La iliquidez de las provincias y el riesgo (o no) del regreso de las cuasimonedas

8 de abril, 2020

Por Enrique Pizarro

 

En este contexto, la situación económica y financiera de las provincias del país luce bastante compleja. Desde antes de la pandemia, además de la recaudación tributaria de cada distrito, la nacional, de la cual las provincias tienen coparticipación, venía arrojando números negativos en términos reales. Durante los dos primeros meses del año, la Afip registró recursos con un rojo de cerca de seis puntos respecto a la inflación, reflejando así el bajo nivel de actividad en el país.

 

En marzo, con la parálisis de la actividad a partir de mediados del mes, la recaudación empeoró y se estima que el rojo se ubicó entre ocho y diez puntos en términos reales. La gravedad se refleja aún más en el IVA, tributo coparticipable con las provincias, y lo hará más: los especialistas señalan que la recaudación del mes pasado no representó del todo el freno de la actividad y que el impacto se evidenciará más en abril y mayo, lo que acrecentará el problema de liquidez.

 

“Si la cuarentena continúa y la actividad económica sigue paralizada, será necesaria la asistencia financiera de la Nación, ya sea mediante transferencias corrientes, aportes del Tesoro Nacional o préstamos blandos. En cualquier caso, dado que hoy la Nación no tiene otra fuente de financiamiento que la emisión monetaria, para asistirlas deberá emitir dinero”, afirmó ante El Economista Félix Piacentini, especialista en economías provinciales.

 

Ante este escenario, anteayer el gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti, anunció el lanzamiento de un título para pagarle a los proveedores de ese distrito, el cual será transferible y podrá utilizarse para cancelar deudas tributarias. Según el gobernador, esta herramienta permitirá “aliviar en algo” el desplome de la recaudación y, al permitir compensar deudas y acreencias, “tendrá un impacto positivo en el sistema económico cordobés”.

 

De acuerdo con los datos oficiales de Córdoba, durante el mes pasado se perdió más de un cuarto de la recaudación esperada en esa provincia. “Marzo fue un desastre y abril será peor, aunque no hay forma de proyectar cuánto”, señaló en diálogo con este medio el ministro de Finanzas de la Provincia de Córdoba, Osvaldo Giordano.

 

El anuncio de Schiaretti reavivó un temor que últimamente ha estado latente: el regreso de las cuasimonedas, aquellos bonos que durante la crisis de 2001-2002, ante la restricción del Banco Central de emitir moneda por la Ley de Convertibilidad, otorgaban los gobiernos nacional y provinciales y que circulaban a la par de la moneda de curso legal. Sin embargo, varios economistas coinciden en afirmar que este título no puede considerarse como una cuasimoneda.

 

“De ninguna manera es una cuasimoneda porque no se introducirá en el circuito formal de pagos de la economía. Sólo pueden usarse dentro del propio circuito del Estado para el pago de impuestos o pueden descontarse dentro del mercado secundario de crédito como cualquier otro instrumento financiero. No va a ser utilizado para ninguna transacción diaria habitual en los comercios o supermercados de esa provincia”, indicó Martín Tetaz ante El Economista.

 

“Al no circular libremente, no tener la obligación legal de aceptarlo como moneda de pago, y al pagar un interés, no puede considerarse como una cuasimoneda. Es como si se emitiera un cheque diferido, que puede negociarse, endosarse y descontarse a cuenta de recaudación futura”, agregó Piacentini, que prevé que probablemente esta práctica va a empezar a realizarse en otras provincias del país.

 

Tetaz, que también considera que esto va a extenderse, recordó que hay antecedentes en la Provincia de Buenos Aires, cuando el ex gobernador Daniel Scioli colocó bonos para pagarle a los proveedores y que podían descontarse en el Banco Provincia, lo cual “era una forma indirecta de usar el financiamiento de ese banco”. Asimismo, Piacentini, que durante el Gobierno anterior fue director nacional de Asuntos Provinciales en el Ministerio de Hacienda, recordó un caso similar en la Provincia de Mendoza, cuando a inicios de 2016 presentaba problemas de liquidez “como consecuencia de la pésima gestión del gobernador Francisco Pérez”.

 

¿Pueden regresar?

 

El anuncio de Schiaretti, además del viaje al recuerdo hacia casi dos décadas atrás, abrió el debate sobre si podrán o no regresar las cuasimonedas. Piacentini lo descarta, haciendo referencia al artículo 21 de la Ley de Responsabilidad Fiscal, en el queda explícitamente prohibido. “Los gobiernos de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se comprometen a no emitir títulos sustitutos de la moneda nacional de curso legal en todo el territorio del país”, indica la norma.

 

Según el especialista, esto significa que para habilitar la posibilidad de emitir cuasimonedas dicho artículo debería derogarse por el Congreso de la Nación y ratificarse por la legislatura de cada una de las provincias. “Tan fácil y rápido no es”, aseguró, a la vez que señaló que sólo las provincias de San Luis y La Pampa estarían exceptuadas de tal limitación por no haberse adherido al régimen de responsabilidad fiscal.

 

En cambio, Tetaz considera que sí es posible el regreso esos medios de pago. “El problema es que hay una línea delgada ahí. La propia Constitución le prohíbe a las provincias emitir monedas. Es una facultad cedida por las provincias a la Nación, así que no deberían poder hacerlo. Por eso se llama ‘cuasimonedas’. Y eso es lo difícil, porque después dónde se pone la línea del medio. Un bono para pagar a los proveedores sí, ¿y uno para pagar sueldos por qué no? Y si después la gente lo circula y los comercios lo aceptan, ¿querés que lo prohíba?”, apuntó.

 

“Las provincias se comprometen a no emitir, pero, ¿a no emitir qué tipo de bono? Porque los Patacones también eran un bono que supuestamente no era moneda, aunque tuviera forma de billetes. Pero si eventualmente se complican los pagos de los salarios las provincias lo van a empezar a pensar. En la medida en que la cuarentena se extienda y la recaudación se deteriore más, las provincias que tengan más caída en recaudación y que no sean compensadas por transferencias del Gobierno Nacional, van a evaluar emitir algún tipo de cuasimoneda. Además, el pacto fiscal tampoco lo cumplieron, así que si lo implementan no habría ninguna sorpresa”, agregó Tetaz.

 

En ese sentido, el economista ponderó una propuesta de Martín Lousteau, la cual contempla que la Nación transfiera recursos coparticupables a las provincias no en función de los ingresos de mes a mes, sino mediante una medida móvil de, por ejemplo, seis meses. Así los ingresos de los meses malos no caerían tanto y en los meses en que vuelva la normalización la Nación les transfiere un poco menos. “De esta manera, suaviza a lo largo del año un shock que va a pegar más fuerte en dos meses”, explicó.

 

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