La reactivación no parece estar cerca, según Tetaz

9 de marzo, 2020

La reactivación no parece estar cerca, según Tetaz

Para Martín Tetaz la economía de 2020 casi toda la atención está concentrada sobre el rumbo de la reestructuración de la deuda en dólares. La perspectiva de muchos analistas es que si se resuelve bien ese tema mejorarán significativamente las expectativas para este año y el país podría volver al circuito de la inversión e incrementar el consumo.

 

“Pero el coronavirus y el virus de la mala praxis de la deuda, cuyo caso cero fue el papelón de (el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel) Kicillof con el intento fallido de reperfilar el BP21, pero que después se propagó a la Nación con el AF20, complicaron mucho el panorama”, apuntó el economista Martín Tetaz en un reciente informe.

 

En tanto, los últimos datos relacionados con actividad, recaudación e industria no son alentadores. “Como era previsible, ninguna de las medidas supuestamente redistributivas del Gobierno sirvieron para reactivar. Las mediciones desestacionalizadas muestran a la actividad estancada en enero y hay sospechas de que las paradas de planta que habitualmente se hacen en el verano favorecieron los datos de este año”, señaló el especialista.

 

En su informe señala que hay sectores completamente hundidos, como en el caso de la construcción, que cayó 13,5% en enero, y resalta que aunque buena parte de ese efecto es arrastre estadístico, los despachos de cemento cerraron en febrero 25% por debajo del mismo mes del año pasado y “no parece que la reactivación esté cerca, aunque todavía los permisos de edificación hacen pie”.

 

“Y en medio de este contexto desfavorable, el Gobierno se pelea con el campo por una recaudación potencial de US$ 400 millones, poniendo en riesgo la actividad de todo el interior del país”, destacó Tetaz en referencia al conflicto que se desató por la última suba de tres puntos porcentuales a la exportación de soja, que pasó a 33% y que implica un incremento de más de ocho puntos porcentuales en los últimos tres meses, ya que en diciembre el Gobierno la había había aumentado de 24,7% a 30%.

 

“A la economía no le sobra nada y todas las fichas están puestas en el canje de deuda que debería ocurrir en las últimas dos semanas del mes (en curso), pero que si el Gobierno no alcanza un acuerdo con el FMI antes, es posible que postergue un tiempo”, estimó el economista.

 

De acuerdo con su análisis, la oportunidad es que las paridades de los bonos se derrumbaron aún más, evidenciando que el mercado descuenta un canje muy agresivo, con lo cual hay espacio para hacer una propuesta generosa que además se perciba como pagable y deje a los bonos canjeados en un terreno de rentabilidad no mayor a 10%. “Si eso no sale, veremos el plan B”, subrayó.

 

En medio de todo esto, se está expandiendo el coronavirus por el mundo, lo que afecta a la demanda. “Si se derrumba la demanda global, caerá la demanda de los bienes que exporta Argentina, empezando por las carnes, que tienen como principal destino a China y siguiendo por el precio de las commodities como la soja, el trigo y el maíz”, advirtió el especialista.

 

A la vez, señaló la complicación del panorama financiero actual: el dólar en Brasil ha escalado 13% en lo que va del año, lo que ejerce presión sobre el dólar oficial en la cotización local, el cual “no podrá resistir mucho si esa tendencia devaluatoria de nuestro principal socio comercial persiste”. A lo anterior se suma que los fondos globales están saliendo de los mercados emergentes hacia los bonos estadounidenses, los que están en su rendimiento más bajo de la historia, con el título del Tesoro a diez años pagando sólo 0,77%, “una tasa real negativa que convirtió a esos papeles en una caja de seguridad bancaria”.