Según CRA, el mercado cambiario se desdobló de hecho y advierten por duro impacto productivo

30 de mayo, 2020

Quienes siguen de cerca la gremial agropecuaria sostienen que, sin el Covid-19, el conflicto entre el agro y el Gobierno, hoy latente, sería abierto y mayor. Aunque quizás sin llegar a un “125 II”, el malhumor entre los chacareros crece y crece. La política no confronta directamente con ellos (y eso es bueno), pero en el campo sostienen que es casi lo mismo: las decisiones oficiales son perjudiciales e inconsultas.

 

Una de las entidades del agro más combativos viene siendo Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que el sábado emitió un nuevo comunicado. “Parece que se está volviendo un hábito disparar o activar normativas por el BCRA cada viernes por la tarde sin consultar a los sectores productivos que pueden ser afectados por las mismas. Ayer no fue la excepción y el BCRA activó una resolución de extremaunción y es así, porque de llevarse adelante peligra la mayor cadena productiva del país”, dicen desde la entidad que lidera Jorge Chemes.

 

Explican CRA: “El desdoblamiento cambiario que sufriría el sector agrícola fruto de la misma, hace que un productor tenga que vender el resultado de su esfuerzo, su cosecha, a un dólar oficial al que hay que descontar los derechos de exportación y termine cobrando un dólar efectivo muy por debajo de este, es decir, menos pesos en la mano por tonelada de producto. Pero ahora se agrega un escenario adicional, la medida que restringe el acceso al mercado único libre de cambio generando un tipo de cepo a los importadores de insumos esenciales para la actividad productiva argentina, acaba de generar la suspensión total en las ventas de dichos insumos por parte de los proveedores”.

 

“El efecto real es un desdoblamiento cambiario donde el productor va a terminar pagando sus insumos productivos a un dólar CCL ($115) o MEP ($107), en definitiva, un dólar de entre dos y tres veces superior al que efectivamente está cobrando por su producción (dólar soja $ 46)”, explican.

 

 

“A partir de ahora, el peso en los costos totales del paquete tecnológico a aplicar se dispara a por lo menos el doble del que se calculó para la presente campaña. Eso sumado a que el mismo sector sufre la presión fiscal más alta del país, con índices confiscatorios cuando sumamos los tres estamentos del Estado que va desde el 65% al 77% de carga”, agregan sobre los otros tributos que pesan sobre el sector.

 

Por cierto, el efecto productivo no será neutral. “En lo inmediato, y de no resolverse esta situación, se generarán replanteos de paquetes tecnológicos a aplicar, el área de siembra de la fina que tenía una intención record de 7% superior a la campaña anterior, caerá fuertemente y los rindes de la próxima cosecha serán marginales. Para la siembra de la gruesa el escenario es aún peor. El efecto deja fuera de juego al maíz y la soja de los planteos productivos en gran parte del área agrícola”, dicen en CRA.

 

“Es imposible producir bajo estas circunstancias. El Gobierno tiene canales y ministros para sopesar y evaluar cada medida, sin embargo, produce día tras día más incertidumbre, toma decisiones sin consulta y nos lleva a producir menos. Está claro que es un camino equivocado. Esta decisión del BCRA es para el productor ‘jugar a la ruleta rusa con todas las balas y ya no será una cuestión de suerte sino de tiempo’”, agregan sobre el final.

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