La cuarentena obligatoria en tiempos de violencia doméstica récord

26 de marzo, 2020

La cuarentena obligatoria en tiempos de violencia doméstica récord

Para las personas que sufren violencia doméstica, los bloqueos obligatorios para frenar la propagación de Covid-19 (la enfermedad causada por el nuevo coronavirus) los han atrapado en sus hogares con sus abusadores, aislados de las personas y los recursos que podrían ayudarlos.

 

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual en su vida, lo que la convierte en “el abuso de derechos humanos más extendido pero menos reportado”.

 

Mientras que los hombres experimentan violencia doméstica, las mujeres constituyen la mayoría de las víctimas, y las personas LGBTQ también enfrentan tasas elevadas. Pero en tiempos de crisis, como desastres naturales, guerras y epidemias, el riesgo de violencia de género aumenta.

 

Una videoconferencia con funcionarias del gobierno y judiciales para “unificar esfuerzos en las políticas de lucha contra la violencia familiar y articular mecanismos entre los distintos organismos” se realizó ayer con la presencia de la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo.

 

“Durante el aislamiento, la situación de la víctimas de violencia intrafamiliar se agudiza por el encierro, y la asistencia y la contención a las víctimas de violencia familiar y sexual es prioritaria para nosotros”, afirmó.

 

La prioridad es “enfrentar la complejidad propia de la atención a las víctimas y las restricciones de circulación y de ausencia de atención personalizada de las oficinas de los diferentes poderes del Estado”, dijo Losardo, en el marco del aislamiento obligatorio.

 

La crisis actual también hace que sea más difícil para las víctimas buscar ayuda. A medida que las instalaciones médicas de todo el país se esfuerzan por responder al coronavirus, el sistema de salud se sobrecarga, lo que dificulta que las víctimas tengan acceso a atención médica o terapeutas.

 

En este sentido, la ministra resaltó “el trabajo ininterrumpido de la línea 137 que brinda asistencia y acompañamiento a las víctimas de violencia sexual y familiar de cobertura nacional, y que en la Emergencia Sanitaria cobra un especial protagonismo”.

 

Muchas víctimas también sienten que ya no pueden buscar refugio en la casa de sus padres, por temor a que puedan exponer a sus padres ancianos al virus.

 

Por último, Losardo sostuvo que “debemos aunar esfuerzos porque el riesgo que sufren las mujeres ahora es mayor. Vamos a maximizar el servicio de la línea 137 dada la situación creada por el aislamiento social, obligatorio y preventivo por coronavirus”.

 

 

La cartera de Justicia informó que participaron Losardo y Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, acompañada por Carolina Varsky y Josefina Kelly; María Delia Castañeiras, de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Analía Monferrer y Emilia Sesin de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte; Raquel Asensio, de la Comisión sobre temáticas de género del Ministerio Público de la Defensa, y Mariela Labozzetta de la Unidad Fiscal Especializada de violencia contra las mujeres de la Procuración General de la Nación.

 

Femicidios en ascenso

 

El Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” publicó un informe detallado el pasado 8 de marzo en coincidencia con el día de la mujer, con un registro de 63 femicidios en los primeros dos meses del año. Y en marzo, hasta esa fecha, eran cinco las mujeres asesinadas.

 

Según el relevamiento el 66% de los crímenes fueron cometidos por las parejas o exparejas de las víctimas. Además, alrededor del 60% fue en la casa de la víctima. Muchas habían denunciado previamente a sus agresores e incluso algunos tenían perimetral.

 

En tanto, el informe anual de la Defensoría del Pueblo de la Nación informó que se registraron 280 víctimas en 2019, que abarcaron 25 femicidios vinculados, 10 transfemicidios y cinco suicidios feminicidas. La última figura se incorporó a partir de este año y comprende las muertes de quienes fueron abusadas sexualmente y, por su estado de vulnerabilidad, se suicidaron.