Guzmán reperfiló el domingo, pidió plata el lunes y el mercado le dio la espalda

7 de abril, 2020

Por Luis Varela

 

Completamente colgados de las realidades que va mostrando el coronavirus y de las situaciones económicas que van sufriendo los diferentes países, los mercados del mundo abrieron ayer un lunes con números extremos: hubo cotizaciones que subieron hasta 18% y otros precios que acusaron derrumbes cercanos al 20%.

 

Los horrores de la enfermedad muestran que ya hay 1.350.000 de contagiados detectados, con 278.200 curados y 74.600 muertes. Hay nada menos que 16.523 fallecidos en Italia, 13.341 en España y 10.792 en Estados Unidos, los tres países más castigados. América Latina, menos afectada hasta ahora por ubicación geográfica, muestra 1.500 muertes en toda la región, con 562 decesos en Brasil (el país más afectado de esta parte del mundo), mientras que la Argentina tiene 53 muertes, lo cual indica que la cuarentena funcionó hasta ahora.

 

Sin embargo, en medio de tanta muerte, los analistas siguen minuto a minuto las curvas de crecimiento de contagiados y muertos, y los avances que van logrando los siete laboratorios que están haciendo punta para conseguir una vacuna. Y el resultado de esas especulaciones fue esperanzador, por lo que las bolsas del mundo mostraron ayer una rueda con notables recuperaciones, de hasta el 7,4% en Nueva York. Pero lamentablemente Argentina no se pudo subir a ese tren de gran repunte.

 

Se sabe, el domingo por la noche se conoció que el presidente Alberto Fernández hizo desdecir al ministro Guzmán de lo que había dicho el viernes pasado, y se resolvió postergar los pagos de buena parte de los bonos argentinos que depende de ley argentina (un paquete que retrasa a 2021 cumplimientos por US$ 9.000 millones) y por ahora se sigue cumpliendo en zona performing con los bonos ley Nueva York.

 

Esta decisión provocó un verdadero desquicio en el mercado local, ya que hubo caídas de proporciones en los bonos postergados. Y se observó un gran descontento en los inversores, que volvieron a volcarse a la compra de dólares, por lo cual los libres subieron nuevamente, mientras que los plazos fijos se siguen achicando, porque, como se habla de más impuestos y ahorros forzosos, la población teme que el Gobierno también trabe el dinero que hay en los bancos.

 

Explicar el detalle de todo lo decidido en este espacio es complicado,  pero puede decirse que quedan sin cobrarse ni capital ni cupones principalmente del Bonar 24 y el Bonar 20, ambos con pagos grandes este año, con demoras también para los Bonar 25 y 37 y de igual modo el bono del blanqueo, que tiene vencimiento en 2023. Además, de incluirse los Discount con ley local.

 

En el decreto se especificó que los bonos avalados por la Ley Nueva York se van a seguir pagando en tiempo y forma para no caer en default (es decir a vencimiento más 30 días), por lo que habrá que estar atentos a lo que ocurra el 22 de abril, día en el que vencen alrededor de US$ 503 millones en intereses de Bonar AA21 y AA26.

 

En el mercado se desconfía, ya que Guzmán hizo deslizar la idea de que la propuesta a la deuda ley Nueva York se hará en la semana del 13 al 17 de abril, comentando que “ya hay un acuerdo cercano con los acreedores, por lo que podrá llegarse a una condición general de la reestructuración pronto”.

 

Sin embargo, Guzmán ya dijo ese tipo de afirmaciones varias veces y que la decisión de reperfilar la deuda ley local deja compromisos menores de ley Nueva York, que pueden ser afrontados en los próximos meses, y con eso se ganará tiempo para reestructurar todo, sin caer en default por ahora en los mercados internacionales.

 

Si bien caímos en default técnico con bonos ley Argentina, los vencimientos de bonos ley Nueva York para el resto de este año son US$ 500 millones en abril, nada en mayo, 500 M en junio y 2.000 M en el segundo semestre. Son cifras manejables, que permitirán avanzar en el año sin estar obligados a hacer una oferta que caiga mal entre los acreedores. Aunque en el medio también hay otro vencimiento por US$ 2.100 millones con el Club de París, pero eso se supone que sería negociable.

 

Por supuesto, este corte de manga realizado por Fernández (que defaultea un bono emitido durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner, el AY24), tuvo absoluto impacto en el mercado local. La postergación hasta el año próximo de los pagos de la deuda pública nacional fue revulsiva para el mercado doméstico y estuvo a punto de hacer naufragar la licitación del Ministerio de Economía para colocar Letras en pesos, de no ser por la activa participación de organismos públicos

 

En las habituales licitaciones para conseguir dinero e ir cubriendo gastos, Guzmán salió a colocar Letras del Tesoro y logró colocar apenas $ 7.367 millones tras ofrecer la suscripción de dos Letras del Tesoro en pesos emitidas a descuento y aún cuando una de ellas ofrecía pagar una tasa del 1,75% sobre inflación hasta su vencimiento a comienzos de diciembre. Y prácticamente toda esa oferta fue realizada por organismos públicos, ya que con la palabra recién incumplida por el Gobierno, los privados miraron para otra parte.

 

Y el impacto negativo no fue solo en los bonos, sino en todo el sistema. En el exterior el dólar subió 0,7% contra el yen, 0,3% contra la libra y 0,2% contra el euro, pero bajó 1% en Brasil, cedió 1,4% en México y cayó 1,7% en Chile. Y en  Argentina, en vez de ceder como en los países de la región, el billete estuvo muy firme.

 

El dólar turista subió 16 centavos hasta $ 87,07. El oficial subió 13 centavos hasta $ 66,98 y el blue saltó $ 1,15 hasta $ 85.  El dólar mayorista subió 8 centavos hasta $ 64,99, con una suba de US$ 52 millones en las reservas del BCRA que ahora cuenta con US$ 43.703 millones. El dólar mep o dólar Bolsa subió $ 1,15 hasta $ 89,57. El contado con liquidación saltó $ 1,69 hasta $ 90,78. Y la brecha entre oficial y blue se estiró hasta el 26,9% y la brecha entre ccl y mayorista ya araña el récord del 40%. Y, medidos en pesos, el real subió 12 centavos hasta 12,28, el euro bajó 13 centavos hasta 70,04 y la libra bajó 24 centavos hasta 79,39.

 

La postergación en los pagos y la posibilidad de que el Gobierno fije nuevos impuestos hizo temer a los ahorristas la posibilidad de que se venga un nuevo ahorro forzoso, por lo que las transferencias de los bancos siguen a todo vapor. Desde que se inició la cuarentena el stock total de los plazos fijos cayeron $ 121.600 millones. Y ayer en ese tipo de colocación los bancos pagaron 25% anual por plata chica y 26% por plata grande. Y lo más destacable del caso es que hubo gobernadores, como Omar Perotti de Santa Fe, que se comunicaron con Alberto Fernández para reclamarle que normalice la situación de los bancos, porque el sistema está al borde del corte en la cadena de pagos.

 

Paradójicamente, como los bonos ley NY se siguen pagando, el riesgo país bajó 91 unidades, hasta 3.617 puntos básicos. Pero el 80% de lo operado en bonos se transó en cuatro papeles: TO26X 29%, AY24 25%, AY24X 14% y TC21X 10%, y en el promedio hubo una fuerte baja para los bonos argentinos, sobre todos los regidos por ley argentina. En los extremos hubo un salto del 21% para el bono PF23C y subas del 2% al 8% para los bonos TVPP, A2E7, A2E8, A2E2D, DICY, CO26, TO26, A2E7D y CO26D. Y derrumbes del 10% al 36% para los bonos TX23, AA22Y, AO20C, AA37, AO20D, AA37D, AA25D, DICAC, AO20, FORM3, AY24Z y AA25.

 

La expectativa de atenuación del virus, o de aparición de una vacuna, determinó un salto del 7% al 7,4% en los índices de la Bolsa de Nueva York, con volatilidad extrema en Wall Street y también se vio un salto del 6,5% en la Bolsa de San Pablo y del 4% en la de México.

 

En el mercado bursátil local la situación estuvo tranquila, los precios en pesos subieron lo mismo que el dólar libre, por lo que los papeles medidos en moneda dura no cambiaron. El 80% de lo operado en acciones se transó en cinco papeles: ByMA se llevó el 38% del total operado y Telecom tuvo el 26%.

 

Con $ 635 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,6% en pesos. Con alzas del 7% al 17% para Holcim, Agrometal, Banco Río pref, Loma Negra, Cablevisión, Camuzzi, Casado, Aluar y Consultatio. Y bajas del 1% al 3% para Richmond, Supervielle, Garovaglio, Carboclor, Central Puerto, Boldt, Galicia y Banco Macro. Al tiempo que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron mixtas: con salto del 23% para Globant y subas del 2% al 5% para Ternium, IRSA P, Tenaria, Edenor, Bunge y TGS; y bajas del 1% al 4,5% para Galicia, Macro, YPF, Pampa E y Cresud.

 

Las commodities mostraron la volatilidad desquiciante del momento. Se anotó una baja del 6,2% para el petróleo, otra vez hasta la zona de los US$ 27 (la reunión de la Opep se postergó hasta el jueves). Los metales preciosos vuelven a fortalecerse: la onza de plata ganó 4,2% y el oro mejoró 2,5%, y se arriman a los máximos de siete años. Los metales básicos actuaron mixtos: el cobre repuntó 1,3%, el níquel mejoró 0,7% y el aluminio cedió 0,3%. En Chicago se vio una suba del 1,2% para el trigo, alza del 0,1% para la soja y baja del 0,9% para el maíz. En Rosario se anotó una caída del 4,4% para el maíz y baja del 3,9% para el trigo. Y el bitcoin saltó 8,4%, con subas en bloque para todas las criptomonedas, con muchos especuladores pretendiendo huir de la presión de los fiscos.

 

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