Del Villar: “Hoy, aun con poco margen, hay que hacer política contracíclica”

19 de marzo, 2020

Hernán del Villar, titular del estudio Alpha,

Entrevista a Hernán del Villar Director del Estudio Alpha

 

El Economista dialogó con Hernán del Villar (Estudio Alpha) sobre el impacto del Covid-19 en Argentina y analizó los efectos de las políticas paliativas anunciadas.

 

Es obvio que “algo” había que hacer para compensar los efectos de las medidas restrictivas adoptadas, en el mundo y en Argentina, para frenar la difusión del Covid-19. Lo hicieron todos los países del mundo, con mayor o menos ímpetu. El martes, el Gobierno lanzó su plan. Enfocado, por un lado, en los ingresos y, por el otro, en la producción. ¿Qué le parecieron?

 

Bien, en un principio, porque hay que mostrar acción frente a la crisis. Más ingresos para los segmentos más bajos, menos cargas patronales para las mipymes, más financiamiento y límites en las subas de precios de productos afectados por la crisis está bien. En los ingresos entiendo que habría que focalizar más en aquellos segmentos bajos y medios y bajos que van a perder más ingresos y empleo que en los que los van a mantener. En la producción insistiría en las medidas de alivio impositivo, que deberían dar buen resultado.

 

Lamentablemente, apenas compensará la caída del PIB. ¿Se puede estimar eso ya o no se sabe?

Definitivamente no se sabe. La expectativa original era un PIB que no crecía en promedio pero que en el curso del año empezaba a mejorar, suponiendo un acuerdo por la deuda a mediados de año. Eso quedó superado. Hay que estar muy atentos a la dinámica de la crisis sanitaria para ir intentando adoptar las medidas más efectivas posibles, bien concentradas en la economía real y no en la política.

 

¿El BCRA puede y debe hacer más y, en concreto, qué?

 

El BCRA ha trabajado bien hasta acá dentro de una política monetaria que ha definido como dependiente de lo fiscal. Ha bajado las tasas que, hasta ahora para los ahorristas, no han sido negativas frente a la inflación y, por lo tanto, ha bajado su costo de financiamiento y ha estado activo en términos de esterilización para evitar una expansión monetaria exagerada. En los próximos meses tiene el desafío de cómo compensará  las necesidades del Tesoro que tienen 2 orígenes: uno, un resultado primario que deberá empeorar por las medidas compensatorias del Covid-19 y otro, el resultado del financiamiento de la deuda pública en pesos donde se ha lanzado un amplio canje que debemos ver su resultado. Una buena respuesta de los inversores le daría al BCRA mayor capacidad de actuar de manera anticíclica. La baja de encajes para aumentar la oferta de crédito como instrumento anticíclico tendrá algún impacto, seguramente mayor en los segmentos de menor riesgo, y viene a movilizar una oferta de crédito que no empezó su recuperación aun en este 2020.

 

¿Tienen riesgos o pueden generar efectos no deseados?

En una coyuntura como esta, las políticas fiscal y monetarias tienen que actuar a pesar de tener poco margen para políticas anticíclicas. Hay que decidir bien. En la política monetaria, con el nivel de recesión actual, difícilmente en el corto plazo una mayor expansión genere más inflación. El riesgo estará en alentar una mayor brecha cambiaria. A partir de mediados de enero se empezó a ajustar el tipo de cambio cercano a la inflación y eso estuvo bien. Pero la incertidumbre de la deuda y por el Covid-19 están elevando el tipo de cambio libre (dólar MEP/ CCL), que están en términos históricos muy altos, y eso es negativo. Hay que tratar de bajar las fuentes de incertidumbre. Aunque el Covid-19 no depende de nosotros, se debe intentar definir un acuerdo de la deuda para no tener tantos frentes abiertos que limitan las posibilidades de recuperación.