La recaudación sufrirá más en abril y mayo (y un cálculo que inquieta)

3 de abril, 2020

BCRA, reservas

Tal como se esperaba, en un contexto de inactividad de gran parte de la economía por las medidas de aislamiento social por la pandemia del coronavirus, la recaudación del mes pasado arrojó números muy negativos. Tras los malos desempeños registrados en enero y en febrero, la recaudación de marzo alcanzó los $443.636,7 millones, según informó ayer la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

 

Este monto representa un incremento de 35,3% respecto al mismo mes del año pasado, lo que implica una caída de entre 8% y 10% en términos reales, teniendo en cuenta la inflación estimada para el mes pasado, la cual volvió a incrementarse. De esta manera, se profundizó la contracción real registrada en enero y febrero (-5,4% interanual y -5,2 % interanual, respectivamente).

 

De acuerdo con la entidad, durante el primer trimestre del año los recursos tributarios ascendieron hasta $ 1,4 billones, lo que significó un incremento de 41,1% en comparación con el mismo período del año pasado e implicó una variación de entre seis y siete puntos porcentuales por debajo de la dinámica de los precios.

 

Desde el organismo que conduce Mercedes Marcó Del Pont justificaron que “al condicionamiento que imponía sobre la recaudación el bajo dinamismo en el nivel de actividad arrastrado desde el año pasado, se sumaron las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus”, y en ese sentido indicaron que durante el mes pasado el IVA registró una variación de apenas 25,6% en relación al mismo mes del año pasado.

 

La Afip afirmó que la recaudación de este impuesto se vio condicionada por los efectos del aislamiento social y también por las compensaciones realizadas hacia otros tributos y las mayores devoluciones efectuadas a las empresas exportadoras y el sector agropecuario, según indicó ayer en un comunicado.

 

No obstante, se espera que el mayor impacto negativo en la recaudación no se refleje en marzo, sino durante los meses siguientes. “El grueso del impacto de las medidas implementadas para prevenir el Covid-19 no la vamos a ver en la recaudación de marzo, sino en la de abril y en la mayo. Esto es así por la forma como funcionan los tributos, por cuando se dictaron las medidas y por cuales son los beneficios que se otorgaron”, explicó ante El Economista Gabriel Caamaño, director de la consultora Ledesma.

 

“Lo cierto es que la recaudación del primer trimestre, con el impacto de la pandemia en la cola del mismo, ya estaba muy por debajo de lo descontado por el Gobierno y venía a complicar el panorama fiscal. Ahora, a partir de esta crisis, va ser mucho peor, y se espera que el grueso del impacto lo veamos durante el segundo trimestre”, advirtió el especialista.

 

Los datos de la Afip indican que durante marzo los ingresos provenientes del Impuesto a las Ganancias anotaron un aumento de 30,9% en relación a marzo de 2019, lo que implica una caída de más del 12% interanual en términos reales, manteniéndose en línea con la dinámica observada durante los meses anteriores.

 

Por su parte, los recursos tributarios vinculados con el Sistema de Seguridad Social presentaron un aumento de 40% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta variación, en términos reales, significó una caída de casi 7% interanual, también en línea con la dinámica registra durante los meses previos.

 

En cuanto a los Derechos de Exportación, durante el mes pasado alcanzaron los $28.999,1 millones, lo que marcó un incremento de 59,6% frente al mismo mes del año pasado. “Entre los factores que incidieron de manera positiva sobre la recaudación se destaca la modificación del esquema de alícuotas”, explicó el organismo en su informe.

 

Durante su tercer mes de vigencia el Impuesto PAIS, el mismo generó ingresos por $ 6.399,9 millones. Según el organismo, el monto recaudado por este tributo durante el primer trimestre supera los $17.000 millones. “El desempeño de este nuevo impuesto viene siendo menor a lo esperado inicialmente. La suba del tipo de cambio y el propio impuesto se combinan para desincentivar los gastos en dólares y la compra para atesoramiento”, explicaron desde LCG.

 

El economista Fernando Marull hizo un cálculo inquietante, que compartió en su cuenta de Twitter.

 

 

Con ingresos en declive y el Tesoro con la necesidad de gastar más para compensar el efecto recesivo del “aislamiento obligatorio”, el déficit se va a ensanchar (y no poco). Con mercados virtualmente cerrados, el BCRA pondrá la diferencia que, como muestra Marull, se acerca a un tercio de los “ingresos” totales. El problema es que el “gap” será creciente y podría tener impactos en la inflación.

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