Sigue el goteo de reservas y el BCRA endurece el cepo

29 de mayo, 2020

Los factores de presión sobre una moneda pueden ser múltiples. Hay algunos obvios, como una inflación alta, un déficit fiscal creciente o la ausencia de financiamiento fresco no espurio. Otros factores, quizás menos obvios, pueden ser una baja en los precios de lo que ese país exporta (y peor aún si se combina con caídas de volúmenes), si hay un temor global por la marcha de la economía global (y no hay apetito por los emergentes) o si hay una brecha cambiaria con un paralelo que casi duplica al oficial. Si pasa todo eso a la vez, y además ese país tiene tendencia a la borrachera nominal, la presión sobre su moneda va a ser alta.

 

Las restricciones a la cantidad pueden servir en el corto plazo, pero no para siempre. Se puede ajustar por precio, por ejemplo, con un impuesto. Pero tampoco sirve para siempre si la oferta es baja y la demanda, aun con todas las restricciones, no arruga. Es un parche para evitar tener que soltar el valor de la moneda y tener más márgenes para administrarlo a piacere.

 

Esa tarea se está complicando para el BCRA y se observa en la evolución de las reservas, que ayer bajaron US$ 61 millones y derrapan más de US$ 1.000 millones en mayo. Si la película preocupa (porque, además, estamos en la temporada alta de agrodólares), la foto no tranquiliza: las reservas netas están debajo de US$ 9.000 millones.

 

Con la intención de evitar un salto en el oficial y seguir con el “crawling peg”, era evidente que el BCRA iba a endurecer el cepo: las restricciones siempre engendran nuevas restricciones.

 

El jueves, el Directorio del BCRA dispuso que las empresas que cuenten con activos líquidos originados en la formación de activos externos deberán disponer primeramente de esos recursos para el pago de obligaciones con el exterior. Además, se extiende a 90 días previos y 90 días posteriores la restricción para realizar operaciones de compra venta de títulos públicos en moneda local con liquidación en divisas para las empresas que requieran acceder al mercado oficial de cambio. Adicionalmente, el Directorio dispuso nuevas medidas para el acceso de las empresas al Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC) con el propósito de ordenar el pago de obligaciones por la importación de bienes. Las empresas deberán solicitar autorización previa al BCRA para acceder al mercado de cambios para el pago de obligaciones comerciales con el exterior si redujeron el monto vigente al 1° de enero de 2020.

 

El viernes dio una señal más “de mercado” y monetaria: elevó la tasa mínima para remunerar a las imposiciones en plazos fijos al equivalente a 79% (antes 70%) de la tasa de política monetaria Leliq, que deberán ofrecer a partir del 1° de junio de 2020 las entidades financieras del Grupo A, que representan casi la totalidad del sistema. “Significa para los ahorristas, sin importar el volumen o razón social, una Tasa Nominal Anual de 30,02% (TNA) y una Tasa Efectiva Anual de 35% (TEA)”, dijeron en Reconquista 266.

 

¿Será suficiente para detener la sangría? Hay quienes creen que la próxima víctima será el cupo de US$ 200 mensuales.