Alza en las bolsas de afuera, pero la de Buenos Aires bajó

30 de junio, 2020

Por Luis Varela

A contramano del mundo, mientras las bolsas de Europa, Estados Unidos, México y Brasil mostraron subas, con volúmenes negociados más sólidos, la Bolsa de Buenos Aires volvió a mostrar ayer la misma tónica que se viene repitiendo desde que el gobierno de Alberto Fernández dio más muestras de estar dispuesto a todo, con tal de eludir el recorte en el gasto público.

Hasta ahora, la administración argentina viene repitiendo que “todos los países estamos sufriendo igual por el impacto del coronavirus, y a nosotros no nos va tan mal, porque comparando con otros países el nivel de fallecimiento es claramente más bajo, y eso nos permite seguir enfrentando el problema de la mejor manera posible.

Sin embargo, ayer hubo datos preocupantes en cuanto al virus: hubo en la Argentina 48 nuevas muertes en 24 horas, el mayor salto diario de víctimas fatales, y también se reportaron 2.335 contagios más, por lo que con estos registros ya se suman 62.268 positivos en el país. O sea, la más extensa cuarentena del mundo, cien días hasta ahora, no nos está salvando de que el pico del virus empiece a generar en el país un crecimiento que se irá complicando.

Además, se está informando que la cantidad de camas de terapia intensiva ocupada ya llega al 63%, con un crecimiento diario del orden del 4%. Y lo más complicado del caso es que escasea el personal apto para trabajar en esas circunstancias, lo cual plantea que julio y agosto, con sus fríos, pueden actuar como un verdadero detonante del problema.

Ayer se difundió el número de actividad económica de abril, primer mes pleno con la cuarentena, y el derrumbe tuvo un tamaño que nunca se vio en la historia: la caída fue del 26,4%, casi duplicando al desplome del 15% que se observó en la crisis de 2001 y 2002. Y al comparar los rubros, lo que más cayó fue construcción, hoteles y restaurantes y clubes y gimnasios.

Y uno que puso en blanco sobre negro cuál es la situación fue el economista Rodolfo Santángelo, quien manifestó: “llevamos discutiendo la deuda más de seis meses y hay que decirlo con todas las letras: si mañana vinieran una autoridad mundial y dijera, Argentina no tiene más deuda, se la perdonamos, seguiríamos con el mismo problema, ya que la circunstancia que nos provoca la caída es la falta de plan y un gobierno que no ve que el rojo fiscal y la falta de inversión es la matriz de nuestro fracaso”.

Con esa realidad en el centro de la escena, los mercados mundiales tuvieron ayer un día que fueron del rojo en las plazas asiáticas, hasta verdes consistentes en Occidente, debido esencialmente a avances con la vacuna contra el Covid-19 y a un repunte firme en el precio del petróleo, con analistas globales que ven por delante más actividad, y recuperación de mucho valores.

De ese modo, después de aperturas en Japón, China y otros mercados asiáticos con bajas, plazas como Frankfut o Madrid tuvieron subas del 1,3%, Nueva York trepó entre 1,2% y 2,3%, y hubo incluso cierres positivos del 2% en la Bolsa de San Pablo, con la de Buenos Aires bajando otro 0,7%. Y lo peor del caso es que el monto negociado fue el menor de los últimos sesenta días. Se operaron en acciones apenas $717 millones.

Por supuesto, todo está sumergido en una altísima volatilidad porque nadie tiene la seguridad de hacia dónde pueden ir las cosas. Ayer, el entusiasmo externo de los inversores estuvo ligado a anuncio de Gilead Sciences, el que pareciera ser el ganador de la carrera por el fármaco anti Covid-19, ya ha puesto precio a su Remdesivir.

Ni bien se conoció esa novedad, que veremos si es cierta, el petróleo repuntó inmediatamente casi 4%, los metales básicos también ganaron terreno en todas sus variantes y los granos tuvieron una suba significativa en Chicago. A nivel argentino, sin embargo, con representantes oficiales como Claudio Lozano, que insiste con expropiar Vicentin, la Bolsa de Rosario mostró bajas para el girasol, la soja y sobre todo para el trigo.

Esta bocanada de optimismo en los mercados bursátiles hizo que el dólar cediera en promedio contra el grueso de las divisas. Bajaron el franco suizo, el yen, el dólar y la libra, que habían sido tomados como refugio, pero el billete verde bajó 0,2% en Chile y contra el euro y achicó 1,5% en Brasil.

A nivel local, el mercado cambiario siguió con la misma tónica: se sigue acelerando la devaluación del peso argentino, el dólar blue continúa sostenidos y los denominados dólares financieros bajan, con una cantidad de operaciones cada vez menores.

El dólar turista subió 39 centavos hasta $96,02, el oficial subió 30 centavos hasta $73,86. A su vez, el dólar blue se mantuvo sin cambios a $129 y el mayorista subió 18 centavos hasta $70,40, con el Banco Central ganando US$ 2 millones para las reservas por lo que le quedan US$ 43.203 millones dólares (en horas se discute si China renueva un swap que sostiene las reservas teóricas de Reconquista 266). Mientras que ultra vigilado, y con anuncios de mayor parking, el dólar MEP bajó $2,08 hasta $100,39 y el contado con liquidación bajó $1,63 hasta $104,07. Así, la brecha entre el oficial y el blue fue del 74,7% y la brecha entre el CCL y el mayorista bajó al 47,8%. Y, medidos en pesos, el euro saltó 39 centavos hasta 79,10, el real subió 20 centavos hasta 13,02 y la libra no cambió y cerró a 86,55.

Con el tema deuda las cosas no estuvieron tan mal. Economía anunció que colocaron Letras por $61.136 millones, con sólo 177 oferentes, con tasas del 30,4% al 33,6% hasta siete meses de plazo (la cantidad de oferentes se achica llamado tras llamado, y no se puede confirmar si los que presentan los fondos son privados efectivos, u organismos públicos, de ahí que el mercado duda).

Y en el trámite por la deuda, en torno al ministro Guzmán volvieron a decir que este miércoles presentarán una nueva oferta mejorada, con la presentación de diez bonos ante la SEC, para que los bonistas definan si aceptarán o no. Los rumores en danza indican que la aceptación podría llegar al 50%, por lo que quedaría un gran número de holdouts y Argentina igual quedaría en default efectivo, con juicios en Nueva York. Y un tema que llenó a todos de inquietud fue que a último momento el Gobierno convocó a la Unión de Bancos Suizos para que actúen como mediadores con los bonistas.

Así, los bonos lograron subir otro escalón y llegar al mejor precio contado desde principios de febrero, por lo que el riesgo país bajó 60 unidades, hasta 2.486 puntos básicos. Pero hubo un factor que terminó de completar todas las sombras, con un movimiento que puede empezar a mostrar cuales son las trabas que irán apareciendo por el default efectivo: por falta de pago de YPF, peligra la exportación de gas en barcos.

Hay 39 empresas que tienen ON por US$16.000 millones comprometidos en los próximos dos años. Si la negociación por la deuda queda con una alta cantidad de holdouts, todas esas empresas no tendrán acceso al crédito internacional para realizar sus compromisos.