IDESA: 57.000 jubilados cobran haberes superiores al máximo

22 de junio, 2020

Boudou

“La jubilación especial que se concederá a un ex vicepresidente es otro ejemplo de las inequidades que cobijan las normas previsionales”, comienza el informe semanal del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA). En referencia a Amado Boudou, la entidad remarcó que el sistema de reparto “solo debería cubrir hasta un determinado nivel de haberes y para quienes aspiran a jubilaciones más altas habría que contemplar un régimen de capitalización”.

IDESA catalogó de “polémica” la decisión de que Boudou cobre la pensión de privilegio, que “rondaría entre $300.000 y $400.000 mensuales”, ya que el monto “resulta muy superior al haber máximo que expresamente contempla la ley, actualmente fijado en $113.000”.

Según información publicada por la ANSES, de los 5,7 millones de jubilados y pensionados del sistema nacional, hay 57.000 que superan el haber máximo. De ellos, el 63% (36.000 personas) reciben solo una jubilación o una pensión; el 30% (17.000 beneficiarios) reciben dos beneficios conformados por una jubilación propia y una pensión derivada por el fallecimiento del cónyuge; por último, el 7% (4.000 jubilados) obtuvieron el beneficio a través de las moratorias. 

“Estos datos testimonian las injusticias que se generan como consecuencia del mal diseño de las normas previsionales. Dentro de la compleja maraña regulatoria se filtran privilegios que permiten acceder a haberes muy superiores a los que la propia norma fija como máximo. También se permite cobrar altos haberes a través de la duplicación de beneficios o utilizando las moratorias, es decir, sin haber cumplido con un mínimo de aportes”, resaltó IDESA.

Y agregó: “Establecer un máximo, tanto para la remuneración sujeta a aportes como para los haberes, es una regla que adoptan los sistemas previsionales bien organizados. Se asume que el Estado tiene que garantizar, a quienes tienen ingresos bajos y medios, un haber que guarde una razonable proporcionalidad con los ingresos de la vida activa. Pero no se considera que existan razones para que el Estado se involucre en garantizar ingresos que vayan más allá de esos niveles. Resulta impropio de un sistema solidario que se asignen recursos para financiar altas jubilaciones a personas de altos ingresos”.

En ese punto, el Instituto señaló que para las personas “con elevadas remuneraciones durante su vida activa y que aspiran a mantenerlas después del retiro se contemplan regímenes complementarios que funcionan bajo estrictos criterios de capitalización ” 

“El monto que se cobra por encima del haber máximo es proporcional al esfuerzo de ahorros hechos en la vida activa y bajo ningún pretexto se usan fondos del régimen general para financiar jubilaciones superiores al máximo”, subrayó. 

IDESA dio por ejemplo al sistema previsional mixto de Uruguay, en el cual las personas están “cubiertas en sus primeros tramos de ingresos por el sistema público solidario de reparto y, pasado determinado nivel de salario, se aporta el excedente al régimen de capitalización” y explicó que quienes tienen altas jubilaciones es porque ahorraron durante su vida activa “y no por un privilegio legal como ocurre en la Argentina”.

“Resulta muy sugerente que quien fue el principal impulsor de la eliminación del régimen de capitalización en la Argentina, argumentando en ese momento la Justicia Social, sea ahora quien acceda a una irritante jubilación de privilegio. Semejante nivel de degradación debería motorizar un ordenamiento previsional”, aseveró el informe. 

Y concluyó: “Para ello es clave entender que, así como la capitalización no es un buen esquema para personas de bajos ingresos (problema que sufre Chile), el reparto no es un buen esquema para personas de altos ingresos (que es el problema que sufre la Argentina). Una combinación inteligente de ambos regímenes, como tiene Uruguay, lleva a resultados mucho más justos y sustentables”.

Dejá un comentario