Tetaz resaltó la complicación del frente externo

2 de marzo, 2020

Tetaz

Hoy, volverá una misión técnica del Fondo Monetaria Internacional (por segunda vez en menos de un mes) a continuar con las discusiones del programa económico y la estrategia de llevará adelante el Gobierno en cuanto a la deuda. En tanto, continúa la incertidumbre por la reestructuración de la deuda con el sector privado, lo que se suman dudas sobre la deuda en pesos.

 

“El frente externo se le complicó al país por el impacto del coronavirus, tanto a través del canal financiero, porque los fondos globales huyen de emergentes buscando calidad, como por el canal comercial, porque el cierre de China le pega a los mercados de las commodities que Argentina exporta”, indicó el economista Martín Tetaz.

 

“Pero también porque ‘noquea’ por esos dos canales a nuestro principal socio comercial, generando efectos de segundo orden, como la caída en nuestras exportaciones a Brasil y la devaluación del real”, agregó el especialista en su newsletter semanal, que será difundido hoy.

 

Para ilustrar, el economista señaló que el tipo de cambio real bilateral entre la moneda local y la brasileña se deterioró 11% en lo que va del año, esencialmente por el derrumbe del real y a pesar de que el Banco Central (BCRA) dejó correr el dólar $2,36 durante el mismo lapso.

 

En ese sentido, destacó que la autoridad monetaria cerró febrero con ventas en torno a US$ 500 millones y si la incertidumbre global sigue golpeando al real, pegándole a la soja y aspirando fondos de emergentes, tendrá que conceder una devaluación mayor, porque para cumplir con el objetivo del ministro de Economía, Martín Guzmán, necesita volver a comprar divisas.

 

“Entre tantos golpes externos no hay mal que por bien no venga, porque el derrumbe del petróleo le permite converger a los precios internacionales sin impacto en la inflación local y recuperar una señal clave para las inversiones en Vaca Muerta. Más aún, el precio del petróleo Brent en pesos aumentó 15,2% desde la primera semana de agosto, cuando el congelamiento en el precio de los combustibles y el petróleo no se había implementado aún, pero las naftas subieron 20% desde entonces”, agregó.

 

Tetaz indicó que en tanto se sumó la preocupación de la semana pasada por el resultado de las cuentas fiscales de enero, que mostró un déficit primario de $ 3.766 millones y cortó con una racha de treinta meses consecutivos de consolidación fiscal, en los que los ingresos aumentaban más que los gastos.

 

“Es cierto que el rojo obedece a los $ 22.000 millones transferidos a los jubilados con el bono de enero, que no estará en febrero y que en marzo empieza a operar el ajuste que ahorró 1,7% de la masa de gasto de la seguridad social. Y también es verdad que en los últimos meses del año pasado se adelantaron liquidaciones del campo que pinchan ahora los ingresos por retenciones”, indicó.

 

“Pero no deja de ser cierto que enero es el mes más holgado en términos fiscales, porque se pagan sueldos viejos con ingresos nuevos. A tal punto que hay que retroceder hasta enero de 2015 para encontrar un rojo en las cuentas públicas”, remarcó el especialista.

 

En esa misma línea, tras la difusión del rojo fiscal de enero, varios economistas alertaron por este mal dato en medio de la negociación de la deuda externa, teniendo en cuenta que el primer semestre del año es período en que se puede generar superávit fiscal para luego equilibrar el déficit de la segunda mitad del año.