T-5 para el (primer) plazo de la oferta de Argentina

4 de mayo, 2020

 

Por Alejandro Radonjic

 

Arranca hoy una semana clave para la definición de la deuda pública bajo Ley Extranjera. La “madre de todas las batallas” y la que definirá si Argentina entra en un (nuevo) default o no. Varios acreedores de peso (BlackRock, Ashmore, Greylock, Monarch y Fidelity, entre otros) ya plantaron bandera negativa a la propuesta de Argentina y pidieron una mejor propuesta. Tolerarían quitas, pero no de la magnitud de las que ofrece Martín Guzmán. “El mercado sigue priceando que el canje vale más cerca de US$ 30, que de US$ 50 que pretendería el bonista”, dijo Fernando Marull en su informe del fin de semana. Aunque siguen sin estar muy lejos, las puntas no se acercan.

 

El ministro de Economía volvió a decir ayer que no endulzará la propuesta. Lo hizo en una columna en Financial Times (intitulada, nada menos, “Argentina no puede pagar más a sus acreedores”) y una entrevista ante Clarín. El Presidente publicaría una columna, con un espíritu similar, en The New York Times en la semana.

 

Sin decirlo explícitamente, Guzmán tampoco se mostró muy optimista con el resultado. “Hay un conjunto que manifestó apoyo, en particular inversores locales que ya nos han contactado. Hay otros con los que seguimos en diálogo y buscamos que acompañen. Seguimos trabajando pero esto requiere la cooperación de los acreedores”, señaló el hombre designado por el Presidente para poner a la deuda en una trayectoria sostenible (y sin default).

 

Más allá de los dimes y diretes, la situación sigue estancada y la primera parada del canje va rumbo a un fracaso. “Imagino que el canje viene bajo: no más del 15%”, dice una fuente privada ante El Economista. Más explícito, otro dice: “La oferta original va a un rechazo completo”.

 

En diálogo con El Economista, Juan Manuel Pazos (Economista Jefe de TPCG Valores) señala: “El mercado arrancó priceando que iba a haber una segunda oferta superadora. Hoy, esa expectativa se fue diluyendo como resultado de un road show que no satisfizo a los tenedores del exterior y que el propio Gobierno se puso en una posición muy dura. Hoy estamos encaminados a que el viernes no se alcancen las mayorías. El Gobierno puede extender el ‘consent’ unos días más, pero solo tiene sentido en tanto y en cuanto se mejore la propuesta. En la medida en que aparezca esa oferta, que mejore lo ofrecido inicialmente por lo menos en 10 centavos, puede llegar a cambiar el panorama. Pero hoy por hoy, da la sensación que la política metió la cola y que no estamos cerca”.

 

Guzmán dijo que si la propuesta no es aceptada, “Argentina buscará continuar en un proceso de restauración de la sostenibilidad de la deuda”.

 

“Según el prospecto del canje 2005, para una sola serie a ser canjeada, la CAC requiere una aceptación del 75% del capital. Pero para un canje con varias especies involucradas, es corte sube al 85% del total, además del 66,6% de cada una de ellas. Sobre aquellos bonos emitidos después del fallo de (Thomas) Griesa, en abril de 2016, el Gobierno podrá ofrecer un canje sobre una única serie si cuenta con más del 75% del principal. Asimismo podrá ofrecer un canje sobre dos o más series si cumple con el 75% del principal o el 66,6% del principal agregado en las series afectadas siempre y cuando cuente con un mínimo de 50% en cada especie”, recuerda Damián Pierri (IIEP Baires) en un informe.

 

Si el canje del 8-M falla, como se espera, la próxima fecha clave será el 22 de mayo. Fecha definitoria para el Plan A. El 22 de abril, Argentina no pagó US$ 500 millones de intereses en los bonos Globales y el 22-M vence el periodo de gracia de 30 días. Sino, “default selectivo” y empieza a correr el tiempo para que se activen las cláusulas de cross-default y la situación entre en una espiral complicada, con “aceleraciones” de la deuda, litigios, embargos, Griesas de turno y demás.

 

Ante Clarín, Guzmán no respondió que iba a hacer el 22 de mayo. Es lógico. Necesita “amenazar” con un default y decir que pagará sería un desincentivo a que los acreedores canjeen. La gran pregunta, que recién se sabrá después del viernes, es si endulzará la propuesta porque difícilmente los fondos cambien de postura. Otra opción es que los propios fondos presenten su propuesta, con quita: allí el Gobierno, si la rechaza, podría quedar como poco cooperativo pero, si la acepta, podría quedar como que cedió todo ante los acreedores.

 

Si Argentina no paga antes del 22-M, será necesario un Plan B, donde también hay grises y escenario no binarios entre default total y seguir pagando todo (quizás con ayuda del FMI).

 

Así lo explica Pierri ante El Economista: “Los porcentajes de tenencias de los brokers grandes están concentrados en los bonos de Mauricio Macri, con Indenture 2016. Vas a tener más suerte que con los DICY de Roberto Lavagna o los PARY. Imaginemos una aceptación global de 50%, que sería un muy buen resultado. ¿Qué haces con los otros US$ 50.000 millones, es decir, con el otro 50% que no aceptó? Si defaulteás, se te cae todo lo que no entró, no podés hacer un default parcial porque hay cross-default y arrancan los litigios. Dependiendo de la velocidad de los acontecimientos judiciales, imposibles de pronosticar, vas a tener que presentar un nuevo canje. Si no pasaron 5 años, vas a tener que mejorarle la oferta a todos los que entraron por la RUFO. Si pasan 5 años, no tenés que mejorarle nada a los que entraron y ya devengaron. La gran pregunta es qué haces en el corto plazo con la deuda que no entra. ¿Defaulteás o seguís pagando? El problema de seguir pagando es que todas las veces que hagas un pago de cupón vas a tener que tener un canje abierto con la amenaza de defaultear. Vas a tener que hacerlo cada 3 o 4 meses, con el estrés que implica. El problema es que, si lo mejorás, tenés que pedirle a todos los que entraron que te den los bonos viejos a cambio de los nuevos. En resumen, un canje secuencial sin default es operativamente muy complicado. En cambio, con el default colapsás los reclamos y vas jugando con los tiempos judiciales para ir presentando los canjes. Algo como lo que pasó después del 2001: hubo canje en 2005, 2010 y 2016”.

 

Sin cambios de posturas de las partes en mayo que permitan alcanza un “deal” antes del 22-M, puede ser que recién se estén escribiendo los primeros capítulos.

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