Ciclotimia pura, con precios en el cielo y en el infierno

9 de marzo, 2020

Ciclotimia pura, con precios en el cielo y en el infierno

Por Luis Varela

 

Después de subir una enormidad a lo largo de los últimos doce años, la Bolsa de Nueva York encontró la excusa perfecta para empezar una depuración. Desde 2008 a esta parte, el índice Dow Jones acumula una suba del 220% y el índice Nasdaq explotó con un aumento del 520%. Y, en ese mismo lapso, un bono de Estados Unidos rindió apenas 42%, y por la distancia entre ambos rendimientos, los especuladores de vanguardia están haciendo el traspaso, hasta que sientan que todo está depurado.

 

¿Qué hacen? Simple: venden acciones en el cielo y compran lo más seguro que encuentran. ¿Cuáles son las posiciones más seguras que imaginan? Los bonos de los países centrales que no hicieron ningún default. Los metales. Y otras posiciones alternativas, que son refugio además para estar oculto debajo de una piedra, como por ejemplo las criptomonedas.

 

Huyen de todo lo que se supone riesgoso, lo venden casi sin pensar, salen como en estampida. Y compran a cualquier valor lo que consideran seguro. Lo que los motiva es la excusa de este momento para que se produzca el movimiento. Primero se supuso que el motivo sería generado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Luego se pensó que el Brexit sería una causa. Pero esos fueron apenas estornudos. Ahora llegó el corona virus, un mal que está matando mucha gente, pero mucho menos que otras enfermedades. E igual se lo toma como disruptor para generar este cambio de tendencia, con una ciclotimia absoluta, con un día todo para arriba y al día siguiente todo para abajo.

 

Así tenemos en marzo, y en lo que va de 2020 diferencias asombrosas en las diferentes formas de inversión. Y, además de todo eso, en el caso específicamente argentino tenemos una situación muy especial: cambio de Gobierno, variación en las reglas del sistema cambiario, reperfilamiento de pagos, nuevos impuestos y por supuesto renegociación totalmente incierta con el FMI y con los bonistas acreedores.

 

Todo eso genera un combo que obliga a tomar ansiolíticos. Por ejemplo, solo por dar los títulos de lo que está ocurriendo: hay un desmadre de monedas gigantesco. Sólo en lo que va de marzo el dólar sube y baja en comparación con otras monedas, algunas consideradas más seguras que el dólar y otras consideradas más inseguras. Por ejemplo en lo que va de este mes el dólar sube 3,4% en Brasil, avanza 1,3% en el contado con liquidación de Argentina, sube 1,1% en Chile, 0,7% versus el peso oficial argentino y no cambia contra el blue. En cambio, el billete verde baja 0,9% contra el yuan, desciende 1,7% contra la libra, 2,3% contra el euro, 2,5% contra el yen y tiene un desplome notable del 2,9% contra el franco suizo.

 

Con eso, en lo que va de 2020, el dólar sube en Brasil nada menos que 15,1%, mientras que contra el ccl argentino trepa 11%, avanza 9,9% en Chile, 2,7% versus el peso oficial argentino y sube 1,5% contra la libra. No se mueve en el precio del dólar blue. Y el dólar baja 0,4% en China, 0,6% contra el euro, 3% en Japón y 3,1% contra el franco suizo.

 

Detrás de ese temblor monetario hay un caos en las tasas de interés. La tasa mundial promedio estaba en la zona del 2,5% anual hace un par de meses. En este momento, la tasa de Estados Unidos a 10 años está en el 0,76% anual. Y en Argentina, ni hablar. En términos anuales estuvieron en promedio 34% anual en pesos en enero y 30% anual en febrero. Pero en términos mensuales, comparados con la inflación, las diez primeras semanas del año dan que las tasas de los plazos fijos pagaron entre 5 y 6%, mientras que la inflación según como viene el Indec está en la zona del 4,5%, pero las consultoras privadas la miden en 6,2%.

 

Y, en medio de los reperfilamientos, y la renegociación de deuda, que ya tiene un decreto escrito en marcha, está mostrando que hay cada vez más inversores que piensan que no va a haber un default, pero si un acuerdo establecido con el FMI y algo muy en el aire con los bonistas. Por eso, los bonos argentinos vuelven a caer: pierden 1,4% en dólares en lo que va de marzo y se desploman 10,6% en lo que va de 2020, por lo que el riesgo país volvió a subir de 1.800 a 2.414 puntos.

 

O sea, estamos otra vez en un nivel en el que si hay una reestructuración unilateral, no amigable, será muy complejo para el gobierno de Alberto conseguir financiación en los dos pedidos de dinero semanales que viene realizando. Ya hizo 22 licitaciones, tomando deuda equivalente a US$ 12.300 millones, con un ritmo de endeudamiento igual al que tenía Mauricio Macri, solo que ahora está endeudándose en general en pesos, y con tasas más bajas.

 

En respuesta a todo lo dicho, los inversores huyen de las acciones y se refugian donde pueden. Las más castigadas son las bolsas. En lo que va de marzo la de Santiago de Chile sube 2,6%, el Dow Jones avanza 1,8%, el Merval argentino 0,7%, México mejora 0,2% y el Nasdaq apenas 0,1%.

 

Pero Tokio cae 1,9%, Frankfurt achica 2,9%, Madrid baja 4% y San Pablo se desploma 5,9%. Por supuesto, no todo es parejo. En la Bolsa de Buenos Aires hay empresas que suben en marzo entre 7% y 16%, como Domec, Costanera, Clarín, Pampa E, TGN, Transener, Patagonia y Valores. Y otras que caen entre 5% y 17%, como Polledo, YPF, Ledesma, Esmeralda, Carboclor y Phoenix.

 

Ahora bien, si se miden las variaciones de las bolsas en lo que va de 2020, los índices asustan, todos caen y mucho: el Nasdaq 4,30%, México 5,2%, el Dow Jones 9,10%, Santiago 9,40%, Tokio 12,30%, Madrid 12,30%, Frankfurt 12,90%, San Pablo 15,30% y el Merval del Buenos Aires tiene un desplome de entre 15,50% y 17,8%, según el dólar con el que se haga la medición.

 

Y en este caso también hay papeles que ganan y papeles que pierden. Durante 2020 hay subas del 14% al 35% para Morixe, Importadora y Exportadora de la Patagonia, Domec, Garovaglio, Clarín e Introductora. Y caídas dramáticas, del 23% al 33% para Phoenix, Hipotecario, YPF, Longvie, Supervielle, Central Puerto, Cresud, Ferrum y Polledo. Y hay que tener mucho cuidado porque los refugios elegidos pueden dar sorpresas.

 

Por ejemplo, el oro sube 5,6% en dólares en marzo y 10,1% en lo que va de 2020. Pero la onza de plata, avanza 4,1% en marzo, pero cae 3% en lo que va de este año. Y lo que ocurre con las criptomonedas directamente es un estropicio, con variaciones inentendibles. Un bitcoin, por ejemplo, sube 5,3% en marzo y salta 27,4% en lo que va de este año.

 

En fin, como puede verse, el avispero está a full. Los expertos dan sus recetas sobre las carteras de inversión recomendadas. Tienen diferentes adelantos sobre el decreto de reestructuración de la deuda. Por eso, para seguir manteniendo valores, poder acrecentarlos o evitar que se deterioren más, es altamente recomendable estar detrás de estos temas al minuto, sin dejar de consultar a los que saben.