Datos oficiales: el empleo privado registrado cayó 3% interanual en marzo

9 de mayo, 2020

moroni empleo

Ciertas imágenes y datos de algunos países del mundo desarrollado generan preocupación, y no son sólo las vinculados a la pandemia que todo se lleva por delante. Los datos económicos, que ya se anticipaban fieros, tienen manifestaciones rápidas en una cuestión tan sensible como el el empleo.

 

Eso se observa, sobre todo, en Estados Unidos, quizás uno de los mercados laborales más flexibles del mundo. La tasa de desempleo en abril voló hasta 14,7% y se perdieron 20.500.000 de empleos con relación al mes anterior. La caída de la actividad económica sin precedentes, como consecuencia de las medidas adoptadas para enfrentar el coronavirus, tuvo efectos devastadores sobre el mercado laboral. En un solo mes, se perdió casi el equivalente a todos los empleos que se crearon en la última década. Así, la tasa líder del mercado laboral tuvo su registro más alto desde…1929.

 

Argentina está haciendo un esfuerzo grande para evitar ambos fenómenos: tanto un crecimiento exponencial e incontrolable de la curva de contagios como, también, un efecto negativo sobre el nivel de empleo a raíz de las medidas de aislamiento para cumplir el 1° objetivo. Hoy, todo no se puede y el equilibrio que debe hacerse es fino.

 

Entre las nuevas medidas de protección del empleo implementadas por el Gobierno sobresale el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), es decir, el pago de salarios vía Anses, que ya está siendo implementado para los salarios de abril y que continuaría en mayo, con los salarios a pagar en junio. Además, el Gobierno lo ha ampliado en los últimos días. Se estima que casi 2 millones de trabajadores (casi 200.000 empresas) serán asistidos con un piso de un salario mínimo, vital y móvil ($16.875) y un techo de dos salarios mínimos ($33.750).

 

Está claro que la asistencia estatal compensará (solo en parte) la destrucción de empleo que generará la pandemia. Los primeros datos oficiales (a marzo) ya muestran cierto impacto en el mercado de empleo.

 

El nivel de empleo registrado del sector privado (el denominado “empleo de calidad”) cayó en marzo 0,5% en relación a febrero, la mayor contracción mensual del tercer mes del año desde 2002, explicada por la contracción de las incorporaciones de personal por el impacto de la pandemia en la actividad, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) difundida hoy por el Ministerio de Trabajo. Interanualmente, la caída fue de 3%.

 

 

El mercado laboral se “congeló” en marzo. “La tasa de tasa de entrada fue de 1,4, registrándose el nivel más bajo de los meses de marzo de los últimos 18 años. En relación a febrero de 2020, se redujo 0,1, siendo la primera vez, desde por lo menos el año 2002, que el nivel de incorporaciones de marzo resulta inferior al de febrero. La tasa de salida fue del 1,9, mostrando un aumento del 0,4% en relación al mes anterior lo que se explica también por razones estacionales. No obstante, se destaca que la tasa de desvinculaciones de marzo de 2020, al igual que sucede con la de incorporaciones, fue la más baja desde el año 2002. En consecuencia, la caída del empleo en marzo se explica por la contracción de las incorporaciones. A pesar del bajo volumen de desvinculaciones, el escaso número de contrataciones decididas por las empresas no alcanzó para compensar las bajas”, dijeron desde la cartera que lidera Claudio Moroni.

 

Casi todos los sectores mostraron caídas del empleo.

 

● La mayor reducción fue en la construcción, que tuvo una caída del 3,1% en relación al mes anterior.

 

● El comercio, que mostraba cierta mejora en los últimos meses, también se vio fuertemente afectado con un descenso de 0,8% mensual.

 

● La industria manufacturera, que en los últimos tres meses había dejado de caer, volvió a presentar una variación negativa de 0,5% mensual.

 

“Con el aislamiento social ya instalado en la mayoría de las actividades económicas, las expectativas empresarias para los siguientes 3 meses resultaron negativas (el relevamiento se realizó durante del mes de abril).  Las expectativas netas de aumento de personal, reflejadas en la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones y aquellas que esperan disminuirlas, se ubicaron en el valor más bajo de la serie (-6,5%). Entre el 8% de las empresas que declararon que harán cambios en sus dotaciones en los próximos 3 meses, el 7,2% esperaba disminuir la dotación y sólo  0,8% estima que la aumentará”, concluyó el EIL.

 

La situación de los trabajadores por cuenta propia y los informales (combinados, casi 50% de los “ocupados” en Argentina) no es captada por la EIL.

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