Importaciones en caída libre sostienen el superávit comercial: fue de US$ 1.893 M en mayo

27 de junio, 2020

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Si Argentina está en un proceso de “downsizing” estructural, como sugiere Analytica Consultora, la demanda de importaciones parece avalar esa tesis. A comienzos de 2018, antes de que “pasaran cosas”, Argentina compraba al mundo más de US$ 6.000 millones mensuales y el dólar valía $20. Luego, vino la devaluación, la recesión y el desplome importador. La tendencia no se detiene desde entonces y sigue hoy, agravada por el shock pandémico. En mayo pasado, Argentina demandó apenas US$ 3.168 millones, 31,8% menos que en 2019 (cuando ya había importado menos que en 2018). Contra ese pico, las importaciones caen 50%.

Allí está la clave del superávit comercial, que el mes pasado llegó a US$ 1.893 millones y ya acumula más de US$ 6.500 millones en 2020 (US$ 2.045 millones mayor que en igual periodo de 2019). El desplome importador fue tan potente que el superávit se sostuvo aún con una caída de 16,3% de las exportaciones (apenas US$ 5.061 millones). “Como resultado, el flujo comercial cayó 23% en mayo, alcanzando sólo US$ 8.250 millones, el menor intercambio para este mes desde 2009”, dijeron desde Ecolatina.

Según Ecolatina, la retracción importadora continuará. “Por el lado importador, el probable endurecimiento de la cuarentena profundizaría la crisis. Asimismo, las restricciones de acceso al Mercado Unico y Libre de Cambios impuestas a fines de mayo, que obligan a varias empresas a importar con dólares propios, agudizarían las caídas interanuales en los próximos meses, a la par que poseen un importante sesgo antiexportador por el diferencial que generan entre el tipo de cambio importador (paralelo) y exportador (oficial)”, señalaron y proyectan un superávit comercial de US$ 18.500 millones (+13% interanual).

En LCG son aún más “bullish” y esperan un saldo de US$ 20.500 millones. “Esperamos que en el año las exportaciones vuelvan a caer después de cuatro años de crecimiento”, dijeron. En otras palabras, el superávit se apoya sobre el derrumbe importador más que en un boom de exportaciones, que en 2020 volverán a caer luego de varios años de subas modestas.

“Con los datos de mayo y con una caída estimada del PIB en torno al 10,4%, prevemos una reducción del 14,6% de las exportaciones a US$ 55.581 millones y un descenso del 20,4% en las importaciones a US$ 39.122 millones durante 2020. Estos retrocesos estarían concentrados en el segundo trimestre del año, para luego ir moderando las contracciones interanuales hacia el último trimestre del año”, dijeron desde Abeceb.

Así, agregaron, el superávit comercial del año cerraría en torno a los US$ 16.500 millones (equivalente al 4,4% del PIB), siendo un resultado similar al de 2009 (US$ 16.886 millones), año de la crisis subprime donde se evidenciaron caídas anuales del 20,5% y 32,5% para las exportaciones e importaciones, respectivamente. “No obstante, el intercambio comercial se reduciría a US$ 94.700 millones (-17,1%), siendo el segundo año consecutivo de retracción y también alcanzando niveles similares a los del 2009 (US$ 94.458 millones)”, concluyeron en Abeceb.

Dada las recientes medidas para contener al coronavirus y su impacto en la actividad hemos recalculado nuestras estimaciones de importaciones en torno a U$S 2.900-3.300 millones para los próximos meses.

En un escenario más benigno podría existir una recuperación durante el segundo semestre, lo cual sumado a cierta apreciación cambiaria podría mostrar cierta estabilización en la tendencia observada en los bienes de capital, autos y bienes intermedios. El dinamismo de los bienes de consumo importados será limitado debido a la imposición de Licencias No Automáticas a ciertas categorías de productos”, dijeron desde ACM. “En 2020, dado el aumento de las retenciones a las exportaciones y el escaso dinamismo exportador que mostró los primeros cinco meses del año, a lo cual se le sumaría una desaceleración sustantiva del crecimiento mundial, lo cual dada la elasticidad de las exportaciones a la demanda mundial (y más específicamente de nuestros principales socios comerciales, Brasil y China) provocarían una caída considerable de las exportaciones en los próximos meses, estabilizándose a medida que reinicie la actividad económica global. Por otro lado, los avances de los últimos años en torno a la exportación de energía asociado a Vaca Muerta podrían verse frenadas en las decisiones de inversión en el sector ante el contexto local sumado a la estabilización del precio del petróleo Brent en torno a los US$35-40, lo cual han afectado fuertemente la rentabilidad de los proyectos”, agregaron en ACM.

Los detalles En mayo, todos los rubros presentaron importadores contracciones interanuales, la mayoría de ellas a una tasa de doble dígito. Las mayores caídas se verificaron en vehículos automotores de pasajeros (-76,0%), seguidas por combustibles y lubricantes (-58,7%) y piezas y accesorios para bienes de capital (-48,6%). Por su parte, los bienes de capital registraron un descenso de 30,6%. Por último, los bienes intermedios y de consumo fueron las categorías menos golpeadas, las cuales mostraron una caída del 15,7% y 8,2%, respectivamente.

En cuanto a la composición de las exportaciones, sólo se observó un alza en las ventas externas de productos primarios (+8,3%). Dicho incremento estuvo traccionado principalmente por el aumento de las exportaciones de semillas y frutos oleaginosos (+31,5%), frutas frescas (+42,4%) y pescados y mariscos (+33,7%) mientras que los cereales registraron una caída del 9,2%. El resto de los grandes rubros de exportación mostraron caídas: las manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 52,7%, combustibles y energía descendieron un 40,0% y las manufacturas de origen agropecuario (MOA) lo hicieron en 5,5%.

Dentro de las MOI se estaca el retroceso en material de transporte terrestre (-81,0%), metales comunes y sus manufacturas (-46,4%), productos químicos (-44,8%) y máquinas y aparatos (-36,3%) y piedras y metales preciosos (-28,6%). En el caso de las MOA, destaca el aumento del 13,6% en grasas y aceites y la caída del 7,3% en residuos y desperdicios de la industria alimenticia, mientras que carnes registró un leve aumento del 1,3%. Adicionalmente, hay que remarcar que la caída de las ventas externas de combustibles y energía se corresponde nuevamente a un efecto precio, ya que estos cayeron 67,0%, mientras que las cantidades exportadas se expandieron 81,7%.

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China desplazó a Brasil como socio N°1

Argentina tiene nuevo socio comercial principal. Ya no es Brasil sino China. El ICA del Indec de mayo, difundido el jueves, lo mostró claramente: el mes pasado, Argentina exportó US$ 963 millones a China y apenas US$ 389 millones a Brasil. China también superó a Brasil como nuestro proveedor: nos vendió por US$ 656 millones versus los US$ 520 millones de Brasil. Si bien China ya había superado a Brasil en algunos meses recientes, la tendencia se amplificó en mayo y hay varios analistas que creen que el enroque llegó para quedarse. El comercio con Brasil está en declive secular y, además, el país está atravesando una durísima recesión mientras que el comercio con China, que ya está saliendo de la crisis, viene en alza sostenida, aun con sus oscilaciones

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