Carta de CRA: “Algo huele mal”

19 de mayo, 2020

 

El ambiente no está manso en el campo. Ultimamente, ¿cuándo lo ha estado? Cuando hay problemas de caja en Argentina, la política mira hacia hacia la “gallina de la huevos de oro”, pero no de la forma en la que el campo quiere ser mirado. El problema se agrava cuando faltan pesos y dólares, como hoy. Ya había retenciones (pesos) y ahora se suma la cuasiobligación de vender la cosecha (dólares), o quedarse sin crédito.

 

“El campo se pone en sus espaldas una vez más a Argentina”, dijo ayer Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en un duro comunicado intitulado “Algo huele mal”.

 

A los números. “El propio Ministerio de Agricultura indica que la liquidación de cereales y oleaginosas en su comparativa interanual rubrica una brecha positiva de diez puntos (48% versus 38% del año anterior) y es que el campo responde con intención de siembra, con cosecha y con recursos, manteniendo vivo el pujante corazón de nuestro interior productivo. Basta solo andar por las rutas de nuestro país para ver camiones, cosechadoras, tolvas y todo el andamiaje productivo del sector en movimiento”, dicen desde una de las patas de la Mesa de Enlace, entre menciones a la relevancia estratégica del sector primario hoy, y en los tiempos que vienen, y a los errores recurrentes de la política, según su punto de vista.

 

“Hoy nos encontramos nuevamente con normativas que diseñadas sobre una planilla de Excel, no tienen en cuenta las características propias, las dinámicas productivas y de integración de cadena del principal aportante de divisas de exportación, dejándolo fuera de juego en la posibilidad de obtener créditos a tasas lógicas para las actividades productivas, es decir para la generación de empleo genuino”, agrega la entidad que lidera Jorge Chemes sobre la decisión del BCRA de limitar el financiamiento blando a quienes no liquiden la cosecha (más del 95%, en rigor).

 

En CRA creen que puede haber algo más. “Los años, las experiencias, la suma de batallas afrontadas nos dicen que algo huele mal, nos cortan el crédito por un lado; por otro aparece un antagonista de un viejo pedido del sector (los créditos a valor producto), solo que la herramienta que emerge es un DIVA (depósito de interés variable) y simultáneamente, cual si obedeciera a una estudiada y premeditada estrategia de pinzas en un tablero de ajedrez, llegan comunicaciones de corredores y exportadores solicitando la pesificación inmediata de los contratos de venta de cereales y oleaginosas”, dicen en CRA.

 

“La realidad puede analizarse de diferentes maneras y una de ellas nos lleva a la Fábula de ‘La Rana y el Escorpión’ de Esopo”, concluyen. ¿La conoce?

Dejá un comentario