Uruguay pensando en la pospandemia

29 de junio, 2020

Por Héctor Rubini  (*)   

El Gobierno uruguayo ha logrado controlar la pandemia del coronavirus y a la fecha ha acumulado hasta ayer 27 fallecimientos por el Covid-19 en todo el país. La estrategia de suspensiones iniciales a la libre circulación y reuniones de personas multitudinarias fue seguida por un sistema de cuarentena voluntaria que ha sido por demás efectivo. Algo favorecido por ser un país de baja densidad de población, sin metrópolis superpobladas con problemas de hacinamiento agudos de otros países, y en el que prácticamente toda la población tiene acceso al agua potable.

El Gobierno uruguayo dispuso la creación de un Fondo Coronavirus financiado con la reducción del 20% en los salarios de funcionarios públicos con salarios superiores a U$S 1.800 mensuales y recurrió al aporte del agro y al financiamiento de organismos multilaterales. Además, puso un tope de 85% para la ejecución de partidas de gasto no salariales para controlar las cuentas fiscales. También se anunciaron líneas de crédito a tasa blanda por U$S 2.600 millones para empresas afectadas por la suspensión de la libre circulación de personas.

Según la Unidad de Gestión de la Deuda del Ministerio de Economía y Finanzas para 2020 las necesidades de financiamiento del fisco uruguayo serían de U$S 4.649 millones. Sobre ese total, el Gobierno uruguayo espera obtener U$S 3.750 millones vía emisiones de deuda interna y externa. El resto provendría de créditos multilaterales, uso de reservas del Banco Centra de Uruguay (no más de U$S 750 millones) y otros.

Recién regresó la semana pasada a los mercados de capitales emitiendo un bono global en dólares por U$S 400 millones con vencimiento a 2031 pagando una tasa de apenas 2,5% anual. Un bajo costo coherente con un riesgo país que el viernes cerró en 216 puntos básicos, y en un sendero inequívocamente a la baja desde el pico de 407 puntos básicos del pasado 23 de marzo.

Si bien el Banco Mundial ajustó a la baja la proyección de caída del PIB para 2020 de 2,7% a 3,7%, las autoridades están evaluando y avanzando hacia mecanismos para normalizar la economía.

La semana pasada el ministro de Turismo, Germán Cardoso, presentó un Protocolo Nacional para la Reactivación de la Actividad Turística de Hotelería y Gastronomía, y se esperan algunas medidas adicionales para lo que el Gobierno uruguayo trata de organizar como primera etapa de reactivación económica. Algo que ciertos indicadores sugieren que ya estaría en marcha. El consumo de energía eléctrica viene registrando signos de recuperación desde fines de mayo, y las caídas interanuales de la demanda de combustible desde mediados de mayo son marcadamente inferiores a las observadas en marzo y abril.

La reactivación de los servicios, el turismo y los transportes es fundamental para la economía uruguaya, especialmente a partir del último trimestre del año. Algunas noticias de estos días muestran un panorama relativamente auspicioso, dado el éxito en el control de la pandemia en Uruguay. Si bien el país mantiene sus fronteras cerradas desde mediados de marzo, el canciller Ernesto Talvi anunció el martes pasado la preautorización para que la aerolínea española Iberia retome de manera gradual los servicios de vuelos comerciales entre España y Uruguay desde el 5 de julio. Inicialmente estarán disponibles para uruguayos y familiares de uruguayos, personas con algún vínculo comercial o empresarial con el país vecino, y varados de otros países que desean regresar a Uruguay vía Madrid. Los que deseen ingresar a Uruguay desde Madrid deberán contar con un test negativo y un seguro de viaje.

La apuesta del Gobierno uruguayo es hacia una normalización gradual, pero controlada de las actividades internas, para tratar de recuperarse del impacto negativo del Covid—19.

Según el Banco Mundial, el año próximo la economía uruguaya crecerá 4,6% superando a las tasas proyectadas para otros países de Sudamérica, como Argentina (2,1%), Brasil (2,2%), Colombia (3,6%), Chile (3,1%), Bolivia (2,2%) Ecuador (4,1%), y Paraguay (4,2%). En Sudamérica sólo crecerían más que Uruguay las economías de Perú (7,0%) y Guyana (8,1%).

(*) Economista de la Universidad del Salvador (USAL)