Cabrales: “La forma de consumir y de vender será totalmente distinta: esto es peor que una guerra”

5 de abril, 2020

El vicepresidente de Cabrales SA y de Bodegas Norton, Martín Cabrales, se refirió al impacto de la pandemia en los negocios en Argentina, consideró que es peor que una guerra y que cambiará para siempre las formas de consumo.

 

“Me levanto temprano, hago ejercicio y empiezo a trabajar. Me comunico con la fábrica, allí están mis hermanos. Leo los diarios y escucho la radio. Luego empiezo con las reuniones virtuales. También me ocupo de llamar a la gente que está sola. Almuerzo tarde… El día es muy ocupado. Llevo bien la cuarentena y me parece que hay que respetarla. Es importantísima. Veo muchos documentales sobre la Segunda Guerra Mundial y el Imperio Romano. Ahora, ese es un día normal para mí”, confesó el integrante de la Mesa del Comité Ejecutivo de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y de la Unión Industrial Argentina (UIA).

 

Cabrales aseguró estar impresionado por este momento. “Esto es peor que una guerra: en las guerras, la economía mundial no se detenía. Los países estaban en guerra con otros, estaban peleando al frente de la batalla pero las industrias seguían funcionando. Existía algún tipo de vida social y cultural. Hoy, quedó todo suspendido, anulado. Me impresiona más que una guerra, porque es algo mucho más global y nos abarca a todos”, sostuvo.

 

El empresario, que forma parte del Consejo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y ocupa la vicepresidencia de la Cámara Argentina del Café, se mostró a favor de la decisión del presidente Alberto Fernández de poner a la salud como prioridad pese al derrumbe que generará a nivel económico.

 

“Me gustó de Alberto Fernández que de lo primero que se preocupó fue de la salud. Porque nosotros, los empresarios y los industriales, necesitamos trabajadores: pero para trabajar hay que estar sano. Esa es la primera premisa. A partir de ahí, partimos. Esta pandemia se llegó a tomar a tiempo en la Argentina. Hoy el mundo está partido: Italia, España, Inglaterra… los países tienen sus sistemas de salud colapsados. Nosotros, dentro de todo, lo tomamos a tiempo. Hay que ver cómo sigue la curva”, señaló.

 

En cuanto a las medidas para la continuidad de la producción en el país, Cabrales admitió que su fabrica está casi al 50%. “Tenemos el compromiso de abastecer los canales y mantener los precios. Los canales que estamos abasteciendo son la mitad, porque los otros desaparecieron. Abastecemos hipermercados, supermercados, almacenes, minoristas, etc. pero desapareció el mercado de los restaurantes, bares, hoteles, shoppings, etc. Ese 50% del mercado se cerró por la cuarentena, una medida muy correcta”.

 

“Necesitamos una oferta financiera muy importante: ahí es donde el sistema bancario, a través del Banco Central, tiene que actuar con mucha rapidez. Creo que lo importante es tomar medidas rápidas y sobrerreaccionar, tanto en la magnitud como en los instrumentos que se utilicen. Hay que usar instrumentos que sean simples, fáciles de entender, automáticos y con mucha velocidad”, pidió Cabrales en diálogo con el portal Infobae.

 

También aprovechó para dar su postura sobre la polémica de los despidos en empresas grandes en plena pandemia. “Lo último que uno quiere tocar es a los empleados, porque el empresario está para cuidar el capital y, el capital más grande que tiene un empresario, es el humano. La última medida que se toma es el despido. Creo que en este momento hay que tener mucha sensibilidad social, mucha empatía y hay que usar cualquier tipo de instrumento para evitar despidos y suspensiones. Para eso, necesitamos un Estado que esté presente, en la salud y en la economía”.

 

Por último, aseguró que las formas de consumo van a cambiar fuertemente y que será necesario un sistema financiero a la altura de lo que viene.

 

“Es un proceso largo que recién empieza. La forma de consumir y de vender va a ser totalmente distinta. Hay que usar otros canales. Un punto importante, es que el sistema financiero tiene que ser esencial. Así como los alimentos son esenciales, el sistema financiero también tiene que serlo, porque es lo que hoy necesitamos: instrumentos financieros rápidos, de fácil aplicación y que lleguen a todos. No se puede discriminar. Hay empresas que tiene 6.000 o 7.000 empleados, es decir, que son muy grandes, pero no podés hacer una diferencia con las empresas chicas. Si la alimentación es esencial, tiene que tener fácil acceso a los instrumentos esenciales para seguir”, concluyó.

 

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