Las empresas aguardan por más medidas de contención

24 de marzo, 2020

Las empresas aguardan por más medidas de contención

Ante las medidas de aislamiento social para prevenir la propagación del coronavirus en el país, las cuales profundizarán y posiblemente extenderán la recesión local, la semana pasada el Gobierno anunció un paquete de medidas económicas y sociales de contención “con el objetivo de garantizar la producción, el trabajo y el abastecimiento”.

 

Para el caso de las empresas, eximirán el pago de contribuciones patronales a los sectores más afectados, como los vinculados al turismo o el espectáculo; ampliarán el Programa de Recuperación Productiva (Repro); y otorgarán créditos por $ 350.000 millones a tasa fija del 26% para asistir a las pequeñas y medianas empresas. Atender la situación de las pymes es clave y por eso debe ayudárselas para que puedan pagar los sueldos, porque si entran en una situación crítica, la recuperación de la economía será mucho más lenta.

 

Sin embargo, algunos especialistas advierten que el paquete anunciado por los ministros de Economía y Desarrollo Productivo, Martín Guzmán y Matías Kulfas, respectivamente, se queda corto y que las empresas requieren más y mejores medidas para enfrentar y superar este escenario. No sólo en el ínterin, sino a partir del día después de esta crisis.

 

“Las medidas del Gobierno tienen gusto a poco. Más las que son para las empresas, que no se le garantiza que no se le corte la cadena de pagos, que es lo más importante y lo que hay que preservar en este momento”, indicó ante El Economista Guido Lorenzo, director de la consultora LCG. “Hay que garantizar es que haya disponibilidad para pagar los sueldos y una ganancia mínima relacionada con el negocio, que permita tener un ingreso para hacerse de los bienes y servicios esenciales”, agregó.

 

La situación de los empleados registrados en empresas que no están teniendo en actividad es un tema que debe atenderse.

 

Según el economista, el Gobierno debería hacer un esfuerzo congelando el pago de algunos impuestos, aunque esto implique una mayor emisión monetaria. “En este contexto, la segunda batalla que debería darse es discutir más los costos de distribución en el sector público: el costo de la política podría bajar para mejorar la eficiencia de las empresas o para darle mayor equidad a los distintos empleados públicos, como los docentes y empleados de la salud”, apuntó Lorenzo.

 

“Creo que el paquete no va en profundidad hacia donde se necesita”, consideró Fausto Spotorno, director de la consultora Orlando J. Ferreres (OJF), que afirma que se necesita implementar medidas mucho más directas para salvar a las empresas, sobre todo pensando en el cortísimo plazo, “que ataquen lo inmediato, los próximos diez días”. En ese sentido, coincide en que evitar que se corte la cadena de pagos.

 

“Los plazos son muy cortos y muchas empresas van a estar con dificultades para pagar los sueldos. Y en el proceso se puede romper la cadena de pagos, porque si las empresas tienen que usar los pocos recursos que tienen para pagarle a los empleados, no van a poder pagarle a los proveedores, y de ahí en adelante se puede provocar una completa ruptura de la cadena de pagos”, explicó Spotorno en diálogo con este medio.

 

En general, el especialista señala diferentes niveles de acción a tomar. “Uno es de aquí a diez días, que es la atención de la urgencia, y es ahí donde más fallan la medidas: sin bancos, con poca operación en el mercado de capitales, sin ventas… es muy difícil que haya liquidez para pagar los sueldos. No me refiero a las grandes empresas, sino a las medianas y pequeñas, que todos los días cierran en cero, que todo lo que cobran va hacia un gasto y que se les va a complicar cuando tengan que hacer gastos grandes”, precisó.

 

Luego de superar este proceso, según Spotorno, probablemente habrá que reajustar toda la economía. “Creo que hay que empezar a pensar seriamente en un programa fiscal, porque me parece que gran parte de los problemas de esta crisis van a tener que financiarlos con emisión monetaria. Pero para que esto no dispare un problema inflacionario más adelante, hay que tener un programa fiscal que después de la crisis vuelva a poner en caja al Estado y al Banco Central”, afirmó.

 

Por su parte, Matías Carugati, director ejecutivo de la consultora Siedo, señaló ante El Economista que lo anunciado por el Gobierno es sólo una primera tanda de medidas de auxilio. “Inicialmente, el shock es de oferta. Las empresas tienen a la mayoría de sus trabajadores en sus casas y no todos pueden hacer trabajo remoto. O sea, se frena la producción o sufrirá (mucho) la producción. Y eso deriva en menores ingresos y/o mayor asfixia financiera. Hay muchos costos fijos que cubrir”, resaltó.

 

“Lo ideal sería un paquete fiscal ambicioso, que para el caso de las empresas alivie la presión financiera que le tocará enfrentar”, estimó Carugati. “Lamentablemente, Argentina no cuenta con suficiente espacio fiscal para implementar un alto nivel de estímulo. Algo similar le sucede a otros países emergentes, aunque ellos disponen de un poco más de margen”, añadió.