecer las normas o  simplemente tener que aceptarlas. Este desafío es aún mayor cuando en el horizonte se vislumbra un escenario de confrontación geopolítica, similar al que nuestra región vivió y sufrió en las décadas de la Guerra Fría. Este contexto puede ser fuertemente adverso y condicionante para una sólida y rápida recuperación económica. Debemos rechazar falsas oposiciones y  convocarnos a una concertación mínima que asegure nuestra proyeccióninternacional”, agregan.

Ante eso, plantean 5 ejes.

  1. Nuestra región debe tomar conciencia y promover que sin comercio internacional fluido no existirá un sólido crecimiento económico.
  2. Sin instituciones fuertes a nivel global y regional no existirá la predictibilidad necesaria para que prosperen el comercio y las inversiones.
  3. La actual situación de crisis global, debe dar lugar a un liderazgo latinoamericano renovado, con personas e ideas que nutran con un nuevo impulso las instituciones multilaterales y regionales.
  4. Se precisa de un grupo de mujeres y hombres que puedan apoyar una  defensa y reforma de la OMC, la Unctad y el CCI, pero también con igual espíritu velar, defender y revitalizar las instituciones regionales que hacen estrechamente a la integración regional, como son la Cepal, la Aladi y el BID, ellas también sujetas a recambio de sus liderazgos, en mayor o menor plazo.
  5. Poco o nada se logrará desde la acción individual y sin un mínimo de  concertación de ideas y propósitos, en respuesta al formidable reto que nuestra región enfrenta hoy para salir de la crisis, y para construir un futuro  social, económica y medioambientalmente sustentable.

“Los firmantes, pertenecientes a distintas instituciones y países, hacemos un llamado a los gobiernos, las instituciones regionales, las universidades ycentros de estudios y a la sociedad civil de América Latina en general, para asumir el rol que nos corresponde y junto a fortalecer nuestra integración regional, nos concertemos para preservar la cooperación internacional mediante un multilateralismo basado en reglas y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, concluyen.

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