Sin tiempo, habrá default mientras la negociación sigue

20 de mayo, 2020

 

Por Luis Varela 

 

Contra reloj, el ministro de Economía Martín Guzmán salió a advertir ayer que la fecha del 22 de mayo, que es efectivamente el plazo para que Argentina pague o entre en default, pasa a ser una fecha meramente anecdótica.

 

Este viernes se cumplen los treinta días corridos desde el “no pago” de los bonos AA21, AA26 y AA46 (ley NY) que vencieron el 22 de abril pasado, y en una comunicación con inversores de Estados Unidos Guzmán manifestó que tiene la orden política directa del presidente Alberto Fernández de evitar el default, pero que no hay tiempo para presentar una nueva oferta antes de pasado mañana.

 

Esta razón hizo que ayer las acciones y los bonos de la Argentina volvieran a perder valor y el riesgo país volvió a apuntar hacia arriba. Con el Estado endeudándose otra vez, en la 39° licitación de deuda en poco más de cuatro meses de esta gestión. Y con el dólar haciendo un movimiento de pinzas, con los tipos de cambio oficial subiendo, pero los dólares libres bajando, por desarmes obligados de los FCI y por el puré de cientos de pequeños inversores que buscan dinero extra.

 

Este débil día financiero de la Argentina (que no parece un principio de derrumbe concreto, ya que se ha manifestado claramente la intención de seguir bajo las reglas del mercado, y con la promesa de hacer una oferta mejor en los próximos días), se dio mientras los mercados internacionales tuvieron una toma de ganancias tras un lunes muy bueno, con todo el planeta metido en una ciclotimia infinita que está colgada del coronavirus.

 

Pero debe quedar bien sentado que estas demoras e irregularidades vuelven a mostrar más debilidad en la confianza hacia Argentina. Ayer, junto con la pérdida de valor de los bonos, el riesgo país subió 89 unidades, hasta 2.783 puntos básicos. Y el Banco Central volvió a perder reservas, por lo que -en medio de un congelamiento de pagos- Reconquista 266 ya lleva perdidos 2.505 millones de dólares en apenas cuatro meses.

 

Y otro de los frentes que está empezando a hacer agua es el tema inflacionario. Las autoridades del Mercado Central de Buenos Aires se vieron obligadas a abandonar el control diario de precios máximos y pasar a un control semana, ya que los proveedores empiezan a manifestar que con el cuadro actual de valores la mayoría entrará en situación de quebranto. Y con eso, varios estudios económicos vuelven a hablar de una inflación anual superior al 50%, lejos del 44% que mostró el BCRA en el último REM.

 

Con una situación cambiaria mundial muy afectada por la súper emisión de grandes divisas (dólares, euros, yenes y yuanes), en el exterior el dólar subió ayer 0,6% en Brasil (un país que se incendia con el coronavirus) y 0,3% avanzó contra el yen, no cambió contra el euro y el chileno, pero bajó 0,2% contra el mexicano y cedió 0,4% contra la libra.

 

En Argentina el movimiento sigue intentando mejorar los valores oficiales y bajar como sea los valores libres de la divisas. Así, ayer, el dólar turista subió 8 centavos, hasta $91,42. El dólar oficial subió 6 centavos hasta $70,32, el blue cayó $4 hasta $124. El dólar mayorista subió 8 centavos hasta $67,90, con el BCRA perdiendo otros US$ 66 millones de las reservas, por lo que quedan US$ 42.981 millones. Mientras que el dólar MEP bajó $1,40 hasta $114,14 y el contado con liquidación bajó 69 centavos hasta $118,09, con los FCI obligados a desarmar posiciones en dólares, y perdiendo clientes a dos manos.

 

Con esto, la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 76% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 73,9%. Al tiempo que, medidos en pesos, la libra subió 44 centavos hasta 83,17, el euro subió 10 centavos hasta 74,16 y el real subió 6 centavos hasta 11,80.

 

Para enfrentar todos estos movimientos, mientras negocia con los bonistas con títulos ley NY, que son el 20% de lo que Argentina debe, el ministro Guzmán realizó una nueva licitación de deuda, colocando un pasivo creciente que está prometido la mayoría ajustado por inflación, con algunos observadores insinuando que la suba de los precios puede volar en el segundo semestre, ni bien termine la cuarentena.

 

Ayer, el Gobierno licitó tres letras y un bono, y obtuvo más del doble de los pesos que buscaba. El Ministerio de Economía esperaba captar unos $ 37.000 millones, pero le llegaron 172 ofertas por $ 79.713 millones, de las cuales adjudicó $ 75.047 millones. Se usarán para pagar parte de vencimientos de la última semana de mayo y de junio.

 

Y, la gran incógnita, es qué pasará el lunes, cuando las ventas de dólares del los FCI cesen, y con el default ya efectivizado: ¿podrá controlarse el valor del dólar con la amenaza de vigilancia de la CNV, pidiendo datos de los cien mayores operadores en MEP y CCL?

 

Sin lugar a dudas, manifestó Sergio Chodos, el funcionario argentino que está destacado ante el FMI, Argentina está demostrando la intención de seguir las reglas de Wall Street: ya pagó US$ 4.000 millones y realizará una nueva oferta, por lo que el mercado debería seguir sin mostrar un alto grado de nerviosismo si el acuerdo se demora unas semanas. Es cierto, además, que con el coronavirus el mundo entero es un caos financiero, con precios que suben y bajan en cuestión de minutos. Ayer hubo un fuerte repunte para los bonos de Grecia, España y Portugal, con bajas para los de Australia y Hong Kong. Y tras la fuerte suba del lunes la decepción ayer estuvo en los bonos argentinos.

 

El 80% de lo operado en títulos públicos nacionales se transó en doce papeles: 48% en AY24 y AY24X y el resto en bonos TC21X, TO26X, TJ20, AA25X, TX24, AO20, TB21, TX21X, TJ20X y AF20. Y, con menos negocios y grandes diferencias entre bonos ley NY y ley local, hubo un paso atrás para las cotizaciones. En los extremos se vieron saltos de más del 15% para los bonos A2E8D y BC22X, con subas del 3% al 7,6% para los bonos TX23X, TJ20Y, DICAC, AA25X, AF20D y TX23. Con caídas del 4% al 10,5% para los bonos A2E2, A2E2D, AC17, AY24, AY24C, AY24Z, AY24Y, AO20, DICY, AY24D y AA37.

 

Ciertamente, la inestabilidad de las inversiones se da en todas partes. Ayer mismo el gran fondo de inversión DoubleLine Capital, de Jeffrey Gundlach, redujo sus apuestas en la Argentina, desprendiéndose de valores de YPF. Mientras que hubo bajas del 0,5% al 1,6% en los índices de la Bolsa de Nueva York, mientras que se vieron caídas del 0,6% en la Bolsa de San Pablo y del 3,4% en la de México.

 

En Buenos Aires el mercado bursátil mostro palidez. El 80% de lo operado en acciones fue en nueve papeles: la mayoría en Comercial del Plata y el resto en Galicia, Boldt, Carboclor, Grupo Valores, Ternium, Pampa E, TGLT y Francés. Así, con menos negocios ($1.063 millones), el índice Merval bajó 2,2%. Con Comercial del Plata aprobando distribución de utilidades así como también abonar un dividendo en efectivo por $ 251.856.836. Y con la firma Mirgor indicando que suspende el pago de dividendos.

 

Con ese panorama, en los extremos, ayer se vieron subas del 3% al 8% para Loma Negra, Mirgor, Comercial del Plata, Domec, IRSA, ByMA y Dycasa. Y bajas del 3,5% al 5,6% para Francés, Semino, Morixe, Galicia, Agrometal, San Miguel y Macro. Mientras que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York tuvieron un día mixto: subas del 1% al 5,1% para IRSA I, Globant, Cresud e YPF, con bajas del 1% al 9,4% para Tenaris, Francés, Macro, Galicia, Edenor, Telecom, Pampa E y TGS.

 

Finalmente, las commodities se mueven al compás del virus y de los avances o retrocesos de los remedios o vacunas. El petróleo retrocedió 2,5%: WTI a US$ 31,70 y Brent a US$ 34,81. Los metales preciosos suben, peldaño a peldaño: la onza de plata avanzó 2,1% y el oro ganó 0,3%. Los metales básicos estuvieron mixtos: el níquel sube 1,7%, el cobre mejora 0,1% y el aluminio cede 0,8%. En Chicago hubo baja del 0,2% para la soja, con mejora del 0,1% para el maíz y alza del 0,3% para el trigo. En Rosario: suba del 1% para la soja, con baja del 0,9% para el maíz. Y se detuvo la suba en las criptomonedas: bajas para el ethereum y el iota.

 

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