Esperando a Guzmán, el BCRA sigue haciendo el gran esfuerzo

28 de mayo, 2020

Tiempos de recesión, Wall Street bajo alerta y la esperanza oficial

 

Por Luis Varela 

 

Como si se tratara de un nadador que está esforzándose por llegar a la orilla, y se va quedando sin fuerzas, el Banco Central sigue haciendo malabares para mantener encorsetado al mercado cambiario, con el costo de perder gran cantidad de reservas todos los días, esperando que el ministro de Economía Martín Guzmán finalice de una vez por todas en meneado acuerdo de deuda con los acreedores.

 

Y ayer la autoridad monetaria tuvo éxito en cuanto a cotizaciones, ya que los dólares libres bajaron todos en bloque, con los dólares oficiales subiendo con el crawling peg a un ritmo anual del 52%. Pero los bolsillos de Miguel Angel Pesce se van vaciando: ayer Reconquista 266 perdió otros US$ 132 millones de las reservas y ya lleva perdidos casi US$ 3.000 millones en apenas cuatro meses, y eso que Argentina está en un default técnico, sin realizar ni un solo pago de la deuda.

 

En el mercado siguen afirmando que el ministro de Economía está preparando una nueva oferta bastante parecida a la anterior, con algún recorte menor en cuanto a quita de capital y plazos, pero sin mover las tasas ofrecidas y manteniendo los tres años de gracia, por lo que se está garantizando otra respuesta negativa de los bonistas, y como no hay ningún avance ya se deslizó que el 6 de junio tampoco habrá acuerdo y que el anuncio se retrasará otros diez días.

 

Esto se da con una coyuntura cada vez más compleja en el avance del coronavirus, con el pico empezando a acercarse en Argentina, donde ya se registran 13.228 contagios, con 492 muertes, y con situaciones ciertamente conflictivas, como las villas bloqueadas en Quilmes y Avellaneda, donde Berni aseguró que la situación en Villa Azul es “peor que una explosión nuclear”.

 

Esta situación contrasta absolutamente con la distensión que se está observando en el Hemisferio Norte, con alta cantidad de muertos hasta ahora, pero menor crecimiento de fallecidos en los últimos días. Eso permite ir flexibilizando cuarentenas y junto con eso, las enormes ayudas de los Bancos Centrales (BCE y reserva Federal) permiten que las bolsas de Europa y Estados Unidos estén montadas en una consistente recuperación.

 

En Argentina, a pesar de la eterna mesa de póquer por la deuda, los bonistas siguen expectantes con los bonos, no tanto con las acciones. Pero la distancia entre los dólares libres y los oficiales, la escasez de dólares reales en manos del BCRA, que ya son menos de 10.000 millones, y fundamentalmente los números fiscales y comerciales hacen que el riesgo país vuelva a apuntar para arriba: ayer subió 156 unidades, hasta 2.676 puntos básicos.

 

Esto es así porque los números estructurales son ciertamente duros. Ayer se conoció que Argentina mantuvo un superávit comercial en abril ( de US$ 1.411 M) pero con una actividad cada vez más chica: en términos anuales las exportaciones cayeron19% y las importaciones se desplomaron 27%. Y las cuestas públicas son anémicas: en términos anuales la recaudación creció 14%, con inflación del 45% y con gastos que crecieron 97%. El déficit fiscal que tiene Argentina ya es equivalente al 10% del PBI. Y mientras los privados se van ahogando, los salarios públicos comparados abril contra abril subieron 54%, por lo que tuvieron cero ajuste.

 

Con ese marco, mientras crecen rumores de que el BCRA prepara una reforma cambiaria para después de la salida del default (todos se preguntan, por ejemplo, ¿hasta cuándo se permitirán los US$ 200 por mes?), los dólares oficiales avanzan y los libres se achataron, por los controles. El dólar turista subió 3 centavos, hasta $91,82. El dólar oficial subió 2 centavos, hasta $70,63. El blue cayó 2 pesos hasta $127 y el mayorista subió 9 centavos, hasta $68,36. El Banco Central perdió otros US$ 132 millones de las reservas y por lo tanto le quedan US$ 42.510 millones. El dólar MEP bajó 76 centavos hasta $105,56 y el contado con liquidación cayó 80 centavos hasta $109,84. Y la brecha entre el oficial y el blue bajó al 79,8% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 60,6%.

 

En el exterior, mientras tanto, como el BCE lanzó una ayuda equivalente a dos PBI de la Argentina (750.000 millones de euros), la situación cambiaria mundial se alteró respecto de los últimos días, con China devaluando el yuan de manera microscópica pero persistente. Así, ayer en el mundo el dólar subió 1,7% en Chile, tuvo un alza del 0,6% contra la libra, del 0,5% en México y del 0,2% contra el yen, mientras que bajó 0,3% contra el euro y retrocedió 1,3% en Brasil. En consecuencia, a nivel local, medidos en pesos, el euro subió 27 centavos hasta 75,19, el real subió 19 centavos hasta 12,95 y la libra bajó 38 centavos hasta 83,75.

 

Con tasa de los plazos fijos que siguen clavadas en el 26,6% anual, el foco de los inversores siguió esperanzado en que los bonos reboten si llega a haber una buena noticia con la deuda. Así, el 80% de lo operado en bonos se transó en siete de ellos: AY24 43%, AY24X 10%, TC21X 9%, AO20 8%, TX24 4%, BC24X 3% y AA22 3%. Y, con pocos negocios, se acentúa la mejora para los títulos públicos argentinos. Tanto que en los extremos se vio un salto para el bono AA21X, con subas del 7% al 12% para los bonos TVPP, AY24X, AY24D, AY24C, A2E7C, AY24 y DICPX. Y un desplome para el bono BC24Z, con bajas del 2% al 3,2% para los bonos AC17C, PARY, CO26D, DICAC y PBY22. En las bolsas del exterior, en general hubo sonrisas, con enorme liquidez provista por sus bancos centrales. Y así, hubo subas del 0,7% al 2,2% en los índices de la Bolsa de Nueva York (con el Nasdaq subiendo 5% en lo que va de este año, como si el Covid no existiera). Al tiempo que se vio una suba del 2,9% en la Bolsa de San Pablo y del 1,9% en la de México.

 

En el mercado bursátil local no hay optimismo. Se siguen conociendo cierres de negocios a lo largo de todo el país. Y, con el 80% de lo operado en acciones concentrado en Comercial del Plata, Pampa E, Galicia, Grupo Valores, Carboclor, TGN, Boldt y Ternium, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,5%, con $1.298 millones operados.

 

En los extremos hubo un salto del 17% para Rosenbusch y subas del 2% al 7% para Rigolleau, Dycasa, YPF, TGN, Ternium y Aluar. Y bajas del 4% al 7% para Pampa E, Domec, Ferrum, Loma Negra, Mirgor, Cablevisión, Cuyana, TGS, Clarín y Agrometal. Entre los ADR argentinos que cotizanen Nueva York el panorama fue mixto, con subas del 1% al 7,3% para YPF, Bunge, Ternium, Tenaris, Cresud, Globant y Galicia; y con bajas del 1% al 3% para Pampa E, Macro y TGS. En commodities hubo sintonía fina. Rusia metió la mano y el petróleo bajó 4,7%, hasta US$ 32,70. En los metales preciosos, la onza de plata subió 1,1%, pero el oro se mantuvo quieto.

 

En metales básicos hubo clima mixto: el aluminio subió 0,5%, pero el cobre bajó 1,3% y el níquel cedió 1,6%. En Chicago se anotó suba del 0,5% para el maíz, alza del 0,3% para la soja y baja del 0,3% para el trigo. En Rosario se observó un repunte del 6,8% para el trigo, suba del 0,9% para el maíz y baja del 4,1% para la soja. Y el bitcoin rebotó 3,7%, con mejoras para el resto de las criptomonedas.