Los bonistas no aceptan y ahora se esperan novedades

6 de mayo, 2020

guzmán

 

Por Luis Varela 

 

A dos días del cierre que se autoimpuso el ministro de Economía Martín Guzmán para el cierre de la propuesta por la reestructuración de la deuda, el alumno del Premio Nobel Joseph Stiglitz le confirmó al presidente Alberto Fernández que sigue sin llegar a más del 30% la aceptación de los bonistas por el canje de los bonos ley extranjera.

 

La mínima aceptación pone al Jefe de Estado en la dura disyuntiva de mejorar la oferta o ser el responsable directo de decidir ir a un default, que puede condenar al país al menos ocho años de ostracismo, lejos del crédito internacional y fuera de cualquier calificación para cualquier empresa privada en la competencia por todo tipo de negocios internacionales.

 

Paradójicamente, esta confirmación hizo que los bonistas, que son acreedores del 20% de lo que debe en realidad Argentina, se esperanzaran con que el viernes pase como una fecha más y que Alberto Fernández terminará ofreciendo una propuesta algo mejor, por lo que increíblemente los bonos actuaron con cotización sostenida y el riesgo país bajó.

 

El tema tiene en vilo a toda la conducción argentina, no solo la política, sino también la empresaria. Por eso los máximos líderes empresarios se comunicaron con el Presidente para indicarle que no es conveniente entrar en default. E incluso la vicepresidenta Cristina Kirchner fue hasta Olivos, y tuvo una reunión a solas con Fernández, en la que según se afirma, que estuvieron enfocados en esa problemática.

 

Ayer, en una decisión también dura, optó por no pagar en tiempo y forma los US$ 2.100 millones que vencían con el Club de Paris. Y se realizó una denuncia a las fintechs, competencia de los bancos, y se siguió hablando de los que compran abusivamente dólares en los canales libres.

 

Con todas esas contradicciones de fondo, con los bonos sostenidos, las Bolsa porteña tuvo un buen día, con las bolsas internacionales actuando en positivo gracias a la recuperación del petróleo. Pero el mercado cambiario argentino siguió mostrando luces amarillas, con los valores libres en nuevos récords. Mientras que el dólar a nivel global estuvo mixto contra el grueso de las monedas.

 

El dólar turista subió 19 centavos y superó los$ 90. El dólar oficial subió 15 centavos hasta $69,31. El dólar blue se mantuvo sin cambios en $120, pero muy diversificado, el mayorista subió 7 centavos hasta $67, con el Banco Central sumando US$21 millones a sus reservas, que ahora suman US$ 43.590 millones. Al tiempo que el dólar Mep saltó $6,89 hasta $117,08. Y el contado con liquidación saltó $7,35 hasta $119,91, por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 73,1% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 79%. Y, medidos en pesos, la libra subió 11 centavos hasta 83,31, el real bajó 7 centavos hasta 12 y el euro bajó 31 centavos hasta 72,60. En el exterior, el dólar subió 0,7% en Brasil, 0,6% contra el euro, no cambió contra la libra y bajó 0,1% contra el yen, cedió 0,3% en Chile y descendió 0,5% contra el peso mexicano.

 

El enfoque del Presidente en los temas económicos, y no en la ola de contagios, tiene que ver con las malísimas noticias de recaudación impositiva, y con la ola de cancelaciones que están realizando los ahorristas en los plazos fijos de los bancos, ya que 26,6% es quemar dinero, pese a que ayer mismo Ferreres dijo que con el Covid se atenuó la inflación, y que vuelve a la zona del 48% anual.

 

El contexto mundial mostró una fuerte baja para los bonos de Italia, con una nueva mejora para los bonos de México. Y, con menos negocios y mucha expectativa, los bonos argentinos siguieron sostenidos, defendiendo su valor a tres días del cierre del canje. Por eso, el riesgo país cedió ayer 137 puntos, hasta 4.966 unidades.

 

El 80% de lo operado en bonos se transó en diez papeles: AY24 36%, AY24X 9%, TC21X 8%, AF20 7%, TX22X 5%, TX23X 4%, TX21X 4%, TC21 3%, DICPX 2% y TX22 2%. En los extremos hubo un salto para el bono SA21 y subas del 7% al 21% para el bono TDEC2, A2E2, DICY, AC17, PARY, DICPC, A2E2D y TC25P. Y una baja del 3 al 10% para los bonos TVPY, AF20D, AO20Z, TX22Z, TC21Y, AO20Y, AA25C, TX23X, TO26Z y AF20.

 

En el exterior el centro de los negocios estuvo atado a la evolución del crudo, que se recupera porque las cuarentenas se van levantando en el Hemisferio Norte. Así, nuevo repunte para el petróleo: el WTI subió 26% hasta casi US$ 27 por barril. Sigue la firmeza en los metales preciosos: La onza de plata subió 1,4% y el oro mejoró 0,2%. Los metales básicos actuaron sostenidos: el níquel subió 1,9%, el cobre ganó 0,9% y el aluminio tuvo un alza del 0,3%. En Chicago hubo suba del 0,9% para el maíz, alza del 0,5% para la soja y trigo sin cambios. En Rosario hubo suba del 3,2% para el trigo, alza del 2,5% para la soja, avance del 1,7% para el maíz y mejora del 0,8% para el girasol, con mucha mirada oficial apuntando a los silos bolsa. Y se dio otro peldaño para el bitcoin: subió 0,9%y superó los US$ 9.000.

 

Con todo eso de fondo, las bBolsas europeas tuvieron el mejor día en mucho tiempo. Y los índices de la Bolsa de Nueva York subieron entre 0,5% y 1,1%. Mientras que las bolsas de San Pablo y de México subieron el 0,7%.

 

En el mercado bursátil porteño, atados a la expectativa de una zanahoria para los bonistas, el 80% de lo operado en acciones se transó en doce papeles: Banco Supervielle y Comercial del Plata fueron otra vez las más negociadas. Y en los extremos, con $930 millones operados, y un Merval que mejoró 3,6%, se observó una suba del 4% al 11% para TGN, Juramento, Comercial del Plata, Agometal, Valores, Aluar, Celulosa, Morixe, YPF, Pampa E, Capex y Phoenix. Con baja del 1 al 5% para Havanna, Patagonia, Ferrum, Longvie, Carboclor y Rigolleau. Y entre los ADR argentinos en Nueva York el clima no fue tan positivo: hubo subas del 1% al 2% para Globant y Pampa E; bajas del 1% al 4% para Cresud, IRSA I, Telecom, TGS, Galicia, Edenor, Macro, Tenaris e YPF.

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EE.UU. tuvo un déficit comercial de US$ 44.400 millones en marzo

 

El déficit comercial de Estados Unidos pasó de US$ 39.800 millones en febrero a US$ 44.400 millones en marzo. El aumento de 11,6% del desequilibrio se produjo en un contexto en el cual, por efecto del coronavirus, cayeron 6,2% las importaciones a US$ 232.000 millones y 9,6% las exportaciones hasta US$ 187.700 millones. En la medida en que las exportaciones caigan más que las importaciones, el déficit se seguirá ensanchando. La recesión global, sumada a factores puntuales como el derrumbe del precio del petróleo y la pérdida de ingresos por turismo que son consideradas como exportaciones, perfilan un futuro complicado para el frente externo de Estados Unidos que agravará la caída del nivel de actividad. Los datos de marzo muestran el comienzo de un ciclo de caída del comercio internacional que se profundizó en abril y esa tendencia se mantendrá durante los próximos meses con la principales economías desmoronándose y problemas en la cadena de suministros. Según el Fondo Monetario, el intercambio global e contraerá el 11% en 2020, pero el pronóstico de la Organización Mundial de Comercio es todavía más negativo porque prevé la caída se ubicará entre 13% y 23%.

 

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