Todavía no sabemos cómo nos está matando el coronavirus: el misterio del coágulo de sangre se intensifica

10 de mayo, 2020

Las erupciones púrpuras en la piel, las piernas hinchadas, los catéteres obstruidos y la muerte súbita: los coágulos de sangre, grandes y pequeños, son una complicación frecuente de Covid-19, y los investigadores apenas comienzan a entender por qué.

 

Durante semanas, se recibieron informes de los efectos de la enfermedad en todo el cuerpo, muchos de los cuales son causados ​​por coágulos. Cualquier persona con una enfermedad grave está en riesgo de desarrollar coágulos, pero los pacientes hospitalizados con Covid-19 parecen ser más susceptibles.

 

Los estudios de los Países Bajos y Francia sugieren que los coágulos aparecen en 20% a 30% de los pacientes con coronavirus en estado crítico. Los científicos tienen algunas hipótesis posibles para explicar el fenómeno, y recién están comenzando a lanzar estudios destinados a obtener conocimientos mecanicistas. Pero con el creciente número de muertos, también están luchando para probar medicamentos para frenar los coágulos.

 

Doble golpe

 

Los coágulos de sangre, grupos de células y proteínas en forma de gelatina, son el mecanismo del cuerpo para detener el sangrado. Algunos investigadores ven la coagulación como una característica clave de Covid-19. Pero no es solo su presencia lo que desconcierta a los científicos: es cómo se muestran.

 

Los anticoagulantes no evitan de manera confiable la coagulación en personas con Covid-19, y los jóvenes mueren por accidentes cerebrovasculares causados ​​por bloqueos en el cerebro. Muchas personas en hospitales registraron niveles drásticamente elevados de un fragmento de proteína llamado Dímero D, que se genera cuando se disuelve un coágulo. Los altos niveles de Dímero D parecen ser un poderoso predictor de mortalidad en pacientes hospitalizados infectados con coronavirus 3.

 

Los investigadores también observaron coágulos en miniatura en los vasos más pequeños del cuerpo. Para los especialistas consultados por la revista Nature, “esto es realmente muy nuevo”. Esto podría ayudar a explicar por qué algunas personas tienen números críticamente bajos de oxígeno en la sangre y por qué la ventilación mecánica en muchos casos no ayuda. Es un “doble golpe”, dicen. La neumonía obstruye en los pulmones con líquido o pus, y los microclots impiden que la sangre oxigenada se mueva a través de ellos.

 

Impactos virales

 

Por qué ocurre esta coagulación sigue siendo un misterio. Una posibilidad es que el SARS-CoV-2 esté atacando directamente las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos.

 

Los efectos del virus en el sistema inmunitario también podrían afectar la coagulación. En algunas personas, Covid-19 hace que las células inmunes liberen un torrente de señales químicas que aumeten la inflamación, que está relacionada con la coagulación a través de una variedad de vías.

 

Pero agregan que podría haber otros factores en juego que no son específicos de Covid-19. Las personas con la enfermedad que son hospitalizadas generalmente tienen una serie de factores de riesgo para la coagulación. Pueden ser ancianos o tener sobrepeso y pueden tener presión arterial alta o diabetes. Aparecen con fiebres altas y, debido a que están gravemente enfermos, probablemente han sido inmovilizados. Pueden tener una predisposición genética a la coagulación, o tomar medicamentos que aumentan el riesgo. “Es como una tormenta perfecta”, aseguran.

 

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