El campo propone que el ajuste lo haga la política

5 de marzo, 2020

cosecha campo alberto fernández toneladas

En medio de las repercusiones por la decisión del Gobierno de aumentar en tres puntos porcentuales las retenciones a las exportaciones del complejo sojero para ubicarlas en 33% (lo que representa una alza de más de ocho puntos, ya que en diciembre el Gobierno las aumentó de 24,7% a 30%), la Sociedad Rural de Jesús María (Srjm) emitió una propuesta que el Ejecutivo achique el gasto.

 

“¿Y si el ajuste empieza por casa?”, tituló la Srjm en un comunicado difundido ayer, en el que la entidad cuestiona que el Gobierno le siga pidiendo al campo un esfuerzo “solidario”, mientras el poder político sigue sin achicar sus gastos.

 

La Sociedad Rural de Jesús María le pidió al Gobierno reducir el gasto público en US$ 1.200 millones.

 

“En estos últimos dieciocho años, la política le confiscó al campo infinidad de recursos para atender problemas que jamás solucionó. Una vez más, nos piden ser solidarios cuando venimos contribuyendo por encima de otros sectores desde 2002 en adelante”, indicó la entidad del norte cordobés.

 

En ese sentido, indicó que proponen hacer foco en otros sectores que generalmente no son destinatarios de ningún ajuste. “A modo de recaudar más, el Estado bien podría: disminuir el gasto en dietas y sueldos de asesores del Poder Legislativo Nacional; achicar el gasto público de la estructura parlamentaria de las provincias; incrementar los ingresos a partir del pago de impuestos a las ganancias por parte de los jueces y funcionarios judiciales; achicar el gasto en publicidad del Poder Ejecutivo, entre otras cosas”, apuntó.

 

La entidad cuestionó la decisión del Gobierno mediante una propuesta que ahorra el doble que la suba de retenciones a la soja.

 

“Nuestro sector es oportunidad de crecimiento, no caja para el ajuste”, cuestionó la entidad, que afirma que con un ajuste de estos gastos políticos, el Estado podría ahorrar un flujo de ingresos que equivale a “más del doble de lo que se le quiere sacar al campo” mediante la suba de retenciones a las exportaciones.

 

La estimación elaborada por la entidad que preside Luis Magliano es que con ese ajuste del presupuesto público se podrían obtener unos US$ 1.200 millones, mientras que las estimaciones de economistas y analistas es que el incremento de las retenciones a la soja sólo aportaría entre US$ 400 y US$ 500 millones adicionales.

 

Según el estudio, con una reducción del 30% en el presupuesto destinado a dietas y sueldos de asesores en el Poder Legislativo, el ahorro rondaría los US$ 137 millones. Si se aplica el mismo ajuste para el gasto parlamentario de las provincias, a esta reducción se sumarían otros US$ 640 millones. Asimismo, siguiendo el análisis, si los jueces empezaran a pagar Impuesto a las Ganancias como lo hacen resto de los trabajadores, sumaría casi US$ 420 millones a la recaudación, el equivalente a lo que aportará la soja con las retenciones al 33%. Por último, la Srjm también calcula que con la reducción de 50% en los gastos en prensa y difusión de los actos del Gobierno se ahorrarían otros US$ 24 millones.

 

Alerta por sequía

 

A la baja expectativa de recaudación se suma el factor climático, que podría generar menor producción y, por ende, menos tributos. Hace diez días que no llueve y el impacto es fuerte: las sojas de segunda podrían perderse en su totalidad en las áreas más afectadas en caso de que en los próximos diez días no haya lluvia.

 

En el largo plazo, “La Niña” se asoma en el inicio de la campaña gruesa 2020/21. En un informe publicado ayer por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la entidad indagó sobre la falta de lluvias. “Recién tendremos oferta de agua en la segunda quincena de marzo”, dijo José Luis Aiello, doctor en ciencias atmosféricas.

 

Además, el especialista se refirió a los indicadores de largo plazo que empiezan a mostrar signos de amenaza. “Un posible evento de ‘La Niña’ puede condicionar el próximo ciclo de granos gruesos. De ocurrir esto, Argentina quedaría bajo el peor escenario, el de lluvias por debajo de lo normal”, advirtió la entidad.

 

El 17 de febrero fue el último día en que se desplegaron lluvias importantes sobre la región pampeana y el norte argentino. De esta manera, los primeros días de marzo llegaron con un giro en las condiciones climáticas que preocupa a todo el sector.

 

Sobre los efectos que ya se observan, el informe destacó que “la falta de agua ha desmejorado mucho la condición de la soja de primera, incluso en áreas de la franja oeste de la región pampeana que estaban en muy buenas condiciones. El paso por el último tramo del ciclo de la oleaginosa se hace sin agua y esto afectará el peso de granos”.