Caídas externas y muchas dudas en el mercado interno

6 de marzo, 2020

wall st bonos títulos

Por Luis Varela

 

Completamente a los saltos, con una ciclotimia absoluta y con una volatilidad que hizo, por ejemplo, que en Wall Street, ayer, en una sola rueda hubiera algunos papeles que subieron 27% y al mismo tiempo hubo otras acciones que se derrumbaron exactamente lo mismo, con pérdidas del 27% en una misma rueda, los mercados de aquí, allá y todas partes entraron en un vórtice irracional que dejó mudos hasta a los pronosticadores más expertos.

 

El foco de este ida y vuelta de precios, con una gran suba el lunes, una fuerte baja el martes, una gran recuperación el miércoles y otra baja considerable ayer jueves es por supuesto el corona virus, que ya produjo 3.300 muertes en todo el mundo y que genera un susto mayúsculo no sólo en los ciudadanos comunes sino también en los inversores, que salen de las posiciones riesgosas para buscar refugio debajo de cualquier baldosa.

 

Por eso ayer los índices de la Bolsa de Nueva York cayeron de nuevo, los inversores globales compraron bonos de los países centrales, derrumbando las tasas a diez años de países como Suiza, Alemania, Holanda, Francia y Japón (que ya están en terreno negativo desde hace meses), pero bajando la tasa larga de Estados Unidos y Canadá a mínimos sin precedentes: los bonos estadounidenses a una década pagan ahora 0,92% anual y los canadienses apenas 0,86%. Esto ocurre porque los inversores compran bonos contado, hacen subir los precios actuales, y la distancia hasta vencimiento se achica.

 

Por supuesto, estos no son los únicos refugios. Ayer hubo dos canales preferidos por los tenedores de dinero: la compra de metales preciosos y la adquisición de criptomonedas, que dan la sensación de que además de refugio se consigue total privacidad. Por eso, ayer el el oro ganó 2,2% y la onza de plata trepó 1,4%. Mientras que hubo una suba del 4,6% para el bitcoin, con subas también importantes aunque menores para el resto de las criptomonedas.

 

Obviamente, la fuga de lugares inestables determinó que las monedas latinoamericanas, todas sin excepción, sufrieran frente a las monedas duras. Y el dólar no fue el más beneficiado, ya que los inversores están tomando posiciones en yenes y en francos suizos. Y se vio una gran debilidad en las monedas de la región: en el exterior el dólar subió 1,6% en México, 0,6% en Chile y 0,5% en Brasil, pero bajó 0,7% contra la libra, 0,9% contra el euro y 1,2% contra el yen.

 

En Argentina, mientras tanto, el partido fue completamente diferente. Por el gran adelantamiento cambiario de los últimos meses de Macri y por el desdoblamiento de monedas, el tipo de cambio argentino está bastante tranquilo. Ayer el dólar turista bajó 16 centavos hasta $ 83,73. El oficial bajó 12 centavos hasta $ 64,41 y el blue no cambió y quedó en $ 78,50. El dólar mayorista subió 6 centavos hasta $ 62,42, con una suba de US$ 6 millones para las reservas del Banco Central que ahora llegan a US$ 44.836 millones. Y el dólar mep bajó 11 centavos hasta $ 80,20. El único que dio la nota fue el contado con liquidación, que subió 15 centavos hasta $ 81,70, porque los inversores están dejando de ingresar divisas, ya que no se confía en la palabra del Gobierno, ni en las propuestas de inmovilización de fondos para los que realicen repatriación de capitales. Y, con todo eso de fondo, medidos en pesos, la libra subió 58 centavos hasta 80,80, el euro subió 54 centavos hasta 69,97 y el real bajó 12 centavos hasta 13,48. Y hubo una brecha del 21,9% entre el dólar oficial y el blue, con brecha del 30,9% entre el ccl y el mayorista. Pero, por encima de lo que pasaba con las caídas de los mercados externos y con los movimientos de capitales, el foco de los inversores estuvo puesto en otra cosa. Hubo dos grandes vertientes. Por un lado el Congreso justicialista que se hizo en Ferro. Y por el otro el paro de cuatro días, de lunes a jueves, que ya lanzó el campo, en protesta por la suba de las retenciones que aplicó Alberto Fernández para los productores grandes.

 

Los inversores ven que el dólar sube en Brasil de manera peligrosa. Ven que el campo decide frenar actividades. Ven que dentro del PJ hay una parte que ovaciona a Cristina Kirchner, pero una presencia de Juan Schiaretti, que había estado ausente en ese tipo de reuniones desde hace mucho, y se empieza a observar que en las dos partes de la grieta empiezan a haber divisiones. O sea, en el campo, algunos sectores no quieren parar. Y dentro del PJ algunos quieren echar a Pichetto, y otros temen por los impactos que pueda haber en las elecciones de medio término si la economía sigue sin funcionar.

 

El detonante, por supuesto, es la falta de reacción en todos los sectores económicos. Ayer se conoció que la industria de la construcción cayó 13,5% en enero. Y, con eso, y con una estimación de inflación para enero inferior al 2% mensual, el titular del BCRA, Miguel Pesce, resolvió tomar una decisión histórica. Colocó la tasa testigo, las Leliq, claramente por debajo de la inflación. Mientras la Reserva Federal baja la tasa a casi cero, y al tiempo que el Banco do Brasil prepara un descenso de intereses inminente, Reconquista 266 achicó ayer la tasa de las Leliq del 40% al 38% anual. Y, en consecuencia, los bancos bajaron la tasa de los plazos fijos: pagaron 29% por plata chica y 31% por plata grande.

 

Además hubo otros elementos que complicaron aún más las cosas. Se conoció que dos grandes fondos de inversión instalaron oficinas en Buenos Aires. Y no logran encontrar vías de acercamiento con Martín Guzmán, que parece inclinarse cada vez más por un acuerdo con el FMI y con seguir postergando a quienes no acepten lo que se ofrece. Para peor, ayer se produjo un default privado: la agroexportadora Vicentín defaulteó un fideicomiso financiero. Y eso ayudó a que creciera la venta de bonos, lo cual hizo subir el riesgo país en 145 unidades, llevándolo a 2.353 puntos, el mayor nivel desde que Fernández está en la Casa Rosada.

 

Ayer hubo, además, una fuerte baja para los bonos de Brasil, con importante suba para los bonos de Estados Unidos y Canadá. Y los bonos argentinos volvieron a estar para abajo. El 80% de lo operado se transó en ocho bonos: AY24 20%, TO26X 18%, TC20 17%, TC20X 6%, TC21X 6%, TO21X 5%, AY24X 4% y TC21 3%. Y, con gran volumen, hubo un nuevo día con bajas para los títulos públicos argentinos. En los extremos hubo subas del 5% al 15% para los bonos TC20D, NO20, TC21Z, PBA5X, TC20Y, TC20Z y TC20X. Y caídas del 3% al 7% para los bonos A2E2D, AC17D, A2E2C, DIA0, A2E7, DICYD, DICYC, AC17, DICY, A2E2, AO20C, DICA y AO20. Y hoy será un día decisivo, ya que Guzmán deberá decir qué hace con el pago del bono Bogato que quedó sin canjearse.

 

Es cierto, la onda que venía de afuera era muy mala. Con caída del 1,5% al 3,6% para los índices de la Bolsa de Nueva York y desplome del 4,7% en la de San Pablo y caída del 2,4% en la de México.

 

Frente al desastre externo, el mercado bursátil local la sacó bastante barata. Con $ 511 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,3%, con el 80% de lo operado concentrado en ocho en 8 acciones: ByMA 20%, Francés 18% y Ternium14%. En los extremos hubo suba del 12% para Capex y alzas del 2% al 8,6% para Domec, Clarín, Grimoldi, Cablevisión y Transener. Y bajas del 3% al 5,2% para Patagonia, YPF, Aluar, Carboclor, Holcim, Mirgor, Ferrum, Telecom Y Costanera. Y los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostraron una suba del 1,8% para Telecom, pero bajas del 1% al 8,2% para Ternium, IRSA P, YPF, Edenor, Pampa E, Bunge, Tenaris, Galicia, Cresud, Globant y Macro.

 

Finalmente, en commodities, hubo una baja del 1,6% para el petróleo, hasta US$ 46,41 por barril. Los metales básicos estuvieron mixtos: el níquel subió 1,7%, el aluminio cedió 0,3% y el cobre bajó 0,4%. En Chicago hubo suba del 1,3% para el trigo, con baja del 0,8% para el maíz y para la soja. Y en Rosario se anotó suba del 3,2% para el girasol, alza del 0,7% para el maíz y baja del 2,3% para la soja. Hoy será el último día de negocios en el mercado rosarino, y luego habrá que esperar una semana. Serán días de gran tensión.