Comercio exterior: se desplomó todo (menos el superávit)

28 de mayo, 2020

 

En volúmenes, el comercio exterior de Argentina se sigue achicando: ya venía mal y llegó la pandemia. En abril, el país importó menos de US$ 3.000 millones: US$ 2.918 millones (-30,1%) para ser exactos. Así lo aseguró ayer el ICA del Indec. Hace dos años (es decir, abril de 2018), cuando empezaron a “pasar cosas”, Argentina importó más de US$ 6.000 millones en un mes. Es decir, una caída de 50% desde ese pico. El Covid-19 influyó, desde ya, pero las importaciones ya venían en picada hace tiempo. En el último tiempo, las exportaciones mantuvieron mejor sus números: en rigor, cayeron, pero menos. El superávit comercial de abril (US$ 1.411 millones: abultado, por cierto), y todos los anteriores, se relacionan más con el desplome importador que con la virtud exportadora, gran materia pendiente de Argentina. Abril no lo desmiente: apenas se exportó arriba de US$ 4.300 millones (-18,9% interanual). Nuevamente, el Covid-19 influyó, pero las ventas hacia el mundo ya venían mal.

 

Los datos resumen una Argentina recesiva, oscilante y cada vez menos enganchada con el mundo.

 

El dato alentador es que tiene superávit comercial. Ya acumula US$ 4.720 millones en 2020 y, sin él, el panorama sería otro. Son dólares preciosos para abastecer un mercado cambiario cada vez más tenso.

 

“La recesión global estimada para 2020, los menores precios de los commodities y la prolongación del aislamiento social obligatorio por un mayor período al previsto inicialmente, lo que conducirá a una mayor caída del PIB (piso en torno a 8,3%), tendrán un impacto negativo sobre la evolución de las ventas y compras externas argentinas”, dijeron desde Abeceb.

 

“Hemos revisado a la baja nuestras proyecciones de las exportaciones y las importaciones para 2020, donde las primeras registrarían una caída del 16,2% a US$ 54.586 millones, mientras que las segundas descenderían 20,7% a US$ 38.957 millones. De esta forma el superávit comercial del año cerraría en torno a los US$ 15.630 millones, levemente inferior al registrado en 2019 (US$ 15.992 millones), aunque sigue constituyendo un elevado guarismo en términos históricos. No obstante, el intercambio comercial se reduciría a US$ 93.543 (-18,1%), siendo el segundo año consecutivo de retracción y alcanzando niveles similares a los del 2009 (US$ 94.458 millones), año de la crisis subprime donde se evidenciaron caídas anuales del 20,5% y 32,5% para las exportaciones e importaciones, respectivamente”, agregaron.

 

“Tanto exportaciones como importaciones seguirán perjudicadas por el impacto que tiene la recesión global en el volumen de comercio, que en los primeros 3 meses del año se contrajo. Para 2020, la OMC espera una caída de hasta el 32% en el comercio mundial, lo que terminará impactando inevitablemente en las cuentas del sector externo. Esperamos que en el año las exportaciones vuelvan a caer después de cuatro años de crecimiento. Sin embargo, en medio de una dinámica recesiva de la actividad, las importaciones disminuirán por encima de las ventas, por lo que esperamos que este año se repita el superávit comercial y ascienda a alrededor de US$ 15.000 millones”, dijeron en LCG.

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El 2020 puede terminar con otro socio N°1

 

Argentina exportó por US$ 509 millones a China en abril, 50,6% más que en igual mes de 2019. A la vez, importó 40,1% menos: apenas US$ 411 millones. Como resultado, tuvo un superávit de US$ 98 millones. Otro dato, quizás más interesante: el mes pasado, las exportaciones de Argentina hacia Brasil totalizaron un valor de US$ 539 millones, casi las mismas que a China. Si se profundiza la tendencia en los próximos meses, el 2020 podría terminar con un nuevo socio comercial principal para Argentina. “Dada las recientes medidas para contener al coronavirus y su impacto en la actividad hemos recalculado nuestras estimaciones para las importaciones en torno a U$S 2.700-U$S 3.100 millones para los próximos meses. En el mejor escenario podría existir una recuperación iniciado el segundo semestre, lo cual sumado a cierta apreciación cambiaria se podría mostrar cierta estabilización en la tendencia observada en los bienes de capital, autos y bienes intermedios.

 

El dinamismo de los bienes de consumo importados será limitado debido a la imposición de Licencias No Automáticas a ciertas categorías de productos”, dijeron en ACM.“En 2020, dado el aumento de las retenciones a las exportaciones y el escaso dinamismo exportador que mostró los primeros cuatro meses del año, a lo cual se le sumaría una desaceleración sustantiva del crecimiento mundial que, dada la elasticidad de las exportaciones a la demanda mundial (y más específicamente la de nuestros principales socios comerciales, Brasil y China) provocarían una caída considerable de las exportaciones en los próximos meses, estabilizándose a medida que reincie la actividad económica global. Por otro lado, los avances de los últimos años en torno a la exportación de energía asociado a Vaca Muerta podrían verse frenados ante el contexto local sumado a la estabilización del precio del petróleo Brent en torno a los US$ 30, lo cual han afectado fuertemente la rentabilidad de los proyectos”, concluyeron.

 

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