Real Estate: un mercado a la espera

29 de mayo, 2020

 

Por Germán Gómez Picasso Arquitecto y Fundador de Reporte Inmobiliario

 

Hoy no es fácil predecir qué pueda pasar con el mercado inmobiliario y de la construcción privada. Para poder estimar su futuro comportamiento, deberíamos tener los tres datos que nos faltan a todos. Primero, cuánto tiempo más durará la cuarentena. Segundo, al final de todo esto, cuál será el nuevo nivel del dólar. Tercero, cómo terminará afectando a la economía realmente: cuántas pymes, autónomos, emprendedores y cuentapropistas se quedarán sin actividad.

 

Sin estos tres elementos es difícil trazar o estimar un panorama, pero sí podemos decir lo que pasaría si hipotéticamente todo se terminase hoy. Desde antes de comenzar la pandemia, el Real Estate mostraba los peores índices de la historia en el país. Prácticamente, no había ventas y la oferta estaba creciendo de manera ininterrumpida. Y esto pasaba desde hace más de dos años.

 

A pesar de esto, los valores de las propiedades se mantenían relativamente estables. El principal argumento de la demanda para actuar era siempre el mismo: “A estos precios no compro”. Obviamente, los precios necesitaban ya un ajuste para generar demanda. Luego llegó la pandemia y obviamente este escollo no se había solucionado, por lo que el problema ahora es doble.

 

Tan sólo usando el sentido común podemos trazar dos escenarios en nuestra hipótesis planteada. El número uno: que los precios no bajen, o que bajen poco. En ese caso, el mercado seguirá paralizado, mostrando los mismos índices previos a la cuarentena o muy probablemente aún peores. El número dos: que los precios bajen, como pasó en 2002, y se atraiga demanda y el mercado pueda ir hacia un punto de equilibrio nuevamente. En 2002, los valores se acomodaron rápidamente entre 50% y 60%. Esto no quiere decir que hoy debería ser esa la tasa de baja, pero es un dato más.

 

¿Qué va a pasar finalmente? Es imposible predecirlo. En Argentina, nunca una crisis es parecida a la anterior, y por más que los economistas y analistas del sector se esfuercen en tratar de entendernos, son tantos los factores psicológicos que impactan en la compra de una casa que muchas veces nos equivocamos.

 

Un dato no menor y para tener muy en cuenta: en los últimos dos años y medio, la devaluación del peso fue de aproximadamente el 700% y durante el mismo período los precios de las propiedades casi no se movieron, aunque, por otro lado, los costos de la construcción medidos en dólar blue, la moneda de venta de los inmuebles, cayeron entre 50% y 60%.

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