“Los bonos subieron, pero aun no ‘pricean’ que haya un acuerdo”

14 de mayo, 2020

“Los bonos subieron, pero aun no ‘pricean’ que haya un acuerdo”

En diálogo con El Economista, Fernando Marull (Socio de FMYA) ofrece su visión sobre la suba del “blue”, las perspectivas que avizora para el dólar oficial y explica porque sigue siendo pesimista con la posibilidad de evitar el default.

 

Hay una tendencia a imputarle todo al “blue”, como gran caja de resonancia. Ayer cruzó los $130. ¿Qué le está diciendo ese precio?

 

Más allá del volumen de ese mercado, no es un precio que no deba mirarse o ningunearse. Eso un error. La ausencia de anclas fiscales y monetarias, así como las perspectivas a futuro, explican la fiebre del “blue”. Tenés el ancla de la política, es decir, la gobernabilidad que tiene el Presidente. Sin eso, sería su precio sería más alto. El “blue” a $130 está alto y es el equivalente a los $4 del “overshooting” del 2002, pero no necesariamente está caro.

 

¿Cómo está viendo el mercado del dólar oficial?

 

Parece tranquilo, ¿pero realmente lo está? Hay un debate en la profesión. Por un lado, están quienes creen que podes mantener el crawling-peg a un ritmo similar al actual y quienes, como yo, que creen que no aguantará. O que necesitarás aún más cepo para mantenerlo. Me parece que van a intentar hacer algo similar a la crisis global de 2009, es decir, mantener el oficial durante la crisis y después soltarlo. Fijate que el agro viene liquidando exportaciones y el BCRA vende reservas. Después de que se acaben los agrodólares, eso se puede complicar. Con estos niveles de brecha, aumenta la demanda y va despareciendo la oferta en el MULC.

 

El tema es que la economía hoy está más desequilibrada y, entre otras cosas, tenés más inflación. Por eso y la experiencia de Cambiemos, hay un terror a soltar el oficial.

 

No tenías brecha cambiaria, tenías espalda fiscal, no tenías cepo y no estabas al borde del default. Los drivers de la inflación estaban mucho más anclados. Hoy vas a tener que dar señales fiscales y monetarias cuando pase la pandemia.

 

Por último, hay muchos rumores sobre la deuda, pero no son más que eso y el tiempo sigue corriendo. El Gobierno pide una propuesta y parece haber tirado la pelota hacia el terreno de los acreedores. En sus informes de FMYA, menciona que la posibilidad de un default sigue siendo el escenario más probable. ¿Mantiene su proyección?

 

Entiendo que hubo una propuesta de los acreedores ayer, aunque no conozco los detalles. Hubo, como decía, una aceptación del mercado a la flexibilidad que mostró el Gobierno. Pasaste de precios de El Líbano a los de Ecuador, pero estás en US$ 31 todavía. El mercado no “priceó” un acuerdo. Volvió a los niveles de cuando se presentó la oferta el 17 de abril. Se tienen que acercar más ambas posiciones. Sigo siendo pesimista, lamentablemente. No era una renegociación fácil, pero se podía hacer. Aun hoy, el Presidente puede mejorar la oferta US$ 10 sin poner un centavo de más en su mandato. Hay varias combinaciones posibles. Sería un gesto que podría dar el Gobierno que podría aumentar la adhesión, aunque no se lleguen a las CAC. Hoy, las puntas están muy separadas. Si había una diferencia de US$ 20, el Gobierno debe, como mínimo, mejorar la oferta en US$ 10 para sentarse a hablar.

 

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