Tensa calma en un mercado repleto de señales complicadas

5 de junio, 2020

Por Luis Varela 

 

Luego de un “rush” alcista inusitado de once semanas ininterrumpidas, en las que la bolsas de todo el mundo recuperaron un terreno increíble (el Nasdaq de Nueva York trepó desde el 23 de marzo hasta ayer nada menos que 44%), los mercados del mundo parecieron tocar el freno ayer, y empezaron a comprender que la fiesta financiera por el alivio del Covid-19 en el Hemisferio Norte debe empezar a digerir lo que quede en la economía real, tras el adiós definitivo de las cuarentenas.

 

Las repercusiones dejadas por el coronavirus son ciertamente desconocidas. Ayer, se informó que Estados Unidos perdió otros 1.800.000 empleos y en Europa, el Banco Central Europeo salió a avisar que emitirá una lluvia de euros para acelerar la recuperación. Todo mientras Alemania se suelta y vuelve a mandar su primer vuelo a China, donde se originó todo este problema.

 

Con ese marco, las bolsas del mundo cedieron ayer, no demasiado, pero sin ser empujadas por la lluvia de emisión de dinero. El dólar volvió a retroceder en promedio contra casi todas las divisas del mundo. Y después de algunas ruedas de titubeo volvieron a aparecer inversores inquietos, que vuelven a buscar refugio: elevando nuevamente la cotización de las criptomonedas y ubicando tanto a las onzas de oro y de plata como un camino posible para enfrentar los problemas que puedan llegar por delante.

 

Y si el Hemisferio Norte, que ya atravesó lo peor de la pandemia tiene esos cimbronazos, América Latina está en una posición todavía más compleja. La región ya tiene 57.500 muertos, más de la mitad de los que sufrió Estados Unidos, Brasil es el país más afectado, pero México se acaba de subir al grupo de los siete países más afectados de la tierra. Chile tiene un crecimiento de muertes impactante. Y ayer Argentina sufrió un enorme número de contagios confirmados, con 25 muertos más, por lo que ya se acumulan 608 fallecidos y eso llevó a que el Presidente extiende la cuarentena nuevamente.

 

Todo esto, por supuesto, congela el nivel de actividad y los números son ciertamente preocupantes, sobre todo ahora que deberá enfrentarse el pago de los aguinaldos, algo que seguramente se cumplirá en cuotas. Y, por si fuera poco, se empezó a deslizar que lo bonistas tampoco aceptan la nueva oferta de Argentina.

 

De ese modo, la única vía de financiamiento que le queda al país es la emisión. Y en base a lo ya desarrollado por el BCRA, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) salió ayer a advertir que la emisión de pesos para asistir al Tesoro Nacional volvió a los niveles más altos de los últimos treinta años, y ya equivale a la totalidad del déficit fiscal. Y, al mismo tiempo, Migue Angel Pesce absorbió del mercado más de 100.000 millones de pesos en Leliq, pagando una tasa efectiva del 45%, algo que más tarde o más temprano volverá al mercado e impactará directamente en la inflación, que con la cuarentena se mantiene aletargada.

 

Esto sucede porque Argentina incumplió con los pagos de deuda en un momento en el que en el mundo la plata está regalada. Colombia consiguió dinero con la tasa más baja de su historia. Italia tuvo una lluvia de dinero al 1,5% anual. Y ayer mismo Brasil salió a colocar bonos a 5 y 10 años.

 

Con todo ese marco, el mercado ayer mostró una notable tranquilidad cambiaria, con el BCRA elevando los tipos de cambio oficiales, pero con los dólares libres muy quietos y con la autoridad monetaria recuperando reservas. Al tiempo que las acciones y los bonos, que subieron de manera también formidable en las últimas semanas, cedieron ayer apenas, en un marco con menos negocios, y con el riesgo país subiendo 96 puntos, hasta 2.573 puntos básicos.

 

El esquema cambiario planteado por el BCRA el viernes pasado generó un bloqueo en los negocios de los importadores y en el campo, e hizo que los empresarios le plantearan su preocupación al Presidente, avisándole además que en este momento Argentina tiene la presión tributaria más alta de la historia y que tenemos más destrucción que creación de empresas, no ahora por la pandemia, sino desde hace diez años.

 

Con todo eso, el dólar turista subió 30 centavos hasta $92,50. El dólar oficial subió 23 centavos hasta $71,15 y el mayorista subió 9 centavos hasta $68,90. El Banco Central ganó US$ 78 millones para sus reservas que ahora ascienden a US$ 42.749 millones. El dólar MEP subió 36 centavos hasta $108,27. El contado con liquidación bajó 30 centavos hasta $108,27. La brecha entre el dólar oficial y el blue bajó a 72,8% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 66%

 

En el exterior dólar estuvo mixto contra las principales monedas, pero en el promedio siguió bajando: subió 1,1% en Brasil, 0,7% en México y 0,2% en Japón; pero retrocedió 0,2% contra la libra, 0,9% contra el euro y cedió 1,9% en Chile. Con eso, medidos en pesos, el euro subió 75 centavos hasta 78,04, la libra subió 26 centavos hasta 86,76 y el real bajó 14 centavos hasta 13,45.

 

El trasfondo de los inversores parece mostrar otra vez cautela tras la gran suba. Por dudas con los bonistas, los títulos públicos cedieron otra vez: el 80% de lo operado en bonos se transó en diez: AY24 38%, TJ20 6%, TO21X 6%, AO20 6%, AY24X 5%, TX22 5%, TX23 4%, TO21 3%, TX22X 3% y TC21X 3%. En los extremos hubo un salto del 13% para el bono TX24D, con subas del 2% al 8,8% para los bonos AO20Y, TO23, A2E8D, BPLD, TVPA, BDC22 y TVPYD. Y una caída del 16,5% para el bono TVPP y bajas del 3% al 9% para los bonos TVPY, AO20Z, A2E2D, TO21Y, PMJ21 y TVPE. En las bolsas europeas causó bastante estruendo el pedido de auxilio de Renault al gobierno de Francia, y las ruedas bursátiles de ese continente estuvieron con bajas leves. Hubo rueda mixta en la Bolsa de Nueva York: el Dow subió 0,1%, pero el S&P bajó 0,3% y el Nasdaq perdió 0,7%. Y hubo una suba del 0,9% en la Bolsa de San Pablo y una baja del 1,1% en la de México.

 

A nivel local, con $1.491 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires cedió 0,4%, con el 80% de lo operado concentrado en ocho acciones: Comercial del Plata, Galicia, Grupo Valores, Carboclor, Pampa E, Boldt, Supervielle y Aluar. En los extremos hubo subas del 2% al 5,3% para San Miguel, Telecom, Phoenix, Clarin, Edenor, Fiplasto, Capex, Banco Río, Aluar y Agrometal. Y bajas del 3% al 7,8% para Rosenbusch, Francés, Hipotecario, Holcim, Morixe, Comercial del Plata, Central Puerto, Cablevisión, Juramento, Patagonia y Carboclor. Con los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostrando un comportamiento mixto: con subas del 1% al 4,4% para Ternium, Edenor, Telecom, Tenaris, TGS e YPF; caídas del 1% al 6,3% para Globant, Francés, Macro, IRSAP, IRSA I y Pampa E.

 

En las commodities, todas las miradas están puestas en Rusia y en la próxima reunión que se celebrará con la Opep. El petróleo repuntó otro 0,8%: el WTI subió a US$ 37 y el Brent a US$ 39. Hubo rebote para los metales preciosos: el oro subió 0,9% y la onza de plata repuntó 0,3%. Los metales básicos estuvieron mixtos: el cobre subió 0,3%, el níquel mejoró 0,1% y el aluminio cedió 0,1%. En Chicago hubo suba del 1,2% para la soja, del 1,5% para el maíz y del 2,2% para el trigo. En Rosario hubo suba del 0,5% para la soja y baja del 1,2% para el girasol. Y el bitcoin mejoró 2,4%, con debilidad en el resto de las criptomonedas.