Notorio optimismo financiero, sin mirar a la economía real

4 de junio, 2020

dollar dólar

 

Por Luis Varela 

 

Con Alemania y varios países de Europa regresando prácticamente a la actividad económica que tenían antes de la pandemia y con alguna merma en la violencia desatada en Estados Unidos, los mercados financieros del mundo volvieron a separarse de la economía real y tuvieron ayer otra rueda festiva, con importantes subas en las bolsas de todas partes y dentro de ese movimiento la Bolsa de Buenos Aires se destacó entre las más beneficiadas.

 

Sin tener mucho en cuenta el tamaño del desafío que viene por delante para la recuperación, ya que hubo muchas empresas muy afectadas y un desempleo gigantesco en algunos países, los inversores compran papeles que se hicieron trizas en los últimos cuatro meses. Sin pensar que puede haber quiebras y desapariciones, se multiplicó la adquisición de firmas vinculadas al petróleo, el turismo y el comercio en general. Y seguramente esas mismas compañías presentarán balances trimestrales durísimos en las próximas semanas, que pondrán a prueba la actual euforia.

 

Debe tenerse en cuenta, además, que buen parte de esta resurrección que tienen muchos papeles está alimentada por una súper emisión de dólares, euros, libras, yenes y otras monedas, y que todo ese dinero empezará a afectar la inflación mundial, lo cual obligará a la Reserva Federal, el BCE y a los bancos de Japón e Inglaterra a recoger la madeja y sacar mucho dinero de los mercados, para que no haya problemas sorpresivos después del incendio.

 

Frente a esta situación, muchos inversores están buscando todo tipo de colocación con alguna renta, ya que los bonos de los países centrales están pagando entre tasas negativas del 0,5% anual o positivas del 0,7%, y se busca cualquier opción que pueda dar un rendimiento mayor. Ya se vio el martes la colocación de bonos de Colombia por US$ 2.500 millones de dólares, pagando las tasas más bajas de su historia, del 3,125% anual, luego de haber recibido una oferta por US$ 13.500 millones. Y ayer se vio un caso todavía más sorprendente: Italia colocó deuda por 14.000 millones de euros, pagando 1,5% anual, luego de recibir una lluvia de oferta por más de 100.000 millones.

 

Como puede verse, nadie quiere quedarse con dinero en efectivo, ni tampoco quieren estacionarse en refugios. Por eso ayer el oro y la plata tuvieron un fuerte descenso, quebrando techos que habían sido perforados hace muy poco. Y el dólar, moneda más emitida del mundo en medio de la pandemia, volvió a sufrir un nuevo descenso, anotando bajas contra casi todas las monedas del planeta.

 

El dólar baja afuera

 

El único lugar donde el dólar se mantiene enarbolado es nada más y nada menos que en Argentina. Los ahorristas e inversores siguen desensillando de los pesos lo más rápido que pueden. Ayer se vio una baja en el blue, afectado por un momento álgido de la pandemia, pero se mostró otra vez firme en los otros canales libres, con muchas empresas desarmando posiciones para quedar con las manos libres y poder operar en el mercado de cambios sin las trabas que puso el Banco Central el viernes pasado.

 

Con eso, mientras la Bolsa local brillaba, al compás de las bolsas del mundo, los bonos tuvieron un enorme cambio de posición, con inversores saliendo de bonos ley extranjera para pasarse a bonos ley argentina ya que Guzmán aseguró que los bonos locales reperfilados serán equiparados con un canje similar al que consigan afuera. Sin embargo, debe advertirse que el tema ley NY no está resuelto: ayer Alberto Fernández tuvo una reunión en Olivos con varios empresarios y otros representantes de la economía, y las dudas sobre la reestructuración siguieron en el aire.

 

Dicho de otro modo, el FMI, muy interesado en cobrar lo que Argentina le debe, está impulsando a que los bonistas acepten una oferta de menos de US$ 50 por cada US$ 100 adeudados, pero los bonistas analizaron los nuevos papeles presentados por Guzmán y se estima que esta nueva oferta también tendrá un alto componente de rechazo, lo cual puede derivar en un estiramiento de la tensión por la deuda, lo cual complicaría más al país, en un momento en el que la pandemia se está encendiendo más en América Latina, con enorme cantidad de muertos en Brasil y con Chile anotando un gran crecimiento de muertes.

 

Con todo ese panorama tan complejo, los seis dólares de Alberto tuvieron en promedio posiciones sostenidas. En el exterior el dólar subió 1,1% en Chile y tuvo un alza del 0,3% contra el yen, pero el billete verde bajó 0,1% contra el mexicano, 0,2% contra la libra, 0,6% contra el euro y cayó 2,7% en Brasil. Y a nivel local el dólar estuvo más o menos tranquilo, pero el peso argentino sigue bajando contra otras monedas: ayer, medidos en pesos, el euro subió 61 centavos hasta 77,29, el real subió 39 centavos hasta 13,59 y la libra subió 34 centavos hasta 86,50.

 

En el panel cambiario más conocido, el dólar turista bajó 11 centavos hasta $92,20, el oficial bajó 9 centavos hasta $70,92. El dólar blue bajó $1 peso hasta $123 pesos y mayorista subió 10 centavos hasta $68,81, con el BCRA perdiendo apenas US$ 10 millones de las reservas que quedaron en US$ 42.671 millones. El dólar MEP subió $1,52, hasta $107,91. El contado con liquidación subió 66 centavos hasta $114,7. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 73,4% y la brecha entre el CCL y el mayorista subió hasta el 66,7%.

 

Bonos y liquidez

 

Y lo más peligroso del caso es que el Banco Central, está emitiendo una enorme cantidad de pesos con una mano y los recoge con la otra, pagando alta tasa de interés vía Leliq (Alberto Fernández las había criticado en la campaña, pero ahora estamos volviendo a la resurrección de la patria financiera). Según estudios económicos, el BCRA absorbió vía Leliq $870.000 millones en los últimos doce días, y se van a tener que remunerar. Y Econométrica advirtió que “la historia de las Leliq y Lebac termina siempre igual”.

 

Ayer, de hecho, por las Leliq el BCRA pagó 38% nominal pero 45,4% efectivo, y los bancos por los plazos fijos pagaron 30% nominal y 34,5% efectivo. Y toda esa masa de dinero irá impactando en el mercado, ni bien la cuarentena empiece a mermar (si es como en Europa, tendrá una extensión punta a punta de 120 días). Ayer, con más negocios, los bonos argentinos volvieron a mostrar una tendencia inestable. El 80% de lo operado en bonos se transó en nueve: AY24 21%, TC21 12%, AY24X 11%, TC21X 10%, TX21X 7%, TX21 7%, TJ20X 7%, TJ20 3% y AO20 3%. En los extremos hubo saltos de más del 15% para los bonos TVPYD, TX22Z, TVPP, TVPY, TVY0, NO20 y DIY0D. Con desplome para el bono PBA5D y bajas del 2% al 6% para los bonos TX22C, DICAC, AY24X, A2E2 y AO20C. Y en base a estos movimientos, el riesgo país cedió en 102 unidades, hasta 2,477 puntos básicos, el menor nivel desde la apertura de marzo.

 

Acciones en alza

 

Con las bolsas europeas de festejo, con alzas de más del 3%, hubo una suba del 0,7% al 2,1% en los índices de la Bolsa de Nueva York, y de 2,2% en las de San Pablo y México.

 

Si bien se conoció que las automotrices tendrán problemas para operar con el actual esquema cambiario (Adefa confirmó que la producción de autos es la más baja desde hace setenta años), en plena pandemia, la Bolsa de Buenos Aires vive un “veranito” notable, que borró pérdidas nominales en pesos que habían llegado al 47%. Ayer el 80% de lo operado en acciones se concentró en nueve papeles: Galicia, Comercial del Plata, Pampa E, Carboclor, Grupo Valores, Supervielle, TGN, Boldt y Francés. Y, con $2.255 millones operados, saltó otro 4,3%. En los extremos hubo subas del 6% al 8,5% para Galicia, Comercial del Plata, Francés, Supervielle, Telecom, Banco Macro, Banco Hipotecario y TGN. Y una baja del 1 al 5,5% para Rosembusch, Dycasa, Domec, Fiplasto, Garovaglio, Camuzzi, Longvie, Patagonia, Capex y Consultatio. Y los ADR argentinos que cotizan en NY muestran también sonrisas, con subas del 3% al 9% para Francés, Telecom, Galicia, Macro, Cresud, Tenaris, YPF, Bunge, Ternium y Globant; baja para IRSA I (hay preocupación por la ley de alquileres) y TGS.

 

Las materias primas

 

Finalmente, con la mirada puesta en la reunión que hará la Opep con Rusia, el petróleo sigue sostenido, en un valor al que le cuesta llegar a los US$ 40. Los metales preciosos se pincharon: el oro cayó 1,6% y volvió a colocarse por debajo de 1.700 dólares por onza; con la onza de plata se desplomándose 2,3%. Los metales básicos estuvieron mixtos: el aluminio subió 0,5%, el cobre bajó 0,2% y el níquel cedió 0,6%. En Chicago hubo suba del 0,8% para la soja y el trigo, con leve baja para el maíz. En Rosario se vio una suba del 0,8% para el maíz, baja del 2,3% para la soja y merma del 2,4% para el trigo (con las entidades agropecuarias planteándole al Presidente que el actual esquema cambiario pone en juego la futura siembra). Y en el exterior el bitcoin sube 0,7%, con el iota anotando la mejor suba de todo el panel, pero con una gran paradoja: las criptos que se operan en Argentina están más firmes porque son usadas para comprar dólares.